(InfoCatólica) Durante décadas, el cristianismo ha sido objeto de un intenso escrutinio histórico, arqueológico y textual. La Iglesia nunca ha rehuido ese examen, convencida de que la verdad histórica y la verdad de la fe no se contradicen. Sin embargo, ese mismo rigor apenas se había aplicado al islam. Ahora, una nueva corriente de investigadores está poniendo en cuestión algunos de los pilares de la narración tradicional islámica.
La Meca que no encaja con el Corán
Como informa Zenit, el historiador francés Odon Lafontaine sostiene en un próximo libro que la Meca descrita por la tradición musulmana no se ajusta a las características de una ciudad relevante en la Arabia del siglo VII. Según su investigación, el entorno geográfico de la actual Meca carecía de las condiciones agrícolas, comerciales y demográficas que el propio Corán parece dar por supuestas. A ello se suma la ausencia de pruebas arqueológicas o documentales que acrediten la importancia de la ciudad en tiempos de Mahoma.
Investigaciones convergentes
Estas tesis enlazan con trabajos anteriores de especialistas como Rémi Brague y la ya fallecida Patricia Crone. Brague recuerda que las excavaciones realizadas en Arabia Saudí no han descubierto restos significativos de La Meca anteriores al siglo IX, mientras que Crone señaló hace años que muchas de las referencias geográficas y agrícolas del Corán parecen corresponder mejor al norte de Arabia o al entorno siro-palestino que a la región de La Meca.
Si estas hipótesis terminaran consolidándose, tendrían un enorme alcance en la comprensión del islam: la centralidad de La Meca podría haber sido una construcción política impulsada por los primeros califas para dotar al islam naciente de un centro religioso e histórico común. Se trataría de una reconstrucción posterior de los acontecimientos, más que de un recuerdo fiel de los orígenes. No obstante, los propios investigadores reconocen que todavía no existe un modelo alternativo que haya alcanzado consenso entre los especialistas.
La cuestión del Corán como texto dictado
Conviene señalar que el islam tiene una idea del Corán muy diferente de la comprensión católica de la escritura. Para los musulmanes, no hay un verdadero autor humano que escribe bajo la inspiración de Dios, pero manteniendo su estilo, su lenguaje propio y sus otras características humanas, que se plasman en el texto sagrado. El islam considera que el Corán existe junto a Dios y fue dictado a Mahoma literalmente y palabra por palabra. Es muy difícil conjugar esta idea con la posibilidad de que lo que cuenta el texto sea reflejo de la situación política décadas después de la muerte del propio Mahoma.
Contraste con el cristianismo
La situación presenta un llamativo contraste con el cristianismo. Mientras la arqueología, la crítica textual y la investigación histórica han examinado durante siglos las fuentes cristianas, el estudio crítico de los orígenes del islam apenas comienza ahora a desarrollarse con intensidad.







