La Iglesia en España impulsa una renovación de la vocación del profesor de Religión

Una misión en las aulas

La Iglesia en España impulsa una renovación de la vocación del profesor de Religión

La primera Escuela de Verano del Profesorado de Religión, celebrada en Salamanca, ha reclamado un mayor cuidado eclesial, formativo y profesional de los docentes. La iniciativa toma como referencia el legado intelectual y cristiano de la Escuela de Salamanca.

(ACI/InfoCatólica) La primera Escuela de Verano del Profesorado de Religión, organizada por la Conferencia Episcopal Española, ha puesto en marcha un proceso destinado a renovar y fortalecer la identidad, la formación y el acompañamiento de quienes enseñan la asignatura de Religión en las escuelas.

El encuentro se celebró en Salamanca bajo el lema «Cuidar a quienes educan para diseñar nuevos mapas de esperanza». La elección de la ciudad no fue casual, pues la iniciativa desea inspirarse en el legado de la Escuela de Salamanca cuando se cumple el quinto centenario de esta corriente intelectual nacida en el siglo XVI.

La Escuela de Salamanca ejerció una influencia decisiva sobre la teología, el derecho, la economía y la filosofía moral. Sus maestros contribuyeron al desarrollo de principios vinculados con los derechos humanos, el derecho internacional y la libertad de conciencia, mostrando la capacidad de la fe católica para iluminar con profundidad las grandes cuestiones de la vida social.

Desde esta referencia histórica, los organizadores defendieron la necesidad de contar con «profesores de Religión que no tengan miedo a pensar desde el Evangelio; docentes arraigados en la fe, profesionalmente competentes, capaces de acompañar las preguntas y fragilidades de sus alumnos y de hacer presente una inteligencia creyente en el corazón de la escuela».

La reunión congregó a responsables diocesanos, profesores y formadores, junto con representantes de universidades, centros de formación, instituciones educativas y editoriales. Todos ellos reflexionaron sobre la misión del profesor de Religión y sobre la responsabilidad que corresponde a la Iglesia en su cuidado y desarrollo profesional.

Los participantes partieron de la convicción de que «una Iglesia que desea cuidar la educación debe comenzar cuidando a quienes educan». También señalaron que «la calidad y el futuro de la enseñanza religiosa escolar dependen, en gran medida, de la identidad, la vocación, la formación, la competencia profesional y el acompañamiento» de sus docentes.

Como resultado del encuentro se aprobaron varios acuerdos y se establecieron las condiciones necesarias para llevarlos a la práctica. También se definieron acciones para el curso escolar 2026-2027, se formularon cuatro peticiones a la Conferencia Episcopal Española, se asumieron compromisos por parte de los agentes formativos y se identificaron los principales riesgos del proyecto.

Entre los acuerdos figura la decisión de asumir «el desarrollo profesional como una responsabilidad eclesial compartida», reconocer «la unidad del Sistema de Desarrollo Profesional» y promover «una implantación gradual, acompañada y evaluable».

El proceso deberá conservar un verdadero carácter formativo y evitar convertirse en un mecanismo de vigilancia o control. Por eso se considera imprescindible garantizar «el carácter formativo y no fiscalizador del proceso», respetar «la diversidad de las diócesis y de las trayectorias docentes» y proporcionar recursos suficientes a las delegaciones y entidades responsables de la formación.

Durante el curso 2026-2027 se dará a conocer el Sistema de Desarrollo Profesional de los profesores de Religión. También se constituirán equipos diocesanos de referencia y se realizará un diagnóstico de las posibilidades y necesidades existentes en cada territorio.

Los asistentes dirigieron cuatro peticiones concretas a los obispos. La primera consiste en facilitar que la propuesta pueda ser presentada y explicada, de manera que los prelados puedan «expresar su aprobación o asentimiento y orientar su desarrollo en las respectivas diócesis».

También solicitaron instrumentos y acompañamiento para la fase inicial. Entre ellos se mencionaron herramientas de autoevaluación, orientaciones destinadas a las delegaciones, guías para la mentoría y criterios comunes para la formación permanente.

Además, se propuso coordinar una «implantación progresiva y participada» del sistema, así como promover espacios diocesanos o interdiocesanos donde los docentes puedan intervenir, compartir experiencias y fortalecer su pertenencia a una misma misión eclesial.

La Escuela de Verano advirtió igualmente sobre tres riesgos. El primero es la burocratización, que podría reducir la mejora profesional a «formularios, niveles, acreditaciones o procedimientos que terminen ocultando su finalidad principal: cuidar a las personas y acompañar su crecimiento».

Los otros peligros señalados son la desigualdad de recursos y la sobrecarga de las delegaciones, así como la fragmentación y la falta de continuidad de las estructuras encargadas de sostener el proyecto.

Como horizonte de este proceso, se planteó la celebración de un congreso en 2028. Los promotores quieren llegar a esa cita con experiencias concretas y evaluadas, evitando que el encuentro se limite a la presentación de documentos.

El objetivo será «reconocer y fortalecer un cuerpo profesional» en el que los profesores de Religión se comprendan como una comunidad profesional y eclesial unida por una misma vocación, identidad, lenguaje, criterios de calidad, recursos, experiencias y responsabilidad educativa.

9 comentarios

Pablo
Bueno una cosa es la teoría y otra la práctica. Es un colocadero de colegas donde prima el "conocer a" frente al "tener vocación de". Y así nos va, con los evangelizadores que primero debieran evangelizarse a sí mismos. Mercenarios de la Iglesia es lo que son. Mientras "haiga" nómina. Si no la liamos parda.
No en todos los casos es así, como toda generalización. Pero creedme que sé de lo que hablo.
26/07/26 1:07 PM
Residente en Fatima
Es muy fácil. Que dejen de enchufar a parientes y familiares de curas y laicos cercanos al obispado de turno. Que busquen a gente con verdadera vocación, católicos de verdad no modernistas, que ya iban a misa los domingos antes de ser profesores de religión. Y que cambien los programas educativos. Hay que formar en la fe católica porque en las familias que piden clase de religión para sus hijos, ya no se educa en la fe tampoco. Y todo lo demás es viento para entretenerse.
26/07/26 4:02 PM
Giovanello da Pisa
Supongo que hay o quedan buenos profesores de Religión.

Por lo demás, vaya vocabulario eclesial pedantesco. En fin, es lo que hay.
26/07/26 4:05 PM
Francisco Javier
Debería llamarse Formación Cristiana esa asignatura. Solo "Religión" se ve ambiguo. Tal vez por eso les ha servido de poco para evangelizar a los escolares.
26/07/26 5:30 PM
Ignacio
Las clases de religión católica lo que hacen es descatolizar a los alumnos: relativismos religioso, buenismo infantiloide, herejías varias, etc. Conozco a familias católicas, que ante lo que les enseñaban a sus hijos en la clase de religión, decidieron quitarlos, precisamente y paradójicamente, por sus convicciones religiosas. Y sí, también es un coladero de amigos.
26/07/26 9:50 PM
Juan Mariner
Gente así lo único que pueden renovar es los contratos de los profesores, y poco más.
26/07/26 10:26 PM
Marta de Jesús
Creo totalmente lo que dice Pablo. Siempre hay que estar con las riendas puestas en la corrupción del ser humano para que no se vaya de madre. Así somos.

Personalmente no tengo gran queja respecto a este tema. De los 14/15 alumnos creo que solo 3/4 están apuntados a la asignatura. Remando contra corriente. Van adentrándose en cosas de la Fe católica. Las grandes fechas, como Navidad, Pascua, etc. También cosas de la Virgen María. Santos. Parábolas... Como mis hijos no son todavía mayores no ha coincidido ninguna de las temáticas donde suelen colar las heterodoxias, las cosas no cristianas (totalmente anticristianas, de hecho) de los cuentitos de la diversidad, la tolerancia y esas gaitas.

Creo que la asignatura, por lo menos donde vivo, es religión católica, no solo religión. Claramente es católica.
26/07/26 11:40 PM
Flamen Dialis
Con sólo ver el currículo de la asignatura, totalmente plegado a una sociedad secularizada y pagana, le dan a uno ganas que la religión desaparezca de las aulas.
Habrá que ver qué ocurrirá con ella en el ciclo de poder de las derechas.
27/07/26 6:25 PM
Jesús
Seguro que hay grandes profesores de religión, yo desgraciadamente no los conozco. La mía del colegio nos decía que el demonio no existe, la del instituto no recuerdo lo que decía, lo cual es bueno. Lamentablemente este año les he dicho a mis hijos que no se apunten a religión, con todo el dolor de mi corazón, ya estoy cansado de su profesor del instituto diciendo auténticas herejías
27/07/26 9:02 PM

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.