(LifeSiteNews/InfoCatólica) Al menos veintiocho cristianos, entre ellos el pastor Markus Nyam, de la Iglesia de Cristo en las Naciones, fueron asesinados la noche del pasado 22 de junio en Kawel, una pequeña aldea cristiana del estado de Plateau, en el centro de Nigeria. Milicianos fulani armados abrieron fuego contra los habitantes, buscaron por su nombre a los líderes cristianos y, tras inutilizar las líneas telefónicas, impidieron que se pudiera pedir auxilio a las fuerzas de seguridad.
«Los oímos mencionar incluso los nombres de algunos de nuestros líderes cristianos y ordenar que los cazaran en sus casas, una señal de que estaban siendo guiados durante el ataque por pastores fulani locales que viven en aldeas cercanas», relató el superviviente Jesse Peter Dukut. «Mataron a mi tío y a mis hermanos. Yo escapé por poco de morir de un disparo.»
Según su testimonio, los vecinos se encontraban dentro de sus casas cuando comenzó el asalto. Todo aquel que intentaba salir era abatido de inmediato, e incluso los ruidos que salían del interior de las viviendas atraían los disparos de los atacantes. El corte de las comunicaciones telefónicas impidió avisar a las autoridades mientras se desarrollaba la agresión.
Otro vecino, Godswill Nuhu, identificó al pastor Nyam entre los muertos, junto a miembros de su congregación. Los responsables eclesiales de Bokkos confirmaron después su fallecimiento en un comunicado público. Citando a las autoridades locales, se informó además de que varios residentes resultaron heridos y de que numerosas casas fueron incendiadas; entre los fallecidos figuran también un médico y cinco pacientes que se hallaban en el centro de salud de la aldea en el momento del ataque.
La Policía del estado de Plateau señaló que sus agentes acudieron a la aldea e intercambiaron disparos con los asaltantes, que consiguieron escapar. No se ha anunciado ninguna detención.
Una región castigada por años de violencia
El estado de Plateau se sitúa en el llamado Cinturón Medio de Nigeria, una zona que ha sufrido reiterados ataques contra comunidades agrícolas a lo largo de muchos años. Los líderes cristianos nigerianos vienen denunciando que las aldeas cristianas son atacadas con frecuencia por milicianos fulani armados, a menudo vinculados a organizaciones islamistas de extrema violencia. Un informe de 2020 del Grupo Parlamentario Británico para la Libertad Religiosa o de Creencias advirtió de que algunos de estos milicianos han adoptado tácticas similares a las de Boko Haram y el Estado Islámico.
De acuerdo con la Lista Mundial de la Persecución 2026 de Puertas Abiertas, Nigeria registró más cristianos asesinados por su fe que cualquier otro país durante el período examinado, comprendido entre el 1 de octubre de 2024 y el 30 de septiembre de 2025, y ocupa el séptimo lugar entre las cincuenta naciones donde los cristianos sufren mayor persecución. Lejos de constituir hechos aislados, estos crímenes confirman un patrón de violencia sistemática ante el que la comunidad internacional continúa mostrando una indiferencia difícil de justificar.






