(LifeSiteNews/InfoCatólica) El Papa León XIV ha autorizado al Dicasterio para las Causas de los Santos a promulgar los decretos que reconocen el martirio de los Siervos de Dios Juan Torres Torres y otros diecinueve sacerdotes, sus compañeros mártires, asesinados por las fuerzas comunistas. Además, la fundadora estadounidense de una orden religiosa, la Madre Mary Teresa Tallon, será reconocida como «venerable».
Tras la audiencia que el Pontífice concedió el 18 de junio al cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio, el Vaticano promulgó los decretos que declaran que el Siervo de Dios Juan Torres Torres y sus diecinueve compañeros sacerdotes, de la Diócesis de Ibiza (España), fueron asesinados «in odium fidei» —en odio a la fe— en 1936, durante la Guerra Civil Española. Este martirio abre el camino a su beatificación, el paso previo a la canonización.
«Con esta beatificación, la Iglesia reconoce el testimonio de quienes dieron su vida por fidelidad a Cristo en medio de la violencia y la persecución, convirtiéndose en memorial vivo de fe, esperanza y reconciliación», expresó la Diócesis de Ibiza tras conocerse la noticia. «La Diócesis de Ibiza da gracias a Dios por el testimonio de estos nuevos beatos, cuyas vidas siguen iluminando hoy el camino de la Iglesia», añadió.
El más joven, ordenado pocos meses antes de morir
Juan Torres Torres, a sus 25 años el más joven de los clérigos martirizados, había nacido en 1912 y fue ordenado sacerdote en la Diócesis de Ibiza en junio de 1936, en plena persecución anticatólica desatada por los comunistas durante la Guerra Civil Española. El joven presbítero era conocido por su humildad y su generosidad.
Aquel verano, la persecución contra los fieles se había recrudecido con actos de violencia y profanación, hasta el punto de obligar a la diócesis a suspender las procesiones públicas. Entre agosto y septiembre, pocos meses después de su ordenación, Torres y los otros diecinueve clérigos fueron asesinados.
La Diócesis de Ibiza, bajo Mons. Vicente Juan Segura, abrió la fase diocesana de la causa de canonización de Torres y sus compañeros en 2008. El proceso concluyó en 2015, cuando la causa fue remitida a la entonces Congregación para las Causas de los Santos, que en 2017 declaró la validez del proceso diocesano. La Positio fue aprobada por los consultores históricos en 2025, antes de ser examinada este año por los cardenales y obispos del Dicasterio. La diócesis ha avanzado que el rito de beatificación tendrá lugar en algún momento de este otoño.
Una venerable nacida en Nueva York
El Vaticano reconoció también las virtudes heroicas de la Madre Mary Teresa Tallon, fundadora estadounidense de la Congregación de las Visitadoras Parroquiales de María Inmaculada, motivo por el cual se la declara «venerable», el segundo gran paso del proceso de canonización.
Hija de inmigrantes irlandeses, nació como Julia Teresa en Nueva York en 1867. Desde muy pequeña sintió un fuerte deseo de pertenecer enteramente a Dios y, pese al desánimo de su madre, se mantuvo firme en su vocación religiosa desde los doce años. A los 19 ingresó con las Hermanas de la Santa Cruz en South Bend (Indiana), donde permaneció 33 años enseñando diversas materias en escuelas católicas y cuidando a los enfermos.
Sin embargo, la religiosa se sintió llamada a crear una comunidad dedicada a llevar a Cristo a las calles y a los hogares, especialmente a quienes no habían sido instruidos en la fe o cuya fe se había enfriado. Inició esa obra en la ciudad de Nueva York el 15 de agosto de 1920, fiesta de la Asunción, cuando fundó las Visitadoras Parroquiales de María Inmaculada. Murió en 1954, tras una prolongada enfermedad, con una vida centrada por entero en Dios y en el cuidado y la educación de los más necesitados.
«Estamos llenas de alegría y muy agradecidas a Dios por esta gran noticia», declaró la Madre Maria Catherine Iannotti, superiora general de la congregación. «En nuestro corazón sabemos que la Madre es una santa. Solo rezamos para que la Iglesia lo reconozca, leyendo su vida y descubriendo cuánto amó a Dios y cuánto se entregó», añadió. La Madre Maria Teresa había sido declarada sierva de Dios en 2013, lo que llevó al cardenal Timothy Dolan a abrir su causa de canonización aquel mismo año.






