(ACI Prensa/InfoCatólica) ¿Pueden reconciliarse la fe y la ciencia ante los ojos del mundo? Esta pregunta dominó la reciente convención nacional de la Sociedad de Científicos Católicos (SCS), celebrada del 5 al 8 de junio en el Seminario Mundelein, en las afueras de Chicago (Estados Unidos).
El congreso incluyó, por primera vez en sus nueve años de historia, un taller titulado «Formación de Oradores sobre Ciencia y Fe», de día y medio de duración, destinado a preparar a los científicos católicos para abordar estos temas en público. Dieciséis investigadores participaron, prepararon sus propias charlas y recibieron la retroalimentación de mentores experimentados.
Un mito tan extendido como falso
Varios asistentes denunciaron el persistente «mito» moderno de la incompatibilidad entre la razón científica y la fe. Las cifras confirman su extensión: según el Pew Research Center, alrededor del 59 % de los estadounidenses cree «que la ciencia suele estar en conflicto con la religión». La SCS, fundada en 2016 para «dar testimonio de la armonía entre la ciencia y la fe», cuenta ya con unos 1.500 miembros y suma cerca de 250 nuevos cada año.
Entre los mentores estuvo Stephen Barr, presidente de la sociedad y autor de Física moderna, fe antigua. La idea del taller partió de Dan Kuebler, profesor de biología en la Universidad Franciscana y vicepresidente de la SCS: «Necesitamos más personas que hablen en escuelas secundarias, parroquias y otros espacios sobre la ciencia y la Iglesia Católica para ayudar a disipar algunos de estos mitos», explicó.
Para Chris Baglow, director de la Iniciativa de Ciencia y Religión de la Universidad de Notre Dame, «no hay nada que sustituya a un científico católico que realiza un gran trabajo en su campo y muestra que ve la armonía entre ese trabajo y su fe católica». El taller contó con el apoyo del Templeton Religion Trust.






