La fe ya no se hereda: se contagia entre amigos
© Folleto de la CEF

Bautismos de adultos en Europa

La fe ya no se hereda: se contagia entre amigos

Un análisis de Sandro Magister, a partir de un estudio publicado en Italia, radiografía el perfil de los nuevos bautizados franceses: jóvenes, urbanos y sin raíces familiares creyentes.

(InfoCatólica) Los bautismos de adultos en Francia se han multiplicado por cinco en diez años: de 3.900 en la Pascua de 2015 a 21.386 en 2025. La cifra, estadísticamente marginal frente a la masa de no bautizados, revela sin embargo un cambio cualitativo en la transmisión de la fe que ya no depende de la familia ni de las estructuras eclesiásticas, sino de las relaciones de amistad entre iguales.

El dato de que la amistad sustituye a la estructura eclesial como primer anuncio plantea preguntas pastorales concretas sobre cómo acompañar a estos nuevos fieles y cómo evitar la deserción posterior al bautismo, cuestiones directamente relevantes para las diócesis.

La «inquietud» como don

León XIV se encontró con esta realidad durante su reciente viaje a España. Al responder a un neobautizado en el Estadio Olímpico de Barcelona, el Papa habló de la saludable «inquietud» que impregna la sociedad secular actual, una inquietud que es «don de Dios» a todos «que estamos hechos a medida del infinito».

España no es uno de los países europeos donde el aumento de bautismos adultos resulta más visible, ni tampoco Italia, donde la mayoría de los bautizados siguen siendo niños. Pero en Francia, donde los bautismos en edad infantil han sufrido un desplome notable, el fenómeno cobra una fuerza especial.

El análisis de un liturgista en París

Sandro Magister examina esta tendencia a partir de un estudio de Marco Gallo, sacerdote que dirige en París el Institut Supérieur de Liturgie y que ha publicado un análisis en la Rivista del Clero Italiano. Gallo ofrece un dato elocuente sobre el contexto: en los años sesenta, los bautizados en Francia eran aproximadamente el 90 % de la población y los practicantes el 25 %; hoy los bautizados menores de siete años son el 30 % y los practicantes apenas el 2 %, «con la pérdida de unos 200.000 bautismos al año respecto al año 2000».

Gallo aporta además un testimonio significativo: la afluencia de multitudes que desde hace dos años se registra el Miércoles de Ceniza en las iglesias de París. En su parroquia de Saint-Germain-des-Prés, «aproximadamente un tercio de la desbordante asamblea estaba compuesta por personas que parecían no haber participado nunca en un rito católico».

En Estados Unidos se observa una dinámica análoga pero desigual: el Pew Research Center constata que el 1,5 % de los adultos se han convertido al catolicismo, aunque por cada adulto que se convierte hay ocho que abandonan la fe en la que crecieron.

Jóvenes, urbanos y sin raíces creyentes

El perfil de los neobautizados franceses es decididamente joven: los de 18 a 25 años han pasado del 20 % en 2020 al 42 % en la actualidad. El 62 % son mujeres y el 71 % viven en áreas urbanas. Un dato clave es que el 46 % declaran provenir de una tradición no religiosa o atea, prácticamente a la par con el 45 % procedente de familias de tradición cultural católica. Esto significa, según Gallo, «que el fenómeno ya no se refiere solo a un despertar de fes dormidas, sino también a una primera evangelización en sentido estricto».

Un rasgo común a estos neobautizados es que muchos carecen de padres o abuelos creyentes. En lugar de la familia, los vectores de la fe son los amigos y compañeros: «Ya no es la estructura eclesiástica la que genera el primer anuncio, sino las relaciones humanas que lo preceden y lo hacen creíble», señala Gallo.

El paralelismo con el cristianismo primitivo

Magister recoge la comparación que Gallo establece con los estudios de Rodney Stark (1934-2022) sobre los primeros siglos del cristianismo, donde la propagación de la fe se producía a través de redes vecinales, corporaciones artesanales y amistades. Según Gallo, «la condición post-cristiana de Europa occidental reproduce estructuralmente esta configuración: la fe ya no es un dato adquirido por nacimiento, sino una elección que implica diferenciarse del entorno, soportar la incomprensión de los iguales no creyentes, construir una nueva identidad».

Magister advierte, no obstante, que el fenómeno no está consolidado y no es comparable con los grandes renouveaux catholiques de los siglos XIX y XX en Europa. No cuenta aún con figuras destacadas y, dato relevante, aproximadamente una cuarta parte de los neófitos parecen abandonar las comunidades y dejar de asistir a misa en el año siguiente al bautismo.

La conclusión, sin embargo, apunta a un cambio de paradigma misionero: «En una sociedad secularizada, el primer lugar de la misión no es el púlpito ni las redes sociales, sino la amistad».

 

24 comentarios

Dominus vobiscum
La fsspx fructifica y la sinodalidad deja desolacion. Los conversos son atraidos por lo primero y repelidos por lo segundo
18/06/26 6:30 AM
Redacción
Dominus vobiscum, claro que sí. Por eso solo hay conversos en la FSSPX, ¿verdad? ¿Y qué pasa con los cientos de miles que se hacen católicos cada año en el mundo fuera de la FSSPX? Si afirmaciones como esa no son un claro indicio de creerse la verdadera Iglesia, no sé lo que son.

Por no hablar de que el principal "fruto" que parece que va a dar la FSSPX este año es el cisma y la desobediencia gravísima. Para dar frutos así, mejor quedarse en casita.
18/06/26 8:51 AM
jandro
Pero entonces, si la fe no se hereda de la familia, estamos hablando de un pueblo que no tiene fe y que de forma "anecdótica", a través de los amigos, algunos se convierten, porque en el fondo el asunto "va" de eso, de conversiones, de gentes a veces bautizadas, otras veces no, que vienen de un régimen politeista, el de las democracias occidentales, y encuentran la fe a través de la amistad, del ejemplo de otros.
Ojalá las parroquias, los parroquianos y los párrocos sean capaces de acoger debidamente a esos conversos con la fuerza de la Gracia con la que un converso siempre llega.
18/06/26 9:16 AM
Juan Mariner
Jandro, los malos jerarcas ya han tomado cartas en el asunto, no sea que los recién llegados les acaben echando de sus check points.
18/06/26 11:51 AM
Fernando Cavanillas
¡Pero cómo se va a heredar la fe si ya no hay familias! ¡pero cómo va a haber familias si la Iglesia no predica que los anticonceptivos son pecado mortal SIEMPRE y que no se puede comulgar si se toman!. Esa incoherencia BRUTAL y gigantesca con la no prédica de los anticonceptivos, ocultando el tema, incluso siendo cómplices con absurdos argumentos alambicados, es un factor impresionante en la crisis actual de la Iglesia, porque es una mentira y un pecado abominable que al ser aceptado dentro de la Iglesia ya todo lo demás es aceptado y nos lanzamos al lodo putrefacto del relativismo moral.

Obviamente a su vez debe haber información sobre el método billings para espaciar embarazos, y quizás una familia con problemas puede tener 4 ó 5 hijos en lugar de 11 ó 14 (que es una maravilla católica, y recomendable, pero que en el terrible mundo de hoy se puede moderar cuando hay razones). Todo un tema a debatir dentro de este orden, pero hoy estamos en el escenario más terrorífico y suicida.
18/06/26 12:21 PM
María de África
La Fe nunca se ha heredado, ha sido producto del ejemploy la educación familiar y la sociedad, si ésta era cristiana. Si estas tres cosas faltan la Fe puede llegar, más difílmente, por otros conductos.
18/06/26 12:29 PM
Ms
Nadie da lo que no tiene. Es imposible que en familias de ateos o al menos agnósticos, fructifique la fe. No se ama lo que no se conoce. Dicho lo cual el Espíritu Santo sopla donde quiere: con ayuda de familias cristianas y entre familias que no han recibido el don de la fe, porque el Espíritu Santo busca la ayuda de amigos, de vacío interior, o de búsqueda de belleza o sentido para despertad la sed de Dios
18/06/26 12:53 PM
Fernando Cavanillas
María de África

Claro, no se "hereda" pero es una metáfora que quiere decir que se trasmite sobre todo dentro de las familias. De hecho en muchos seminarios de los de antes se exigía vida cristiana y ejemplar de los padres... porque era garantía de una vocación fuerte.

En mi caso mi madre me trasmitió en gran medida la fe, cuando era pequeño. Luego te desvías por otros caminos, pero esa fe de la infancia y juventud está dormida y puede despertar más fácilmente que en otros casos, siempre con la Gracia de Dios.

La fe se aprende sobre todo en casa, por eso creo que las familias españolas estaban tan acostumbradas a que el estado católico educara en la fe a sus hijos, que cuando llegó el estado laicista masónico (con la complicidad terrible de la Iglesia post conciliar) entonces ni los padres (sobre todo las madres, pero ambos) lograron trasmitir la fe y con un estado anticristiano (el laicismo SIEMPRE lo es), entonces generaciones enteras perdieron la fe.

Hoy nuestro Señor suscita un resto fiel (piensa en la película "encuentros en la tercera fase" pero en clave católica, la verdadera), porque se avecinan tiempos terribles, y pruebas vitales para la humanidad, pero ya hay muy pocas familias católicas, y los culpables mayores no están fuera, sino infiltrados dentro y muy arriba, desde el pre y post Concilio. Es la visión de León XIII, a mi entender... sin que eso quite méritos ni culpas.
18/06/26 1:20 PM
Fernando Cavanillas
Lo que está claro es que la crisis de la Iglesia post conciliar, que viene del vértice de la Iglesia y que es de origen clerical y no laical, es el verdadero motivo de la falta de fieles y vocaciones.

Es una obviedad clarísima, pero no hay mayor ciego que el que no quiere ver, ni mayor sordo que el no quiere oir, y muchos siguen dando coces contra el aguijón, y las ovejas muriendo de hambre y sed en manos de lobos... hasta que el Señor decida que la terrible prueba de Amor y fidelidad haya terminado y Él acabe con la traición y el caos, pero no sabemos cúanto queda todavía, Él tiene su plan, lo conoce todo y todo llegará. Entonces paciencia y a enfrentarnos a la prueba de la mejor manera que podamos.
18/06/26 1:29 PM
el caminante
Fernando Cavanillas

Si en la predicación se pone el acento de que el uso de anticonceptivos es pecado mortal (como así es, desde la doctrina "oficial"), creo que no se casa por la Iglesia ni el patito, como ya está sucediendo actualmente.
También es verdad que antaño mucha gente se casaba por la Iglesia por costumbre, por tradición por cultura, y esto de los anticonceptivos no se aceptaba; y aunque en los cursillos prematrimoniales se hablaba algo de esto, en la práctica, casi todos se ponían de perfil, párrocos incluídos, al ser un tema tan espinoso y tan poco aceptado por casi nadie.
Así son las cosas.
18/06/26 3:17 PM
Antonio Espíldora
El drama es que, realmente, la fe no se transmite hoy prácticamente en Occidente. Ni en la familia ni “entre amigos”. Deducir de 21.00 bautizos de adultos de muy diferentes edades (por 400.000 nacidos que se quedan sin bautizar en Francia cada año) un “cambio cualitativo” en la transmisión de la fe, me parece, con todo respeto, una “boutade”. En Grancia se siguen bautizando muchísimos más niños que adultos. Aún así, ambas cifras son absolutamente marginales con respecto a la multitud inmensa que queda sin bautizar y que abandona la fe. Pero siempre hay un clavo ardiendo al que agarrarse para quien no quiera ver la cruda realidad ni tomar las medidas apropiadas.
18/06/26 3:33 PM
Jordi
La Fé tenía su espacio en la familia, escuela, iglesia y pueblo, y hoy también lo tiene pero con más fuentes: amigos, libros, series, películas...
18/06/26 3:37 PM
Percival
Estamos como en el siglo I. Casi hay que recomenzar todo.
18/06/26 3:38 PM
María de África
Aprender no es heredar, son verbos diferentes que no se pueden utilizar como sinónimos ni siquiera metafóricamente, y, por lo tanto en este caso la palabra "heredar" esta mal empleada. Yo soy católica, mi hermano se define como agnóstico, y se pasa el tiempo diciéndome que, de niño, oyó muchas más misas que yo, lo que es totalmente cierto. Mi madre solía ir todos los días a misa de 9 a.m y le llevaba a él simplemente porque mi horario escolar me impedía ir a misa a esa hora. Claro, que tampoco te puedes fiar de su memoria totalmente porque insistía que el había ido a comprar con ella los dos misales que mi madre tenía, le dije que uno de ellos era mío y no se lo creía, entonces le enseñé la dedicatoria y en ella se veía, claramente, que mi madre había comprado el segundo misal para mí porque soy mayor que él.
Sin embargo todos en la familia rezábamos el rosario, él tuvo su misal cuando llegó a la edad de comprenderlo y se sabe de memoria el Catecismo del P. Ripalda. Fue la sociedad de los años 60-70 la que nos desvió a los dos, yo volví, él no. Yo tengo Fe, él tiene dudas.
18/06/26 4:07 PM
María de África
¿Cuál es la diferencia hoy en día entre un musulmán y un cristiano en cuanto a su fe? El musulmán puede verse asaltado por las dudas, pero no solo su familia sino la sociedad entera le condenaría al ostracismo si las revelara públicamente; el cristiano que tenga dudas no solo las revela sino que la sociedad entera le aplaude, le anima y le dice que es muy inteligente por haberse desprendido de lo que aprendió de pequeño (si es que lo aprendió). El musulmán va con la corriente, el cristiano contracorriente. No siempre fue así, pero ahora lo es, por eso tienen tanta importancia los grupos de amigos que piensen igual, porque actúan de acicate ante una sociedad que va en otra dirección y la persona siente que ya no está remando en solitario.
Todo el mundo puede hacerse cargo lo que es manifestar dudas de fe en Irán o manifestarlas en Francia. En Irán es imposible, en Francia es difícil para un musulmán porque los demás lo vigilan aunque el estado se lo permita; para un cristiano tal cosa no presenta problema alguno, ni tiene consecuencias para el individuo.
18/06/26 4:41 PM
Juan Mariner
Me contaba un familiar que tiene ahora 86 años que, en los años 40 y 50, si te encontrabas a un sacerdote de los de antes de la Guerra Civil, era garantía de éxito. Él era de familia de raigambre católica y fue testigo de que muchos de su edad con familias sin práctica religiosa o escasa vivieran hasta el final de sus días en la práctica religiosa católica por recibir una buena educación, a menudo alterada por extravagancias episcopales, por ejemplo prohibiendo películas de cine cuando el mismísimo franquismo nacionalcatólico las exhibía.
18/06/26 4:45 PM
Fernando Cavanillas
María de África

Es la Iglesia la que cambió (en el post concilio y durante él), y al cambiar la Iglesia cambiaron las familias. Siempre hubo gente con más y menos fe, hoy y en la época de Felipe II, pero un tema es el análisis personal y otro el social ó del pueblo. Ambos son verdaderos, al final si nos vamos a los porcentajes de gente practicante, de cultura católica, de moralidad y espiritualidad de vida, de ambiente edificante, de posibilidades de pecar ó de vivir la fe, pues tenemos de todo, pero en un caso es un 80/20 y en el otro, hoy, un 20/80... y eso siendo muy generosos (quizás un 10/90)

No olvidemos que España estaba muy mal antes de la guerra civil, en lo espiritual, y que fueron apenas 36 años de Franquismo en los que Cristo reinó en España. Ahora llevamos 50 años en los que satanas en gran medida reina en España.

Un Estado y una sociedad católicas son estructuras de virtud y de fe, y en sentido estricto coinciden con el "BIEN COMÚN". Esa sigue siendo en la letra la Doctrina Católica Vigente, sin que ambigüedades de Pastoral tóxica y luciferina lo puedan cambiar. Pueden cambiar la práctica, la praxis, pero no la Doctrina inmutable y milenaria.

18/06/26 5:51 PM
Fernando Cavanillas
el caminante

Precisamente por no predicar contra los anticonceptivos es que están las Iglesias vacías, y también es la causa real de su uso masivo entre los católicos.

Se dijo torticeramente que no los predicaban ¡¡para no vaciar las Iglesias!!, y lo que pasó fue JUSTO LO CONTRARIO, al dejar de predicarlo se vaciaron. Literal. Cosas de la Divina Providencia y de obedecer ó ser traidores a Dios, y los frutos que da cada actitud.

Por ejemplo, la Iglesia dejó de predicar que TODOS los viernes del año son abstinencia. Desde el post concilio se puede sustituir por otras mortificaciones si no son viernes de Cuaresma... ¿Y qué pensaron los católicos? "ya no hay que hacer abstinencia los viernes, sólo los de Cuaresma.

Todo ha sido a más laxo, más laxo, más laxo, con argumentos de todo tipo, que lo importante no es un papelito y no un cura para casarse, que sólo hace falta "amor", que la abstinencia es hipócrita y farisea, que lo importante es ser "buena persona" (?!), que pobrecito el delincuente, que la culpa es de la sociedad bien pensante, y así ad infinitum. Siempre a más laxo, y los frutos son TERRIBLES, y los tenemos frente a nuestras narices.
18/06/26 6:00 PM
anawim
Dominus vobiscum, ¿la Fraternidad ha fructificado?

Si la Fraternidad ha fructificado, ha fructificado frutos llenos de huevos de la serpiente. Para dar estos frutos mejor no dar nada. ¿Le parece a usted poca cosa el pecado de nombramiento de obispos sin sucesión apostólica y contra de Roma, ¿y habla usted de fructificación? ¿Ser excomulgado es dar frutos?
18/06/26 7:38 PM
anawim
Yo creo que lo que falla no es la diócesis o la parroquia, lo que falla es la familia, el peso específico que tiene la familia en la transmisión de la fe, algunos lo cifran en el 50% aunque es bastante más. De poco sirve la pastoral de la diócesis si la familia está muerta a la fe, y cuando la sangre no circula por las arterias que tiene que circular lo hace por las colaterales provocando una seria enfermedad circulatoria. Si la Fe no circula por la familia lo hará fuera de casa, pero no circula igual en la familia que en las amistades. Si queremos volver a la fe de nuestros antepasados, si queremos volver a la catolicidad de España debemos volver a la familia, a potenciar y cuidar la familia, a que la familia siga siendo el centro y el núcleo de nuestra fe y a través de la cual se transmite la fe.
18/06/26 7:56 PM
Ignacio María
Es un dato muy interesante. No obstante, el que la mayoría de estas conversas jóvenes sean mujeres es un mal dato. No asegura raíces firmes de esas conversiones.
18/06/26 8:04 PM
Gregory
Esto de " heredar la fe" es un decir, aunque la Iglesia siempre ha confiado la primera formación en la fe a la familia, pero estos tiempos son otros, se trasmite entre amigos en encuentros cercanos.
18/06/26 8:22 PM
María de África
Fernando Cavanillas: Siento no estar de acuerdo contigo, durante la IIRepública, es decir antes de Franco, España podía estar dividida en dos, pero los que se declaraban católicos eran muy militantes, la cantidad de mártires y los testimonios de mis abuelos lo corroboran. Con república laica el número de sacerdotes y monjas era enorme, el de misioneros también y las iglesias estaban llenas.
18/06/26 10:57 PM
Fernando Cavanillas
María de África

¡Claro!, mi abuelo fue requeté y su hermano murió de requeté en la batalla de Teruel. Toda mi familia era católica y muy religiosa (de ambos lados), pero España ya era mitad católica y mitad anticatólica, como demuestra la persecución religiosa de antes y durante la guerra (en el bando rojo), con torturas y asesinatos inimaginables.

A principios del siglo XX todavía había una España muy católica y otra España muy anticlerical que prendía fuego a los conventos. Era el resultado de un siglo de España liberal-masónica, que nos sumió en la probreza durante el siglo XIX. Luego la monarquía liberal de los Alfonsos en la restauración trajo algo de paz y desarrollo (sobre todo con Primo de Rivera), pero la España católica ya era sólo la mitad del país, y era una monarquía muy liberal.

Lo que quiero decir es que la España atea no nace sólo con la Constitución del 78 y la lamentable deriva de Juan Carlos, sino que Franco había dejado una España muy católica como periodo regenerador, pero que venía de una España ya muy dividida antes de la guerra civil.

En todo caso la revolución post conciliar dentro de la Iglesia (e infiltrada muy arriba) es el factor fundamental de la situación actual, sin menoscabo de que la situación hubiera sido muy diferente con otra transición y otra constitución.
19/06/26 11:49 AM

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