(ACI/InfoCatólica) Las autoridades chilenas detuvieron al presunto autor del robo perpetrado recientemente en la Catedral Metropolitana de Santiago y lograron recuperar los objetos que habían sido sustraídos del interior del templo. El hecho, que causó profunda indignación entre los fieles y la comunidad católica, constituye un nuevo ataque contra un lugar sagrado de enorme valor religioso e histórico.
Según la información entregada por la policía, el detenido sería un hombre con antecedentes penales, quien fue localizado tras un trabajo de investigación que incluyó la revisión de cámaras de seguridad y diversas diligencias realizadas en el centro de la capital. En el procedimiento se recuperaron los objetos robados, los cuales habían sido puestos a la venta en el mercado informal.
El robo se produjo cuando el sujeto ingresó a la Catedral Metropolitana y se apoderó de diversos bienes pertenecientes al templo, aprovechando momentos de menor afluencia de personas. El hecho fue denunciado oportunamente por las autoridades eclesiásticas, que manifestaron su consternación por un acto que no solo supone un delito común, sino también una profanación del espacio sagrado.
Desde la Iglesia se subrayó que este tipo de acciones hiere profundamente a los fieles y refleja un preocupante deterioro del respeto por lo religioso. En ese sentido, se recordó que la catedral no es solo un edificio histórico, sino la iglesia madre de la arquidiócesis y un lugar de oración, culto y encuentro para miles de personas.
Las autoridades civiles confirmaron que el detenido será puesto a disposición de la justicia y enfrentará los cargos correspondientes por el robo. Asimismo, indicaron que continúan las investigaciones para descartar la participación de otras personas en el delito.
La recuperación de los objetos robados fue recibida con alivio por parte de la comunidad católica, aunque el episodio dejó en evidencia la vulnerabilidad de los templos ante actos delictivos y el clima de creciente hostilidad hacia los símbolos y espacios de la fe cristiana.
Desde la Catedral Metropolitana de Santiago se reiteró el llamado a respetar los lugares sagrados y a trabajar de manera conjunta para garantizar su protección, recordando que el cuidado de estos espacios forma parte del patrimonio espiritual y cultural de toda la nación.







