(InfoCatólica) Cuando personas completamente distintas coinciden en hacerle a uno la misma corrección, quizá sea un buen momento para que empiece a preocuparse. Así le ha sucedido a Zohran Mamdani, nuevo Alcalde de nueva York.
Mamdani nació en Uganda de padres de la India, es musulmán chií y juró su cargo sobre un Corán sirio del siglo XVIII. Pertenece al ala más radical del Partido Demócrata y se considera socialista.
El alcalde neoyorquino fue criticado recientemente en la red social X por el director ejecutivo del fondo de inversiones ruso RDIF, Kiril Dimitriev, que ha sido enviado por Putin a los Estados Unidos para participar en las negociaciones relativas a Ucrania, especialmente en lo referente a las posibles inversiones posteriores de Estados Unidos y Rusia.
El día posterior a la toma de posesión del alcalde, el ruso criticó una frase del discurso de Mamdani que se ha hecho famosa: «sustituiremos la frialdad del recio individualismo por la calidez del colectivismo».
A este respecto, Dimitriev le respondió en X: «Querido camarada Mamdani, solo quiero recordarle cordialmente que eso ya se intentó». La frase, que hace evidentemente referencia al comunismo de la Unión Soviética, fue seguida por una explicación aún más clara: «El camarada Mamdani está haciendo un gran trabajo conduciendo a los Estados Unidos hacia el comunismo. La Unión Europea y el Reino Unido ya han llegado a ese destino. Lo que deja a Rusia como el bastión no solo de los valores tradicionales, sino también del capitalismo, en este mundo izquierdista, woke y bideniano».
Aunque quizá no estuviera muy de acuerdo con esta última frase de Dimitriev, el obispo norteamericano Robert Barron coincidió con él en criticar el colectivismo defendido por Mamdani. También en la red social X, Mons. Barron afirmó que «el colectivismo, en sus diversas modalidades, fue responsable de la muerte de al menos 100 millones de personas en el último siglo».
A eso se añade, según el prelado, que las «formas de gobierno socialistas y comunistas que existen hoy en el mundo (Venezuela, Cuba, Corea del Norte, etc.) son desastrosas». A eso se añade que «la doctrina social católica ha condenado siempre el socialismo y ha respaldado la economía de mercado, que gente como el alcalde Mamdani caricaturiza como ‘recio individualismo’», pero en realidad es «el sistema económico basado en los derechos, la libertad y la dignidad de la persona humana”.
La respuesta del obispo, que terminaba con un “por Dios, no me hable de la ‘calidez del colectivismo’», ha sido muy aplaudida en Estados Unidos, quizá por identificar demasiado a la ligera la doctrina social de la Iglesia con el capitalismo norteamericano. O actualmente con el ruso, como probablemente precisaría Dimitriev. No cabe duda, en cualquier caso, de que la elección de Zohran Mamdani es un claro signo de a dónde lleva el camino por el que Occidente transita desde hace tiempo.








