(InfoCatólica) Kevin Roberts y Agustín Laje figuran entre los principales ponentes del vigésimo séptimo Congreso Católicos y Vida Pública (CCyVP) que tendrá lugar en Madrid entre el 14 y 16 de noviembre con el tema central «Tú, esperanza».
Roberts, presidente de la Fundación Heritage, inaugurará el congreso con una conferencia titulada Iluminando: recuperar la cristiandad con fervor y sin complejos.
En la presentación del Congreso, José Masip, codirector del CCyVP, enfatizó que la Fundación Heritage «responde a los valores propios» de la Asociación Católica de Propagandistas y pidió a los asistentes «no buscar otras interpretaciones», refiriéndose a la posible influencia ideológica que Roberts pudiera haber tenido sobre el presidente estadounidense Donald Trump.
No obstante, Masip sí resaltó la proximidad de Roberts con el fundador de Turning Point Charlie Kirk, quien se dedicaba «a ir de universidad en universidad hablando y dialogando con la gente en libertad», y que falleció el pasado 10 de septiembre. «Eso es lo que queremos en este congreso, hablar con libertad, desde un prisma católico», precisó.
Por su lado, María San Gil, codirectora del CCyVP, justificó la invitación al presidente de la Fundación Heritage: «No nos tiene que llenar de complejos o preocupar de lo que nos quieran tachar porque la realidad es que es la fundación más importante de pensamiento conservador».
«Nos sentimos muy identificados con mucho de lo que dicen y hacen. Traer a Kevin Roberts a España da al Congreso un pistoletazo de salida con toda la magnificencia que queremos darle», agregó.
Otro de los ponentes que llamaron la atención fue la del fundador y presidente de la Fundación Libres, Agustín Laje, quien durante la segunda jornada del congreso desarrollará la temática El asedio de la familia.
Masip describió a Laje como «influencer católico» que, junto a una amplia base de seguidores en plataformas digitales, ha editado exitosamente diversos ensayos que examinan el marxismo cultural. «Las formas son las que son, pero los principios son lo que importa», añadió Masip sobre la figura del argentino, licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Católica de Córdoba (Argentina) y magíster en Filosofía por la Universidad de Navarra (España).
Otro representante del ámbito hispanoamericano presente en el Congreso será el venezolano Lorent Saleh, opositor del régimen chavista distinguido con el Premio Sajarov 2017 y a quien se le ha asignado la ponencia de clausura, titulada Templanza y Esperanza: el arte de ser libres.
Nacido en 1988, Saleh participó siendo estudiante en las manifestaciones contra las violaciones de derechos humanos del régimen venezolano, hasta que fue arrestado en 2014. Durante más de cuatro años permaneció encarcelado en distintos centros, incluyendo las temibles prisiones de El Helicoide y La Tumba, donde sufrió torturas físicas y psicológicas. En 2018 fue exiliado a España, donde reside.
El programa del 27 CCyVP incluirá, asimismo, entre sus conferenciantes a Sophia Kuby, directora de Relaciones Estratégicas y Capacitación de ADF International, quien desarrollará el tema Esperanza activa: transformar la vida pública.
El núcleo principal de conferenciantes se completa con Pep Borrell, médico odontólogo cuya vocación es explicar el amor humano según el plan de Dios e invitará a tener Esperanza en enamorarse como Dios manda siguiendo la línea de sus libros Bailar en la cocina o Novios 100%.
Adicionalmente, el CCyVP incluirá dos mesas redondas sobre movimientos de laicos y el diálogo entre ciencia y fe, mientras que los sacerdotes del espacio Red de Redes, Jesús Silva, Francisco «Patxi» Bronchalo y Antonio María Domenech, sostendrán un encuentro intergeneracional con la misionera digital Carla Restoy.
Desayuno nacional de oración
Como antesala a este evento, la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), promotora del Congreso Católicos y Vida Pública celebrará por segundo año consecutivo un Desayuno Nacional de Oración.
El presidente de la ACdP, Alfonso Bullón de Mendoza, explicó que, además de contar con la presencia del Arzobispo de Madrid, Cardenal José Cobo, quien también presidirá la Misa de clausura del congreso, ofrecerán su testimonio Erwan de la Villéon, ex CEO de Puy de Fu en España y Carmen Cordón, hija del empresario secuestrado por el grupo terrorista comunista GRAPO, Publio Cordón.
Manifiesto
Como en los últimos años, el Manifiesto ya está disponible:
La virtud de la esperanza preside el 27 Congreso Católicos y Vida Pública. El poeta austríaco Friedrich Hölderlin advertía que “allí donde está el peligro, crece también lo que salva”. Que España, y el resto de las sociedades de nuestro entorno, se halla en grave peligro, es una obviedad que necesita poca justificación. No cabe duda de que en Occidente sigue acrecentando el desorden, y España continúa caminando hacia la ruptura, contradiciendo nuestra historia y el espíritu de reconciliación de la Transición. Seguimos dando palos de ciego, porque el conjunto de las sociedades de nuestro entorno sigue sin compren- der la auténtica dimensión de la crisis de descomposición en la que nos encontramos, enraizada esta última en la ausencia de referencias permanentes y en el olvido del significado de la trascendencia.
Sin verdades absolutas, de espaldas a Dios y normalizando su abandono en la vida pública, seguiremos en caída libre hacia el abismo. Por eso, los católicos tenemos la obligación de identificar la Verdad en todos y cada uno de los he- chos que vivimos, por incómodo que sea el diagnóstico del contexto que nos ha tocado padecer. Se ha sepultado la fe con exageración y los relatos, siempre en plural, han prevalecido en demasiadas ocasiones sobre la Verdad, en singular. Por eso, es en los momentos de peligro extremo cuando la virtud de la esperan- za adquiere toda su pertinencia y sentido. Una esperanza que no descansa en las débiles fuerzas humanas, sino en la promesa irrevocable hecha por Dios a los hombres. Tal y como nos atestigua el propio Cristo dirigiéndose a Pedro: “Ahora yo te digo: tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará”. Esta promesa no es una pretensión abstracta, alejada de nuestra historia personal. Al contrario, día a día tenemos la oportunidad de experimentar realidades concretas en la que se materializa esta esperanza.
Fabrice Hadjadj, el filósofo francés que participó en la pasada edición de este Congreso, nos interpelaba a quienes declaramos nuestra fe mediante la pregunta “¿somos realmente cristianos?”, recordándonos que la actitud cristiana debe ser siempre propositiva y con iniciativa, alumbrando y haciendo venir al mundo lo que no es de este mundo.
La forma tan ejemplar con la que se despidió el Papa Francisco en sus últimos días, la manera en la que se desarrolló el cónclave que se preveía tan difícil y las palabras con las que arrancó el nuevo Papa -“el mal no prevalecerá”-, nos confirman y acrecientan esta virtud. La verdadera esperanza cristiana no es un estado de ánimo, ni un pretexto para rehuir los desafíos que nos plantea nuestro momento histórico, ni mucho menos para callarnos y silenciarnos, sino para estar presentes más que nunca en la vida pública, como nos lo recuerda la razón de ser y la naturaleza de la Asociación Católica de Propagandistas.
Por supuesto que nos produce preocupación, incluso temor, ver un mundo oscuro a nuestro alrededor. Pero olvidamos que nosotros, desde nuestras limitaciones, debemos ser los portadores de la luz. Cuanta más oscuridad veamos en nuestro entorno, nuestra pequeña luz debe brillar aún más, con- vencidos de que atraerá a los otros hacia ella. Sin la virtud cristiana de la esperanza, que descansa en las promesas de Dios, dejamos de ser los porta- dores de la luz que tanto necesita el mundo de hoy.
En la ceremonia de entrega del anillo del pescador, el Papa León XIV nos instaba a no dejar de lanzar la red para sumergir la esperanza del Evangelio en las aguas del mundo; navegar en el mar de la vida para que todos puedan reunirse en el abrazo de Dios. Este es el punto de partida de su mensaje, expresado de forma muy sencilla y, por ello, profunda: amor y unidad. Y esta base es sobre la que este 27 Congreso Católicos y Vida Pública se presenta ante la sociedad española con el deseo de que esta palabra de Esperanza pueda ser el inicio de una renovación espiritual y salvífica de España y del mundo.







