La lista de Cristo

«Señor, ábrenos, somos los de tu barrio, los de tu pueblo, los de tu grupo…»; y Él respondió: «no os conozco». Y ellos volverán a la carga: «pero ¡si hemos comido contigo, si hemos paseado por las mismas plazas, si somos tus paisanos!». Y Él insistirá: «no sé de dónde venís, ni a dónde ibais, porque podemos pasar por la misma plaza, pero venir de lugares muy distintos y, sobre todo, encaminarnos a sitios muy diferentes… no os conozco». ¡Tremenda frase en labios de Jesús!

Recuerdo una viñeta ya hace unos años del genial Antonio Mingote: se presen­taba a dos señoras muy peripuestas que comentaban: “al final nos salvaremos... las de siempre”. Pero ¿quiénes son los de siempre? Y ¿son ellos realmente los que se salvarán? ¿Por qué causa y razón?

Son las preguntas que laten en el Evangelio de este domingo, cuando un espontáneo seguidor de Jesús le pregunte al Maestro: “Señor, ¿serán pocos los que se salven?” (Lc 13,23). Jesús pone un ejemplo, y con notable ironía se presenta al típico creyente “de siempre”, al “de toda la vida”, que vuelve a casa después de su última correría, dando por descon­tado que todo vale para entrar por la puerta grande..., con tal que no te vean.

Pero, hete aquí, que la tal puerta grande, la de la religión a la carta, no coincide con el acceso ofrecido por Jesús. Él habla más bien de una puerta estre­cha, en la que para entrar hace falta dar con ella y luego caber por ella dejando que Otro te adentre por pura gracia, por regalo inesperado e inmerecido.

Ciertamente, no basta ser paisano del Señor, colega suyo, ser del barrio, como parece desprenderse de la parábola de este Evangelio, que es en el fondo una aguda crítica a la actitud de algunos judíos, los cuales pensaban que la sal­vación era algo relacionado no con la vida de cada uno sino con el pasaporte o la nacionalidad: como eran judíos, como tenían el pasaporte del pueblo escogido... entonces valía todo.

“Señor, ábrenos, somos los de tu barrio, los de tu pueblo, los de tu grupo...”; y Él respondió: “no os conozco”. Y ellos volverán a la carga: “pero ¡si hemos comido contigo, si hemos paseado por las mismas plazas, si somos tus paisanos!”. Y Él insistirá: “no sé de dónde venís, ni a dónde ibais, porque podemos pasar por la misma plaza, pero venir de lugares muy distintos y, sobre todo, encaminarnos a sitios muy diferentes... no os conozco”. ¡Tremenda frase en labios de Jesús!

Esta reflexión no es sólo válida para aquel entonces para los judíos, sino que también hoy para nosotros los cristianos, este Evangelio es un alda­bonazo: nos salvamos si entramos en el camino de Jesús, si pisamos sus huellas, si amamos lo que Él amó y como Él lo hizo, si tenemos al Padre y a los hermanos muy dentro de nuestro corazón, si nuestra vida tiene sabor a bienaventuranza. Solamente entonces, nos sentaremos a la mesa del Reino de Dios, aunque hayamos venido más pronto o más tarde, aunque seamos de oriente u occidente.

El nuevo pueblo de Dios, la Santa Madre Iglesia, no tiene pasaporte aunque tiene identidad, no vive de rentas aunque tiene historia. La gracia del Señor, nos hace ligero el equipaje, ágil el andar, y sobre todo Él mismo se hace para no­sotros el camino y el compañero caminante. Entremos por su puerta, pues la hizo para nuestra pequeñez, según la medida de su misericordia.

 

+ Jesús Sanz Montes, ofm, Arzobispo de Oviedo. Adm. Apost. de Huesca y de Jaca

Comentario al Evangelio. Domingo 21 del Tiempo Ordinario. Lc 13,22-30, publicado en la web del Arzobispado de Oviedo

InfoCatólica cuenta con tu ayuda, haz clic aquí

Solo contamos con tu ayuda. InfoCatólica seguirá existiendo mientras sus lectores quieran.

Haz tu donativo

Por bizum (solo para España)

Qué es bizum

Por PayPal, selecciona la cantidad:

Si prefieres otras modalidades para poder donar (ingreso, transferencia, ...), haz clic aquí.

2 comentarios

Difícil lo tenemos. Como no sea por la infinita miseridordia de Dios, no hay quién se cuele.

La esperanza es lo último que se pierde
23/08/10 3:12 PM
vitines
Gracias don Jesús por guiarnos a los asturianos y a todos los cristianos.
26/08/10 11:15 AM

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.