La audacia de un gobernante cristiano

Con toda la responsabilidad de su alta encomienda en un momento nada fácil, es alentador ver a un político bien fajado intelectualmente, abierto a un diálogo sincero con otras formaciones políticas y con la sociedad real, y llevando a cabo su compromiso sin servilismo religioso pero sin timorato ocultamiento de su cristianismo.

Queridos hermanos y amigos: Paz y Bien. Ha sido uno de los objetivos más tenazmente planificados por parte de un laicismo intolerante: conseguir que el factor religioso sea erradicado por vía de privatización. Dentro de una apariencia políticamente correcta de mesura civilizada, tal actitud viene trabajando en un montón de frentes para conseguir ganar la batalla cultural de marginar lo religioso en general y lo cristiano en particular.

Como si la aportación del cristianismo fuera una cuestión ajena, intrusa, prescindible, negándole lo que durante veinte siglos ha contribuido a construir en el campo de la justicia, del derecho, de la defensa de los más débiles, de la libertad, además de su tributo en el arte y la cultura. El mundo occidental, del que forma parte Europa y España, no sería comprensible sin el cristianismo. Y no negamos nuestros propios errores, algunos tremendos, de los que hemos pedido perdón históricamente de la mejor forma: enmendando su mala dirección, haya sido cual haya sido la equivocación. Ya nos gustaría poder saludar con esa humilde complicidad a instituciones culturales, religiosas y a formaciones políticas, que no estando en absoluto tampoco ellas libres del pecado del error, no han dejado de seguir tirando piedras a troche y moche.

Me viene esta reflexión ante las palabras que ha dicho el presidente del gobierno italiano, Mario Monti, que no esconde su condición de cristiano ante la grave y difícil responsabilidad que tiene también el país vecino. En una reciente entrevista que ha concedido a Radio Vaticana. Decía el premier italiano que “el magisterio del Papa y su testimonio fuerte y personal, la contribución importante de la Santa Sede y de la Conferencia episcopal italiana son elementos propulsores y críticos de relevancia fundamental. Ante el bien común no se puede huir”.

Y no se escoraba ante la inmediatez del desafío que ahora tiene el primer mundo en el terreno económico y sus terribles consecuencias en el desempleo, sino que ha tenido la audacia clarividente de apuntar a la crisis ética, a la crisis de valores morales, como el elemento que atenaza Europa antes incluso que por causa del reto económico.

Tanto es así que, el jefe del gobierno de Italia, comenzó evidenciando los aspectos más significativos entre el Estado y la Iglesia dentro de un mundo globalizado como el nuestro. Y cuando la misma idea de frontera ya no es rígida entre nosotros, dijo que “la relación entre los Estados y la Iglesia puede ser un puente, un paso que abate los muros de los egoísmos nacionales y refuerza el sentido de una pertenencia que significa respeto, responsabilidad, solidaridad”. Más aún, apuntó el profesor Monti que en la revalorización de las raíces cristianas de Europa puede hallarse el secreto para la superación de la grave coyuntura que vive el continente. “La justicia y la paz —afirmó— son la respuesta más eficaz a las crisis de sentido que la crisis económica, de modo latente, ha provocado en la cotidianidad de las personas. Por lo tanto la crisis, para ser superada en todos sus graves perfiles, requiere mirar adelante con valentía, con esperanza, pero también redescubrir las propias raíces”.

Hizo un subrayado valiente y contracorriente al decir que en este momento las tensiones financieras tienen por objetivo el euro, que “sigue siendo un instrumento de extraordinaria incidencia en la vida de las personas”. Pero aquél “no es el fin de la acción comunitaria, que sigue siendo 'el bien común' —añadió—. La crisis se supera izando 'la bandera de los valores' por encima de los 'intereses de la moneda'”. Una entrevista que termina recordando una observación de su encuentro con Benedicto XVI el pasado 14 de enero: “las manos del Papa —manifestó— son manos fuertes que sostienen el peso de muchos; son manos que tranquilizan, pues a su vez se dejan sostener”.

Con toda la responsabilidad de su alta encomienda en un momento nada fácil, es alentador ver a un político bien fajado intelectualmente, abierto a un diálogo sincero con otras formaciones políticas y con la sociedad real, y llevando a cabo su compromiso sin servilismo religioso pero sin timorato ocultamiento de su cristianismo. La vida, la libertad, la educación, la justicia, la paz, tienen mucho que recibir de la aportación de un pueblo de raíces cristianas. Ignorarlo o declarar la hostilidad contribuye fatalmente a la crisis que lamentamos por el vacío de valores que Mario Monti no ha tenido complejo en reconocer y reivindicar. No queremos partidos políticos cristianos, pero sí queremos reconocer a los cristianos en los partidos políticos. Monti es un buen ejemplo de político cristiano.

 

Recibid mi afecto y mi bendición.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

 

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57 comentarios

clavel
A ver, aterricemos. Este Gobierno PP que nos Gobierna hoy. ¿ Es cristiano ?. Bautizados, todos ellos. Pero su fe,¿ influye algo en su gobierno ?. Digo: No. Y por eso nos llevan al fracaso total. Razón: Se apartan de Dios, pagando con dineros nacionales y haciendo buenas las matanzas de 340 chicos espñaoles al día. Entonces, nos Gobiernan locos. Las Familias españolas, indefensas. La Educación un desasatre. ¿ Y quieren arreglar la economía ?. como están locos nuestros Goobernantes no la pueden arreglar. Deben empezar así: "Buscad primero el reino de Dios y su Justicia. La economía saneada, vendrá por añadidura.". Los Obispos avisaron a Rajoy: Por favor lea La Biblia. Y no la lee. Dios no es interesante para gobernar. Por eso... todo será un tremendo fracaso.
23/01/12 11:17 AM
David
"No queremos partidos políticos cristianos, pero sí queremos reconocer a los cristianos en los partidos políticos."

A mí esta frase me recuerda "el que hace una chica como tú en un sitio como este". ¿Que pinta un político católico en un partido cuyos programas son contrarios a los valores innegociables católicos?

O ese católico lucha y se esfuerza por que el partido acepte los valores políticos católicos o no pinta nada.

Y la experiencia nos demuestra que los políticos católicos pertenecientes a partidos no católicos (liberales, socialistas, comunistas, centristas, etc.)
no logran que estos partidos admitan los valores políticos católicos, pues tales partidos siguen erre que erre defendiendo programas políticos gravemente contrarios a los valores católicos (aborto, divorcio, gaymonio, educación perversa de la juventud, propiedad privada injusta, etc.)

Con lo cual no digo que no haya políticos católicos en tales partidos y que intenten desde dentro de ellos la aceptación de los valores católicos, pero su trabajo resulta, a la vista está, totalmente ineficaz.

Si ese es el único método para conseguir una política concorde a los valores católicos, seguro que al paso que vamos nos dan las uvas.

¿Porque ese rechazo frontal a que existan partidos políticos confesionalmente católicos? Algo huele a podrido en Dinamarca.
23/01/12 11:31 AM
David
Además el Concilio nos exhorta a los laicos, como la vocación propia y específica laical, a ordenar los asuntos temporales, en los que están incluídos la política, según el plan de Dios, es decir, a instaurar el Reino de Dios en su aspecto o dimensión temporal.

Malamente se podrá cumplir con esa vocación laical si no hay partidos políticos confesionalmente católicos, que a cara descubierta y sin complejos proclamen que Dios es también imprescindible en la política y que sin Él no podemos hacer nada y tampoco verdadera política. Sólo Dios nos hace verdaderamente libres y justos, también en el mero orden de lo temporal.

Nunca entenderé a aquélla Jerarquía que, por una parte nos exhorta a cumplir con nuestra vocación laical, ordenar los asuntos temporales conforme al plan de Dios, pero que por otra parte no le parece bien que utilicemos los medios racionales (partidos políticos confesionales) que son los normales e imprescindibles, según los signos de los tiempos, para cumplir tal vocación de instaurar el Reino de Dios en lo temporal, político, social y económico.
23/01/12 12:01 PM
Eduardo Jariod
...En fin. Quien no se consuela es porque no quiere.

Yo me hago esta pregunta muy elemental: ¿cómo es posible que estos políticos que están en los más altos cargos del poder no sean capaces de traducir en acciones y decisiones esos principios y convicciones que dicen poseer? ¿Por qué la ética queda reducida a las entrevistas? ¿Para calmar al personal? ¿Para consolarlo?

Personalmente estoy hasta las narices de los políticos o magistrados tan locuaces como impotentes. Algo falla. No nos engañemos: esta gente es tan tibia como los demás. Las convicciones van por un lado y las decisiones van por otro.
23/01/12 12:11 PM
Joaquín
Ya lo he dicho muchas veces: a lo mejor si se rechaza que haya partidos políticos católicos es porque se piensa en cómo acabó la Democracia Cristiana en Italia.
23/01/12 12:38 PM
Ricardo de Argentina
Mons. Montes, buen obispo, muestra con toda claridad cuál es la razón del apoyo episcopal al PP : será mejor aquél partido que tenga la mayor cantidad de católicos "sembrados" dentro. Que vayan a misa y hablen bien del Papa y la Iglesia. Con esa "audacia" bastaría y sobraría para justificar el apoyo de los católicos a tales organizaciones.
Aunque concurran también sumisa y periódicamente al Club Bilderberger a recibir las órdenes de los gordos banqueros liberales. Como lo hace Monti.

Mons. Montes nos ha dejado muy en claro porqué quienes bregan por formar partidos auténticamente católicos, y no sólo católicos "pour la galerie", tienen en el estamento episcopal un formidable obstáculo.
23/01/12 12:41 PM
Jerónimo
Así como en la Edad Media era normal que hubiese Ordenes Militares, que tanto bien hicieron defendiendo a los cristianos de los peligros externos e internos, y la existencia de tales Órdenes respondía a los signos de aquéllos tiempos, así en la actualidad no sólo podría sino que debería haber Ódenes Políticas que defiendan a los cristianos del acoso que Satanás hace en contra de la política querida por Dios. A tiempos nuevos, Órdenes nuevas.

Esas Órdenes Políticas, tan necesarias para luchar contra el acoso y derribo satánico del Reino de Dios en lo temporal, estarían formadas por laicos comprometidos en la acción política, que no es ajena al Reino de Dios, que hiciesen unos especiales votos de pobreza, castidad y obediencia, igual que los antigüos caballeros militares.

Es decir, podría haber no sólo partidos políticos laicales, sino también Órdenes Políticas religiosas, cuyo especial carisma y vocación religiosa fuese el edificar el Reino de Dios en su dimensión temporal.

Igual que hay órdenes religiosas dedicadas a la enseñanza, la sanidad, el estudio y la predicación, etc., no veo porqué no podría haber Órdenes religiosas, además de partidos políticos laicos,
dedicadas al apostolado político, social y económico, tan necesario hoy para hacer frente a los innumerables males económicos, sociales y políticos
que aquejan a los católicos en la actualidad.

Como dijo Santo Tomás, respecto a cualquier obra que pueda ser hecha por caridad, puede ser fundada una Orden r
23/01/12 12:41 PM
Ricardo de Argentina
Jerónimo, ¡tu propuesta es genial!
Mejor dicho, está inspirada!
La suscribo hasta las comas, es un desafío nobilísimo y muy necesario.

Y hasta sospecho que habría numerosas vocaciones, por lo que creo que habría que tirar ya la propuesta al ruedo.
23/01/12 1:19 PM
Jerónimo
A mi juicio la Democracia Cristiana en Italia era cristiana por estar formada por cristianos, pero no por tener un programa político verdaderamente cristiano.

No basta para que un partido sea cristiano el que esté formado por cristianos que vayan a Misa y hablen bien de la Iglesia y del Papa e incluso de los valores innegociables católicos, sino que es preciso que el programa mismo de ese partido haga confesión y defensa explícita de la Soberanía Política de Dios y de su Cristo como Rey temporal a cuyas leyes queremos ordenar la entera vida social de los pueblos.

La Democracia Cristiana en Italia nunca proclamó, al menos de forma clara y explícita, la Soberanía Política de Dios como superior a la soberanía democrática del pueblo, ni nunca propuso instaurar la Realeza Política de Cristo y el ajustar todo el ordenamiento jurídico del Estado a las leyes supremas de Dios.

La Democracia Cristiana de Italia no fué realmente desde sus mismos comienzos un partido verdaderamente cristiano y católico.

La verdad es que la Democracia Cristiana italiana nunca cayó ni murió como tal partido católico porque nunca se erigió ni nació verdaderamente, sino sólo en la apariencia, como tal.
23/01/12 1:42 PM
Jerónimo
Ricardo de Argentina:

Bueno, pues ya somos dos a los que nos parece que sería de un gran servicio a la Iglesia el que se fundase alguna Orden Política religiosa, al igual que en sus tiempos se fundaron la Órdenes Militares.

No es más que el germen de una idea que para ser verdaderamente apostólica debiera de contar con la aprobación de Roma. No creo que tal empresa sea fácil.

Como Cristo dijo que allí donde hay dos o más reunidos en mi nombre Yo estoy en medio e ellos, pues basta con que, de momento, seamos sólo dos para que ya formemos una cierta asociación con el Maestro.

Pero tal asociación debe de contar con la aprobación de Roma que es la que tiene la facultad de discernir si tal asociación es o no conforme con la voluntad de
Cristo y ordenada a su servicio.

Veremos que se puede hacer, mientras se van apuntando más socios con la misma intención que ambos dos.
23/01/12 2:03 PM
Ricardo de Argentina
Así es Jerónimo. Pondré la intención en mis oraciones, confiando en que si al Dueño de la Mies le place, la idea arrasará.
23/01/12 2:45 PM
María de las Nieves
Es cierto que el laicismo ha luchado por eliminar y si es posible subvertir a la Iglesia desde dentro y fuera de su Institución indicando a los los cristianos que se limitasen a lo privado, se atacó desde varios estamentos sociales y además destruyendo todo lo que de cristiano tenia ,eso servía al marxismo.

El grave error es que el laicismo como movimiento organizado deterioró las bases de las raíces cristianas en el sistema público e intenta convencer de que el hombre no necesita trascendencia,impartiendo continuamente errores que no satisfacen la verdad del impulso mas interior del ser humano.

El cristianismo no desaparecerá de la cultura de Europa, si no se quiere perder la identidad cultural propia que como tal aportó y ahí tenemos a Hungría reconociendo su identidad y sus raíces,pero la participación de los cristianos en la vida pública como laicos cristianos implica a la vez querer tener organizaciones que se inspiren en los principios fundamentales de la fe o de la cosmovisión de esos mismos cristianos que participan en la vida pública o política

Apoyo lo que dice Jerónimo y después Ricardo y le doy un nombre "Orden de Servidores de Jesucristo"

La Orden está en lo alto ,los servidores aquí en toda tarea temporal.Es hora de que el Dios de los cristianos se encarne en lo político, en lo social, sino lo estamos dejando sólo y no respondemos a lo que ÉL nos mando.
23/01/12 2:56 PM
fraterlupus
Ciertamente, es una gran propuesta la de Jerónimo, digna de ser tomada en consideración y de ser llevada a la práctica.
Eso sí, como se te ocurriera ir a FAES con la propuesta por delante, se retorcían y echaban espumarajos por la boca.
Propongo que esto también se tome en consideración, a la manera de un exorcismo.

Hay que tener en cuenta que ídolos de esta derecha son personajes como Margaret Thatcher, a la cual Aznar premiaba con cara de arrobamiento, llevándole incluso el galardón a su país.
23/01/12 4:18 PM
fraterlupus
Ciertamente, es una gran propuesta la de Jerónimo, digna de ser tomada en consideración y de ser llevada a la práctica.
Eso sí, como se te ocurriera ir a FAES con la propuesta por delante, se retorcían y echaban espumarajos por la boca.
Propongo que esto también se tome en consideración, a la manera de un exorcismo.

Hay que tener en cuenta que ídolos de esta derecha son personajes como Margaret Thatcher, a la cual Aznar premiaba con cara de arrobamiento, llevándole incluso el galardón a su país.
23/01/12 4:54 PM
fraterlupus
Ciertamente, es una gran propuesta la de Jerónimo, digna de ser tomada en consideración y de ser llevada a la práctica.
Eso sí, como se te ocurriera ir a FAES con la propuesta por delante, se retorcían y echaban espumarajos por la boca.
Propongo que esto también se tome en consideración, a la manera de un exorcismo.

Hay que tener en cuenta que ídolos de esta derecha son personajes como Margaret Thatcher, a la cual Aznar premiaba con cara de arrobamiento, llevándole incluso el galardón a su país.
23/01/12 6:00 PM
Pedro Grijalva
No es necesario crear ningún partido o formación política confesional, basta con que los políticos católicos no nos tomen el pelo con sus declaraciones, que actúen como católicos en todos los ámbitos de la vida: no acierto a comprender como uno puede ser católico en su casa y en los parlamentos ya no (ahora sí, ahora no)

El "Hay que gobernar para todos" tan manido, alguien puede explicarme en qué consiste: ¿en estar contra el aborto a nivel privado y estar a favor de él en un nivel público, por ejemplo?

Monti es un político NO ELEGIDO democráticamente por el pueblo (al menos tal y como prevé la Constitución italiana).
23/01/12 6:16 PM
Jerónimo
Ricardo de Argentina, Fraterlupus y María de las Nieves:

Me alegra comprobar que no soy yo el único loco que anda suelto por estos pagos infocatólicos y que la idea de Órdenes Políticas religiosas también es apoyada por algunos hermanos en la Fe.

Ciertamente no es fácil llevar tal proyecto a la práctica, pero la cuestión no es si es fácil o no, sino si en la actual coyuntura de la Iglesia ésta necesita de tales Órdenes y si Dios las quiere para su servicio y el de los cristianos actuales, tan golpeados por los avatares de esta política humanamente autosuficiente que considera que podemos hacer política sin necesidad de Dios y sin el respeto a su Ley.

Es una evidencia que en la política actual, tanto se es más avanzado o progresista cuanto mas se legisla y ordena lo temporal en contra de las Leyes divinas.

Eso es un gran error: el verdadero progresismo consiste en cumplir cada vez con mayor perfección las leyes divinas y no en pasar alegremente por encima de ellas.

Son dos conceptos contrarios de progreso: el con Dios y el sin Dios. Yo me apunto al progreso con Dios, pues considero que sin Él todo otro progreso es falso, incluído el político.

Como dice Ricardo lo importante es que al Dueño de la Mies le plazca la idea de Órdenes Políticas puestas al servicio de la consecución, no fácil, del Reino de
Dios y de Cristo en su dimensión temporal.

Orden de Servidores de Jesucristo me parece muy buen nombre María de las Nieves.
23/01/12 9:57 PM
Ricardo de Argentina
¿Y eso qué tiene que ver?
¿Acaso era mejor Berlusconi?
¿Acaso la tómbola electoral concede alguna unción especial?
23/01/12 9:58 PM
Ricardo de Argentina
Volviendo al tema de la Orden Política, hay una necesidad acuciante : la defensa de la vida de los nascituros sacrificados en el altar del Aborto.

La analogía con el accionar de las viejas órdenes militares de caballería, que defendían el Camino de Santiago y otros objetivos de la agresión mortal de los sarracenos, es impresionante.
23/01/12 10:06 PM
Ricardo de Argentina
(Se intercaló el mensaje de Jerónimo, por lo que debo aclarar que mis preguntas iban dirigidas a Pedro Grijalba)
23/01/12 10:12 PM
Jerónimo
Las Órdenes militares además de defender a los cristianos de los ataques mortales de los sarracenos, como muy bien dice Ricardo, tambien los defendían de los ataques de algunos cristianos que eran bandoleros y asaltantes de caminos y haciendas rurales.

Imaginemos una pobre familia cristiana que va de viaje por los caminos con su carromato y sus enseres en busca de una tierra mejor, y de pronto se ve sorprendida por una horda de bandoleros dispuestos a robarles todo e incluso a violar a la esposa e hijas.

Desde luego, si apareciesen también un grupo de caballeros militares para repeler el ataque, ello sería un gran bien y una gran obra de caridad temporal para aquella familia. Pues cosas como estas y otras parecidas hacían aquellas órdenes.

Hoy en día es la horda de banqueros, financieros y multinacionales la que asalta la maltrecha economía doméstica de los cristianos y todo depende de la codicia de los mercados y de la prima de riesgo.

Una Órden Política defendería a los cristianos no sólo de la muerte por aborto sino también de la codicia de estos señores del dinero que por ganar ellos muchísimo dinero están al pueblo llano sin trabajo y sin pan.

Si, efectivamente, hay muchas analogías entre aquéllas Órdenes militares y las posibles, y a mi juicio necesarias, Órdenes Políticas.

La defensa del empleo, el trabajo, la familia, la vida de los concebidos, la sana educación de los jóvenes, son justas causas que Dios quiere defender.
23/01/12 11:19 PM
Pedro Grijalva
Ricardo de Argentina: sin ningún tipo de acritud, debo decirle que en un Estado de Derecho debe regir la Ley, que es lo único que salva a las minorías para que no se establezca una dictadura de las mayorías que las pisotee; el Sr. Monti se coló en el poder por la puerta de atrás, con la aquiescencia de la mayoría parlamentaria, pero contra la Ley. Si la Ley se ha infringido ya de base, se legitima a futuro cualquier cacicada del poderoso.

Berlusconi no era mejor que Monti, pero fue elegido por la mayoría del electorado conforme a Ley, aquí podemos discutir si la decisión fue acertada o no: yo creo que que la decisón del "pueblo" fue execrable.

No creo que unas elecciones se traten de una tómbola. Quien tiene derecho al voto cuando acude a las urnas "sabe lo que hace y además quiere hacerlo" (no le disculpemos). El votante tiene más poder del que aparentemente parece. Si su decisión ante lo que se le pone delante va en un sentido y fuerzas externas a la Ley lo tuercen, se rompe el Estado de Derecho y se vulnera la Ley.

Con todo y con ello, debo decir que soy partidario de la Democracia, pero no de la "democracia parlamentaria" occidental, que considero que está manipulada: si no sale elegido el que señala el poderoso, cualquier Estado occidental da un golpe de Estado encubierto (pero se le obliga a darlo, esta es la ventaja).
23/01/12 11:21 PM
Ricardo de Argentina
Pedro, me temo que tenemos demasiadas diferencias como para ventilarlas en un comentario. Se ve que eres un legalista a ultranza: mejor Berlusconi que Monti por el método de consagración, mejor la bendición "execrable" de un "pueblo" que sólo existe en la cabeza de los ideólogos (un mito, una construcción mental y no más), que la elección personalizada de un Parlamento preocupado por el caos al que se había llevado a Italia.
En otro orden, yo he aprendido que la democracia es la Tiranía de los Banqueros. Tu en cambio me dices de la democracia lo que le democracia enseña acerca de ella misma. O sea, lo que quieren los demócratas que los demás piense que es. Pues a lo dicho, tenemos insalvables diferencias, lo siento.
24/01/12 12:03 AM
Ricardo de Argentina
Jerónimo, así como hay analogías también hay diferencias abismales. Antes el enemigo era explícito : un musulmán, un bandolero, había poco margen para el error puesto que se sabía casi por instinto adonde lanzar el mandoblazo.
Pero ahora el enemigo, como en la guerrilla urbana, está mimetizado. Es infinitamente más difícil saber adónde golpear y con qué intensidad, y qué arma utilizar, o sea qué recurso, que forma de acción. Imagino que un arma esencial será la vera Información, más que nada viendo cómo el enemigo gana posiciones gracias a la Desinformación, que propala día y noche en forma abrumadora.
En fin, si esto cuaja todo se andará, con la ayuda de Dios. El cual habrá de ser el Supremo Comandante de la inédita empresa, por supuesto.
24/01/12 12:30 AM
MH
Los partidos políticos cristianos van a defender los principios cristianos en la vida pública, y los cristianos que estén en partidos políticos que no son cristianos al mismo tiempo que desde dentro intenten influir para que esos partidos sean más cristianos de lo que son, estarían colaborando sin quererlo con las medidas no-cristianas que esos partidos emprendan porque les han ayudado a promocionarse. Se ha visto en el PSOE, políticos católicos haciendo campaña a favor de un partido que lleva en su programa leyes contrarias a los valores cristianos, les han ayudado en último término a llevar esas leyes a la práctica. Puede que teniendo en cuanta la pluralidad de mentalidades y ambientes no se pueda condenar a cristianos que colaboren dentro de partidos que defienden por ejemplo un tipo de aborto, pero creo que no tiene sentido censurar a los cristianos que estén dentro de partidos que por ejemplo están en contra de todo aborto y que precisamente ese partido tengan esa postura y no otra por ser cristiano. Porque si no fuese cristiano seguramente ya se habría adaptado con el tiempo a algún tipo de aborto como ha pasado en los otros partidos...

Y se podrían dar un caso paradójico, que por ejemplo unos cristianos comprometidos consiguiesen que un partido grande con representación se hiciese cristiano, y entonces los cristianos se pusieran en contra de este partido a partir de ese momento por declararse cristiano .
24/01/12 2:33 AM
Jerónimo
Cuando hablo de una Orden Política estoy pensando en un conjunto de frayles, es decir, de unos hermanos con voto de obediencia, castidad y pobreza, que se dedicasen a la conversión del pueblo en materia política, provocando en él un cambio de mente desde el actual pensamiento de que Dios no cuenta en política hasta el nuevo pensamiento de que Dios sí que cuenta en política y que únicamente si nosotros contamos con Ël podremos conseguir una sociedad justa.

Sería una Orden dedicada a la conversión personal, pero poniendo un especial énfasis en la dimensión política y social que tiene o conlleva también dicha conversión personal, la cual no debe quedarse sólo en el ámbito de lo privado y estrictamente personal sino producir abundantes frutos en el ámbito social, político y económico.

Es decir, el fundamento de todo es la conversión personal a Dios, pero !ojo¡ esa conversión para ser auténtica requiere que se note también en lo político, social y económico. De lo contrario es una conversión a medias.

Al convertido se le tiene que notar su catolicismo no sólo porque va a Misa, reza el rosario, y asiste a novenas, procesiones y rogativas, sino también porque su comportamiento en los asuntos temporales es conforme con los valores del Reino de Dios en que cree.

Este sería el fundamento de una supuesta Orden Política: conversión del pueblo a Dios poniendo de relieve de una manera especial la conversión política que también dicha la conversión personal conlleva.
24/01/12 11:54 AM
mercedes
Yo apoyaría a quien creara un partido católico, pero la experiencia me dice que en cuanto hay que figurar los católicos somos los primeros en dividirnos, ¡ved lo que ha ido pasando en las fiestas/manifestaciones en favor de la familia, en contra del aborto, en contra de la educación manipuladora!... ¡cuánto cuesta que las distintas organizaciones se pongan de acuerdo para empujar una pancarta!... Y eso que no hay dinero por medio... Seguiré rezando y que lo haga Mi Señor.
24/01/12 3:55 PM
Jerónimo
Ricardo de Argentina:

Efectivamente, hay analogías y también hay sus diferencias, pues aunque la historia en lo esencial, combate entre Cristo y sus seguidores y Satanás y los suyos, se repite siempre, pero adopta modos y formas distintos según los diversos tiempos.

De todas formas, la Iglesia siempre tendrá que combatir contra lobos rapaces (os envío como a ovejas en medio de lobos) y también con lobos disfrazados con piel de oveja que suelen estar dentro de Ella misma, y sin duda que éstos son los más peligrosos.

Enfín, la idea de una Orden Política no pretendo, ni mucho menos, que sea propiedad mía, pues pienso que nadie tiene el copyraight de la verdad.

Simplemente es algo que se me ha ocurrido viendo el lamentable estado de la sociedades formadas por católicos, en las que las leyes que se tienen como progresistas son totalmente contrarias a la Ley divina
y al plan divino sobre la vida temporal del hombre.

Pero cualquiera que le parezca bien la idea de una Orden Política puede hacerla suya e intentar hacer algo al respecto.

En definitiva, sería un instrumento para facilitar cumplir el mandato que el Concilio Vaticano II hace a los fieles laicos: Ordenar los asuntos temporales (sociales, políticos, económicos) según el plan querido por Dios, que no es otro que el plan de la Caridad o del Amor a Dios y al prójimo.

Sin duda que este apostolado y vocación laical es de lo más específico y propio de dicho Concilio y todavía está por cumplir por los laicos.
24/01/12 8:54 PM
Nova
La última frase del artículo de Mons. Sanz, que dice "no queremos partidos políticos cristianos, pero sí queremos reconocer a los cristianos en los partidos políticos", es un sinsentido total y sumamente escandalosa.

El Obispo la ha escrito en plural: "No queremos"... ¿No quieren quiénes, Monseñor? ¿Los Obispos? ¿Sólo los Obispos españoles? ¿Usted y el Clero de su diócesis? ¿Quiénes?

Los Papas, desde luego, no entran en ese "no queremos". Al menos, no de forma oficial, que yo sepa. Jamás ha existido un Papa que haya prohibido los partidos cristianos, nunca. Con toda lógica, porque sería rematadamente absurdo.

Además, es imposible que un cristiano se haga notar en un partio político sin que la política y principios del propio partido acaben volviéndose cristianos.

Sobre Mario Monti y este absurdo artículo de Mons. Montes (me llevo una gran decepción, le creía mucho más inteligente), les dejo la opinión imprescindible de Manuel Morillo:

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=20267

Usted podrá querer o no querer lo que sea, Monseñor Sanz. Pero su opinión sobre los partidos cristianos no pertenece al Magisterio de la Iglesia, es suya personal y yo no la suscribo en absoluto, ni tengo obligación moral ninguna de hacerlo. Ni como católica, ni como española. Allá usted con su conciencia.
24/01/12 11:04 PM
Nova
Un apunte más: Eso del "no queremos partidos cristianos" del Arzobispo de Oviedo, no son sólo palabras. Semejante idea ha conllevado y sigue conllevando consecuencias muy duras para los partidos cristianos:

1. En España, los medios de comunicación propiedad de la Iglesia Católica silencian de manera constante, contra toda justicia, a los partidos que defienden los principios innegociables del Papa.

2. Sacar adelante un partido político católico, sin ayudas, en una labor ímproba, que los Obispos como Sanz Montes desprecian, dejando totalmente solas a las ovejas que así se afanan por devolver a España sus raíces cristianas y plasmar los valores cristianos en las leyes. ¿Cabe imaginar el dolor y descorazonamiento de los fieles que se ven así abandonados, silenciados por sus propios Pastores (con alguna contadísima excepción)? ¿Es esto justicia?

3. ¿Qué deben pensar los seglares que militan en partidos católicos viendo que su partido tiene por enemigos, incluso, a Obispos?

Yo pertenezco a un partido católico. Y lo voy a seguir haciendo, porque es lo que me dicta mi conciencia, porque España necesita partidos así y porque el Magisterio de la Iglesia lo permite. Respecto a los Obispos que quieren que los partidos como el mío desaparezcan, espero que ese deseo, injusto y despreciable a más no poder, no se cumpla jamás.

Y sobre todo, que se cumpla la Voluntad de Dios sea cual fuere. Con los Obispos o a pesar de ellos.
24/01/12 11:42 PM
Eduardo Jariod
Nova:

Es evidente que la Iglesia en España o, mejor dicho, para evitar manchar el nombre de la Iglesia y crear confusión, la Conferencia Episcopal Española (CEE) está jugando un papel de freno, bien por su manifiesta complicidad y simpatía hacia los peperos bien por su aún más notable pasividad, para que no pueda existir una opción política católica con representación parlamentaria.

No es cierto que los únicos católicos comprometidos políticamente sean un puñado de miles en toda España. Si la CEE, los obispos españoles, comenzaran a dar su apoyo a estas iniciativas, veríamos cómo ese puñado se multiplicaba exponencialmente. Pero están decidiendo que no.

En efecto, llevas razón en el fondo (aunque no en la forma, querida Nova, pues mal que nos pese mons. Sanz es un pastor de la Iglesia y le debemos respeto) que la última afirmación de este obispo es repulsiva, pero tiene la virtud de reflejar a la perfección el momento que vivimos.

Yo tengo claro una cosa, y como yo unos cuantos: después de vivir casi ocho años durísimos padeciendo al gobierno de ZP, no estoy dispuesto a tolerar un gobierno del PP con una actitud de mera continuidad, como si aquí no hubiera pasado nada en todo este tiempo. Y lo que ha ocurrido, y está ocurriendo, es una verdadera tragedia para España y para los españoles. Y para la Verdad.
25/01/12 12:08 PM
Nova
Estimado Eduardo, dime en qué le he faltado yo al respeto a este Arzobispo.

Te diré algo: A la hora de emitir un pronunciamiento que se encuentra al margen del Magisterio de la Iglesia y que puede dañar seriamente a los partidos políticos cristianos, este señor tenía que haberse quitado la mitra, el anillo y el alzacuellos y haberlos dejado a un lado junto con el báculo episcopal. Así de clarito (eso es lo que hizo S.S. el Papa cuando escribió su libro sobre Jesús, afirmando que las opiniones que manifestó en el mismo no eran vinculantes. Pues esto es lo mismo, creo yo).

La opinión de este Arzobispo supone un ataque frontal a la libertad de los católicos en las cosas públicas y no tiene derecho a emitirla desde su posición de Arzobispo. Insisto, ningún Papa ha refrendado jamás, ni de lejos, semejante posición, nunca. Por tanto, la opinión de Mons. Sanz en este asunto no puede contar más que la de cualquier otra persona, entiendo yo.
25/01/12 5:03 PM
Eduardo Jariod
Sin duda, Nova, lo que ha dicho Mons. Sanz es una mera opinión, sin más validez que eso, una opinión perfectamente discutible.

Te confieso que cuando leo o escucho las cosas que dicen ciertas personas del clero se me revuelve el estómago. A veces, con sólo presenciar sus actitudes. Hay que refrenar esa indignación, pues aunque por ser quien la provoca la excita aún más, también por ser quien es debemos cuidar el tono. No obstante, he de decir que las más de las veces lo que me inspiran suele ser admiración y un profundo asentimiento. Y aprendo de ellos.

Simplemente el tono acusatorio me pareció fuerte. Pero, vamos, nada comparado con lo que se suele leer de otras personas que, por otra parte, hacen una muy buena labor de denuncia, totalmente necesaria además.
25/01/12 5:55 PM
conchi
A Nova:¿ Es Ud. Católica ?.Los Católicos sabemos que nuestros Pastores son los "representantes de los Apóstoles" ergo hay que tener un poquito de respeto hacia ellos.No quiero decir que en algo se puede estar en desacuerdo,pero...llegar a tanta "rabia"contra nuestros Pstores,elegidos por Cristo...De ésto al Protestantismo..."solo un pequeñito bache".¡Cuidado con tanto fundamentalismo!.
Nuestro Señor,nuestro Cristo,nos dió a Pedro y a sus discípulos por algo será.Malo...malo,tanta mujer hoy día en la Iglesia,discutiéndose el DON del sacerdocio.¡Cuidado!.Roma está dotada del Poder del Espíritu Santo y si algo va regular,ya lo juzgarán.
25/01/12 9:40 PM
Jerónimo
¿Cómo vamos los laicos católicos a cumplir el mandato del Concilio Vaticano II de ordenar los asuntos temporales según el plan de Dios, si no podemos utilizar los medios racionales para ello, como son los partidos políticos?

O una de dos, los partidos políticos o son algo intrínsecamente inmoral, en cuyo caso no deben permitirse en ningún caso ni tampoco pertenecer a ellos a ningún católico; o son algo moralmente bueno o al menos indiferente, en cuyo caso ¿porqué privar a los católicos de tal instrumento político bueno en sí,
y reservarlo sólo para los políticos no católicos?

Ahora bien si lo que se pretende es que los católicos no tengamos un partido político propio y confesionalmente católico, pues entonces que no se diga que tenemos como propia vocación el ordenar los asuntos temporales, en los que se incluye lo político,
según el plan querido por Dios.

Si se nos reconoce esa vocación, se nos tiene que reconocer también el poder utilizar los medios racionales y buenos en sí que, según los signos "democráticos" de los tiempos, son entre otros los partidos políticos.
25/01/12 9:42 PM
MH
Conchi, es cierto lo que dices; los Católicos sabemos que nuestros Pastores son los "representantes de los Apóstoles", y es deseable tener en la discrepancia una actitud respetuosa pero a veces se puede escapar algo que suene fuerte. El caso es que si los temas de política son considerados opinables y un pastor opina sobre estos temas necesariamente se va a encontrar con la discrepancia de otros según su forma de pensar en temas opinables. Lo que se cuestiona son sus atribuciones de pastor de la Iglesia en temas no-opinables que son los importantes.
25/01/12 11:20 PM
Nova
A ver si aclaramos una cosa: Cuando un Arzobispo se extralimita, utilizando su posición episcopal para transmitir la estrategia política que a él le gusta para los católicos, se le puede decir que se está pasando de la raya, por supuesto que sí. ¿Una mujer? Pues sí. Una mujer también, querida Conchi.

Yo no he faltado al respeto al Arzobispo en ningún momento. Y, si no es así, indíquenme en qué le he faltado. En NADA, queridos míos, en nada.

Ciertamente he empleado un tono duro. Veamos por qué:

1. La opinión del Arzobispo consiste en una mera estrategia política, que en absoluto se puede imponer a los católicos. De modo que no tenía ni que haberlo dicho. No como Obispo, insisto.

2. Esa estrategia llevan aplicándola los Obispos españoles desde hace más de treinta años, con resultados funestísimos. Les recuerdo que nos contemplan más de un millón de muertos bajo el actual régimen y que España está descristianizada a niveles de espanto. De modo que no estamos para andarnos con bromitas tipo "no queremos partidos cristianos". Esa estrategia tiene mucha culpa de la actual ruina moral de España.
25/01/12 11:32 PM
Nova
3. Hay Obispos españoles que combaten a los partidos cristianos, queriendo que desaparezcan y expulsándolos de los medios de comunicación de la Iglesia, para que la gente no pueda saber ni que existen. Esa actuación es absolutamente reprobable e injusta y, lógicamente, a mí me produce cabreo.

Porque, además, esto no es de antes de ayer, ¿Saben? Y yo he visto a seglares incomparablemente más santos que todos nuestros Obispos juntos dar el "callo" todos los días en el sseno de un partido cristiano, por testimoniar a Cristo y defender en la vida pública los principios innegociables de Benedicto XVI, hasta el punto de que hay quienes han perdido, incluso, su puesto de trabajo por ello.

De modo que el tema no es de broma, en absoluto. Los seglares, por estar en el mundo y tener que ganarnos las lentejas para nosotros y muestras familias, tenemos una posición mucho más delicada que la de los clérigos. Nos jugamos mucho más que ellos, mucho más; Ellos están más "blindados". Pero, por si no fueran suficientes los obstáculos que nos pone en el camino el mundo, encima tenemos en contra a los Pastores de la Iglesia
en España.

Con esto, lo único que están consiguiendo Sus Ilustrísimas es que yo tenga los ojos cada vez más fijos directamente en Roma y menos en ellos. Pues cada día que pasa confío menos en los Obispos españoles. Sé que son los Pastores que Dios nos ha dado, de modo que habrá que seguir sobrellevando esta pesada cruz con paciencia.

Y que sea lo que Dios quier
25/01/12 11:45 PM
MH
hay una errata en mi anterior comentario debía decir; Lo que No se cuestiona son sus atribuciones de pastor de la Iglesia en temas no-opinables que son los importantes.
26/01/12 12:05 AM
Ricardo de Argentina
He estado meditando en los puntos que se ventilan en los anteriores comentarios y he sacado una conclusión. Si bien no soy español, nuestra realidad es tan parecida a la vuestra que tengo firmes esperanzas en no haber deducido algún disparate. Ustedes dirán.

Me ha servido de mucho leer lo que Luis Fernando ha puesto en su último post:
"Debemos saber a quién nos enfrentamos. El hecho de que ahora no anden quemando iglesias es positivo, pero para el alma católica es más peligroso la tibieza que busca vivir en paz en medio de un mundo paganizado, que la firmeza que provoca el inevitable choque entre la luz y las tinieblas y que nos lleva a todo tipo de martirios -no sólo de sangre-." Fin de la cita.

(sigue en el siguente mensaje)
26/01/12 11:25 AM
Ricardo de Argentina
(Continúa)
Yo hago el siguiente silogismo:
*Las JMJ (y otras cuestiones similares) son prioridad pastoral Nº1 para los obispos.
* Un evento como ése hubiese sido impensable sin el apoyo del Estado. Y el apoyo del Estado no hubiese llegado si el episcopado abrigase simpatías por ciertos "partiduchos" antisistema.
* La conclusión es que los obispos tratarán a esos "partiduchos" como a la peste. Al menos hasta que no modifiquen sus ejes pastorales.

Los cuales ejes no contemplan, al menos por ahora, una actitud como la que propone LF en la cita del comentario anterior.

No sé si me explico.
26/01/12 11:33 AM
Eduardo Jariod
De acuerdo, Nova.

Fíjate, yo estoy esperando que nuestra jerarquía eclesiástica apueste por facilitar la expresión política de los cristianos en toda forma, sin exclusiones arbitrarias o de principio, para atreverme a dar el salto a esta actividad. No es que necesite su permiso; me bastan las palabras del Papa que defiende y promueve nuestra participación pública en todos los ámbitos legalmente constituidos. Simplemente, no me gusten que me dejen tirado. No es la primera vez que me pasa. Y como tú muy bien dices, los seglares estamos completamente expuestos a lo que nos quieran hacer. Si no nos preocupamos por nuestra propia subsistencia, ciertamente no lo van a hacer los obispos, y menos aquellos que parecen estar más preocupados por hacer carrera en el seno de la Iglesia que por otra cosa.

Saludos cordiales, Nova.
26/01/12 11:45 AM
Ricardo de Argentina
Eduardo, lo que dices arroja mucha luz al asunto : como tú debe haber miles, y el Sistema lo sabe. Como sabe también que no van a afiliarse al PP precisamente sino a algún "partiducho", desestabilizando así el sistema que han logrado con esfuerzo. Por eso no toleraría un apoyo hacia ellos de parte de los obispos ya que ello provocaría la caída del PP, y entonces ellos se verían obligados a repetir los "antipáticos" procedimientos del '36 para evitar la marea católica.
26/01/12 12:08 PM
Eduardo Jariod
Posiblemente, Ricardo.

En cualquier caso, qué malo es contemporizar demasiado. Al final, uno ya no sabe con quién está tratando.
26/01/12 12:21 PM
Ricardo de Argentina
Eduardo, en Argentina la Masonería tiene una influencia mucho más consolidada que en España y por lo tanto aquí el Sistema ni siquiera tienen necesidad de fabricar un partido "para los católicos". A lo sumo han aparecido algunos pequeños partidos encabezados por supuestos católicos (como la zurda Lilita Carrió o el diestro Aldo Rico), meros señuelos del sistema para reciclar disconformes.
26/01/12 12:43 PM
Nova
Estimado Eduardo, como esperes, para dar ese salto que dices, a que los Obispos españoles faciliten la libertad de expresión política de los católicos sospecho que no vas a poder darlo nunca, si Dios no lo remedia... En fin, ¡Ánimo! Y saludos cordiales también para ti.

Estimado Ricardo de Argentina, me entristece que en Argentina tengáis una realidad parecida a la nuestra. Aunque tampoco me sorprende demasiado, teniendo en cuenta que las estrategias y formas de actuar de los mundialistas (los Bilderbergs, CFR, masones, etc) son las mismas en todo Occidente. Lo trágico es que la Iglesia no se dé cuenta de estas cosas (al menos, así lo parece en España).

Los Prelados españoles debieran recordar aquellas palabras del Señor que dicen: "El que no está conmigo, está contra Mí y el que no recoge conmigo, desparrama"; lo digo por los partidos no cristianos. Creo que la Jerarquía de la Iglesia subestima el peligro que representan esos partidos. Y la presencia de católicos en ellos jamás ha resuelto nada de nada.

Andaos con mucho cuidado en Argentina. Aunque allí tenéis Pastores más firmes y valientes que los de España (salvo contadas excepciones): Mons. Aguer, por ejemplo. Vigilad bien a quién dais vuestro voto. De ello dependen muchas cosas.
26/01/12 9:42 PM
Ricardo de Argentina
Nova, aquí la mayoría de los obispos no mueven un dedo para que se recupere el protagonismo católico en la vida civil. Parecieran conformes o resignados a dejar el terreno al enemigo, lo que no veo cómo puede compatibilizarse por la lucha por el Reinado Social de NSJC.

Efectivamente, Mons. Aguer es un excelente pastor y muchos rezamos para que sea nombrado sucesor del renunciante Mons. Bergoglio en Buenos Aires, jurisdicción de la que fue obispo auxiliar.
27/01/12 2:45 AM
Nova
Vaya, pues entonces me das un disgusto, Ricardo. Veo que estáis tan mal como aquí. Lo siento mucho.

Sobre la reflexión que hacías antes, acerca de que el Sistema no toleraría un apoyo de los Obispos a los partidos cristianos y que, si tal apoyo se diera y el Sistema viera peligrar sus logros, podría desatarse una nueva persecución cruenta, entiendo que los Obispos no deben dejar que el miedo a una persecución frene su testimonio, ni les haga frenar el testimonio de otros cristianos.

Sé que la persecución de 1931-1939 en España fue durísima, con unas formas de martirio crudelísimas. Pero el Señor nos dijo que no temiéramos a los que matan el cuerpo, sino la pérdida de las almas. Conchi nos recordaba que los Obispos son Sucesores de los Apóstoles y eso es totalmente cierto. Pues bien, todos los Apóstoles sufrieron persecución y casi todos murieron mártires. El mismo Cristo fue perseguido y ya advirtió que "no es el siervo mayor que el Señor".

Sinceramente: Si hay Obispos españoles que no desean que la fe de Cristo tenga una dimensión social mayor que la de ahora(estando España convertida en "Nueva Babilonia"), por miedo a que se pudiera desatarse una nueva persecución, lo mejor que pueden hacer por la Iglesia es presentar su dimisión al Papa y dedicarse a otra cosa. Dicho sea con todo respeto, no se me escandalice nadie.
27/01/12 8:42 AM
Eduardo Jariod
Ciertamente, Nova. Pero sin hacer cálculo de beneficios, toda acción que no posea el menor apoyo de quienes son nuestros pastores y además deba desarrollarse en un medio no sólo hostil, sino abiertamente beligerante y, por supuesto, todopoderoso, está llamada al fracaso. Y no es bueno para nadie, siquiera sea desde un aspecto puramente humano, estar expuesto a una experiencia frustrante continuada sin la menor compensación. No se le puede exigir a un colectivo reducido y abandonado a su suerte actitudes heroicas o una fe propia de santos, cuando quienes deberían por su propio cargo facilitar esa lucha miran hacia otro lado.

Hay un caso muy próximo a nosotros y que resulta paradigmático: la reacción de la comunidad benedictina del Valle de los Caídos. Si estos admirables monjes no hubieran decidido seguir celebrando la misa, sí o sí, con independencia de todas las penalidades (que las hubo), hoy el Valle llevaría cerrado a cal y canto más de un año, aparte de haber sido destrozada por completo La Piedad de Ávalos. De no ser por esta determinación en defensa no ya de ese lugar sino del culto y de la propia fe, hoy estaríamos hablando literalmente (no como hipótesis de una comisión infame) qué se hace con el Valle.

Cuando hay pastores, siempre nos tienen. Mientras, languideceremos en el pecado de nuestra propia molicie espiritual y moral. Incluso en las parroquias.
27/01/12 12:54 PM
Nova
Bueno, Eduardo, yo creo que es la propia conciencia de la gente que está en los partidos cristianos la primera que les exige, nos exige, este esfuerzo. Y el hecho de actuar en defensa de lo que uno cree infunde esperanza, por muy difíciles que estén las cosas. Lo que sí sería terrible y muy frustrante es no hacer nada, con la que está cayendo. Sería tremendo.

Lo más duro de todo esto, sin duda, es el rechazo de los tuyos; y más, si se supone que algunos de ellos son los más directamente responsables de la salud espiritual y moral de la gente, en la cual estamos incluidos. Pero no podemos esperar para actuar a gustarle a todo el mundo. Nuestro testimonio y esfuerzo por entrar en las Instituciones y servir a Dios y a España desde ellas no pueden esperar.

No sé si somos héroes o si tenemos fe propia de santos. Nunca se sabe, es Dios quien hace los santos. Lo que importa es cumplir la Voluntad de Dios y, sinceramente, no estoy nada segura de que Dios quiera lo que ha dicho Mons. Sanz.
27/01/12 10:03 PM
Jerónimo
Si no me equivoco, cada vez son mas frecuentes los llamamientos del Papa a que los católicos tengamos presencia en la vida pública y hagamos política.

Se ha llegado incluso a acuñar por este Papa el concepto de "caridad política", es decir, que el ejercicio mismo de la política se puede y debe hacer por caridad, pues la verdadera política suprime las graves injusticias y redunda en el bien de todos los oprimidos, golpeados y los que más sufren.

Un católico con vocación política y dispuesto a ejercerla por caridad, es un gran tesoro para la Iglesia y la sociedad, pues eliminar de ella las graves injusticias redunda en el beneficio espiritual y también temporal de todos.

Por eso quiero expresar desde aquí mi gratitud y admiración a Nova y a todos los que como ella se toman en serio una acción política concorde con los valores evangélicos y católicos.
27/01/12 11:17 PM
Nova
Muchas gracias, Jerónimo, Dios te bendiga...

Son tantas las personas que podría citar, que tienen mucho más mérito y han hecho mucho más de lo que he hecho yo en el terreno de la acción política, abordada desde la fe cristiana... Ellos se merecen gratitud mucho más que yo. Me encantaría que nuestros buenos deseos para la Iglesia y para España se cumplieran, no cabría recompensa mejor en esta vida.
28/01/12 12:07 AM
Nova
Por cierto, como entiendo que aquí nadie se chupa el dedo, añado que no hace falta ser Albert Einstein para darse cuenta de que la postura de Mons. Sanz de que "no queremos partidos políticos cristianos, pero sí queremos reconocer a los cristianos en los partidos políticos" favorece inmensamente al Partido Popular (y, de rebote, a la Izquierda, muchas de cuyas políticas "progresistas" son secundadas, confirmadas y continuadas por el PP). No puedo dejar de recordar, en estos momentos, este magnífico artículo de Luis Fernando Pérez Bustamante:

http://infocatolica.com/blog/coradcor.php/1007260609-pido-perdon-a-dios-por-haber

Que haya Obispos españoles que combatan a los partidos cristianos, facilitándole, así, inmensamente la cosas a un partido pagano y abortista como el PP y echando a la gran mayoría de los católicos españoles en sus brazos, no me parece solamente una torpeza de proporciones siderales; me parece, además, una inmoralidad absoluta.
28/01/12 11:16 AM
Eduardo Jariod
Admiro tu fortaleza, Nova, que yo ya no poseo (si es que alguna vez la tuve en ese grado).

No sé si serán los años o la tozudez de los hechos consumados, pero voy aprendiendo a aceptar no sin dolor (qué remedio, a la fuerza ahorcan), que la vida no sea como nos hubiera gustado que fuera.

Básicamente, aunque con diferente énfasis, estoy de acuerdo en tus posiciones y en tu apuesta, pero hay que saber diferenciar entre lo que la gente puede dar de sí y lo que quieren dar. Hay gente que no llega a más; por ejemplo, mi conciencia es severa, pero no alcanza tu rigor. Mis limitaciones no resueltas me hacen necesitar un empujón o un estímulo para embarcarme en una empresa muy difícil. Cuando lo tuve (y lo he tenido una sola vez hace muchos años -la ocasión la pintan calva-), llegué lejos. Pero como a Job, Dios me lo dió, Dios me lo quitó. Y no se trata de gustar a los demás o dejar de gustarles; ni mucho menos de seducirlos para atraerlos a nuestros intereses.

Eres una mujer admirable, pero muy rigurosa, contigo misma y con los demás. Que el rigor no te ciegue la capacidad para distinguir, para el matiz.

Y en cuanto a lo de Mons. Sanz, pues sí. En España sigue vivo el taranconismo. Queriendo hacerse entender en estos nuevos tiempos han logrado que ya no les entendamos nadie, ni ateos ni creyentes.

Saludos cordiales, Nova.
28/01/12 1:43 PM
Nova
Je, je, je, me ha hecho gracia tu última frase, Eduardo; eso de que a los "taranconistas" ya no les entendemos nadie. Desde luego, en mi caso, así es. No entiendo nada. Y mira que las cosas, a veces, son sencillas...

No he querido decirte antes que te embarcaras en una aventura política ahora mismo. Simplemente digo que es muy difícil que se dé a corto y medio plazo la premisa que te has fijado para ello. Pero no todo el mundo tiene por qué sentirse llamado a meterse en política, efectivamente.

Mi caso no creo que sea un caso de fortaleza, ni exigencia, sino de honda preocupación. Se me hace imposible vivir en una España como la que tenemos hoy quedándome de brazos cruzados. Esto me ocurre a mí y a mis compañeros de partido, pero no tiene por qué ocurrirle a todo el mundo. Supongo que Dios inspira a cada uno lo que desea de él y le da fuerzas para hacerlo.

Por eso a mí me resulta imposible conformarme con la tesis de Mons. Sanz. Mi conciencia no admite esa postura en absoluto, me doy cuenta de ello. Y me cuesta mucho entender que haya católicos que puedan pensar de ese modo. La confusión de las conciencias hoy en España es espantosa, incluso entre los católicos (hay gente que te dice que es católica y admite el divorcio o la blasfemia sin problemas, por ejemplo; esto lo he visto yo). El ambiente es peligrosísimo para las almas y con consecuencias muy duras también en esta vida. Y luego está el genocidio del aborto... así, imposible quedarme quieta.

Muchos saludo
29/01/12 11:42 AM
Eduardo Jariod
Perfecto. No nos quedemos quietos, pues, Nova.
29/01/12 1:29 PM
chely
como no!
14/04/12 3:40 AM

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