InfoCatólica / Tal vez el mundo es Corinto / Categoría: Evangelizar

24.05.08

Nacionalismo y Evangelización

El título es ya explosivo. Un sacerdote amigo llegó a Tarragona y empezó a preguntar sobre las razones del visible nacionalismo catalán. Alguno lo interpeló pronto: “Oiga, ¿a usted quién le enseñó a hablar?” “Mi madre"–respondió el aludido. “Pues eso–concluyó el otro–ya sabe de qué se trata cuando se habla de la lengua.” Mi amigo sacó la única conclusión posible: hay temas que son tan profundamente viscerales que parece imposible entrar en razones. Sencillamente, lo tomas o lo dejas.

Quienes no tenemos razones tan hondas o tan dolorosas para decir: nacionalismo sí, o nacionalismo no, nos cuesta entender cualquiera de las posturas. Supongo que mi propia cultura latinoamericana presenta enigmas o cuando menos situaciones atípicas para ojos extranjeros. De hecho es lo que siento cuando la gente simplifica mi país y dice cosas como: “Bueno, ¿y por qué no va el ejército y acaba de una buena vez a esos guerrilleros?” O lo contrario: “¿Qué pasa en Colombia, y cómo se aguantan a un presidente con nexos paramilitares?”

No sé si generalizo demasiado pero casi creo que en todas partes uno puede encontrar huellas de problemas, disputas y tensiones que ocupan el lugar que la cuestión nacionalista parece tener en Cataluña, es decir, situaciones que de tal modo toman el primer lugar en la atención, que los implicados sienten que todo se define frente a ello. Así por ejemplo, en el plano personal hay gente que siente que el tema de su soledad, su realización profesional o su salud es lo más importante del mundo entero. Y lo que quiero destacar es que cuando uno tiene un tema que es “el” tema, uno no alcanza a percibir ni la novedad ni la hermosura ni la potencia de la propuesta de Cristo.

Leer más... »

6.05.08

La palabra postergada

La gente toma sus catarsis. O se hace un detox. O se re-inventa. A veces se revienta.

Punk estresada

La gente llega estresada de su trabajo. Sienten la cabeza a reventar. Dicen que necesitan un buen relax, un poco de budismo zen, aprender a meditar, “escaparse” a unas vacaciones.

La gente está urgida de entretenimiento. Oyen música todo el día, juegan X-Box todo la tarde, ven televisión todo la noche, tienen fiestas cada semana, se emborrachan cada vez que pueden, suspiran por una jubilación temprana y bien paga, quieren un paraíso donde todo brille, y huela y sepa bien.

Leer más... »

7.04.08

Bendito fracaso

Aunque alguno empiece a sentirse fastidiado, creo que el término “políticamente incorrecto” está bien vivo y lo estará por un buen trecho. Voy a contar por qué, a partir del notable cambio que tuvo Pablo en su misión de evangelizador, como queda patente al comparar su discurso en Atenas (Hechos 17,16-32) con su modo descarado de proclamar la Cruz–cosa que vino a ser el estilo con que llegó a Corinto, según consta en 1 Corintios 2,1-5:

Yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabiduría a anunciaros el misterio de Dios, pues no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado. Y me presenté ante vosotros débil, tímido y tembloroso. Y mi palabra y mi predicación no tuvieron nada de los persuasivos discursos de la sabiduría, sino que fueron una demostración del Espíritu y del poder para que vuestra fe se fundase, no en sabiduría de hombres, sino en el poder de Dios.

El análisis del discurso en Atenas es muy útil porque hay quienes ven en él la presentación oficial del Cristianismo a los filósofos o un modelo de inculturación. Mi opinión es más cruda: lo de Atenas fue un fracaso, un bendito fracaso, un desastre que sin embargo trajo bendición.

Leer más... »

29.03.08

Siglo I, Siglo XXI

Internet GlobalInternet está lleno de metáforas que trasladan del mundo real al ciberespacio las referencias básicas de nuestro ser corpóreo. Hablamos de un “sitio” web, que tiene una “dirección” a la que uno llega como “internauta.” El programa que permite que estas palabras mismas aparezcan en la pantalla del ordenador suele llamársele “navegador,” ya se trate de Internet Explorer, Firefox, Safari, Opera o de algún otro.

Todo ese mar de información, en términos de textos, imágenes, sonidos, vídeos, me lleva al Mediterráneo y a los puertos en donde los navegantes de otras eras compartían o disputaban la mente y el corazón de sus coetáneos. Vayamos al siglo I y descubramos en la espesura de lenguas diferentes, cultos diversos, vestidos modestos o estrafalarios, el fragor de un mundo donde conviven y compiten toda clase de religiones y filosofías. Lo tradicional y lo novedoso, el ascetismo y el desenfreno, el rigor intelectual o la voluptuosidad descarada se dan cita sobre todo en los puertos. Y entre ellos, uno sobresale por su lugar estratégico y el increíble volumen de tráfico. Estamos hablando de Corinto.

Leer más... »