Pueblo soberano
Esta tarde he seguido la gran manifestación por la vida que se ha celebrado en Madrid, gracias a los servicios de las televisiones libres que hay en España. Y a continuación no puedo menos de escribir este comentario. He visto levantarse un pueblo libre y soberano que dice NO a un gobierno que pretende abusar de la autoridad que el pueblo le confió para que hiciera otras cosas. Diciendo NO cuando el gobierno quiere actuar como si fuera el dueño de la sociedad, el dueño de nuestras vidas, comenzamos a ser democracia de verdad. No queremos dejarnos llevar por ese despeñadero de la degradación moral que fascina a nuestro gobierno.
Ya es hora de que la sociedad española se sienta soberana, libre, dueña de su destino frente a las pretensiones totalitarias de un gobierno que no reconoce los límites de su autoridad. El gobierno está para servir a la sociedad, para promover el bien de la sociedad, para hacer posibles los verdaderos derechos de la sociedad. No tiene que inventar derechos sectarios y criminales sino servir a los derechos reales, los verdaderos, los que vienen de Dios, incluido, por supuesto, el derecho a vivir de esos miles de niños descuartizados en el seno de su madre por este crimen abominable que es el aborto.
Y es hora de que en este asunto concreto, pongamos las cosas en su sitio y llamemos las cosas por su nombre. El aborto es la eliminación violenta de un ser humano inocente cuando está más necesitado de la protección de su madre y de la sociedad entera. El gobierno no puede ir en contra de los sentimientos y las convicciones de más de media España. No lo vamos a consentir. Tenemos que seguir hablando, convenciendo, moviendo a la gente de buena voluntad a favor de la vida de los inocentes. Si les abandonáramos estaríamos perdiendo las razones para luchar contra las demás amenazas y agresiones contra la vida que hay en nuestro mundo.






