Una virtud indispensable en las misiones
Ushetu, Tanzania, 8 de julio de 2014.
Queridos familiares y amigos:
Espero que se encuentren muy bien todos.
En los últimos días venía pensando en que tenía que escribirles algunas líneas para mantenerlos informados de los sucesos de estos lados, sobre todo para que no se preocupen, ya que varios me preguntan sobre mi vida “solitaria” en la misión. Pienso que algunas de las cosas que viví hoy merecen ser escritas, aunque no se aparten mucho de lo cotidiano que vive un misionero, y no me refiero solamente a mi caso, sino al de tantos misioneros en condiciones tan dispares.
Hoy, por ejemplo, fue uno de esos días en que se ponen a prueba la paciencia y los nervios.











