Un cardenal en la ONU: Resiliencia y crisis antropológica
Me ha parecido de gran interés el discurso pronunciado el pasado 26 de septiembre por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, en la 76ª sesión de la Asamblea General de la ONU. La Santa Sede - un ente soberano que pertenece a la comunidad internacional - ha venido disfrutando del estatuto de observador permanente como Estado no miembro y ha intervenido en los debates y en las votaciones en calidad de tal.
El cardenal Parolin ha contribuido con su reflexión a la propuesta de las Naciones Unidas de “construir la resiliencia a través de la esperanza”. La humanidad necesita recuperarse de las sacudidas adversas, como por ejemplo la causada por el COVID 19. Es preciso optar por una reconstrucción sostenible que responda a las necesidades del planeta y al respeto de los derechos humanos. De todos estos temas, así como de la importancia de revitalizar las Naciones Unidas, ha hablado el cardenal, siendo consciente de que “nuestros logros no son incontestables”, sino que “deben ser buscados y asegurados por cada generación”.
En el apartado dedicado a los derechos humanos, el cardenal Parolin ha incidido, siguiendo al papa Francisco, en la crisis de las relaciones humanas, que se deriva “de un modo de vida dominado por el egoísmo y por la cultura del descarte, donde a menudo son pisoteados los valores humanos y la correspondiente dignidad trascendente de la persona. Esta «crisis antropológica» no es una disputa filosófica o académica, sino una crisis con enormes consecuencias prácticas para los derechos humanos”.

Saludo en la apertura del curso 2024-2025
El obispo noruego Erik Varden (1974), prelado de Trondheim y administrador apostólico de Tromsø, ha sido elegido nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Nórdica, que reúne a los obispos de Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia. En la mente de todos está la idea de que estos países destacan por su alto nivel de vida y, podríamos pensar también, por su alto nivel de secularización. Se tiende a vincular fe con pobreza y prosperidad con descreimiento. Pero esta ecuación no es exacta ni tampoco está escrito que la secularización sea necesariamente irreversible.
La Conferencia Episcopal Española, en su colección de “Libros Litúrgicos”, ha publicado de nuevo el “Ritual de la sagrada comunión y del culto a la eucaristía fuera de la misa” (Madrid 2024), así como un subsidio titulado “La exposición de la sagrada eucaristía. Fundamentos, sugerencias y materiales” (Madrid 2024). Es evidente que no es lo mismo un ritual que un subsidio y que, en consecuencia, no tienen la misma autoridad vinculante.
La diócesis de Tui-Vigo está unida a la memoria de dos grandes evangelizadores: san Telmo (Frómista 1190 – Tui 1246) y el obispo fray Rosendo Salvado (Tui 1814 – Roma 1900). Pedro González Telmo fue uno de los primeros dominicos. Profesó en el convento de San Pablo de Palencia, fundado por el propio santo Domingo de Guzmán y, siguiendo el ejemplo de este santo, consagró su vida a la oración y a la predicación. Destinado al convento compostelano de Santo Domingo de Bonaval, se dedicó a la evangelización itinerante, especialmente en tierras de Galicia. En Tui le sobrevino la muerte y su cuerpo – “Corpo Santo” - se venera en la catedral. Desde muy pronto, san Telmo fue invocado como patrono de las gentes del mar






