La religión de los godos
Después de la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, los Apóstoles comenzaron a proclamar el acontecimiento de Cristo: el Hijo de Dios hecho hombre que pasó haciendo el bien y, después de sufrir la Pasión y ser crucificado por nuestros pecados, resucitó victorioso. Esta ha sido y sigue siendo la misión de la Iglesia y de los cristianos en la Historia.
A la predicación sigue la respuesta personal. El que acoge con un corazón limpio y humilde la predicación, se pregunta: «¿Qué tenemos que hacer?», y la respuesta es la invitación a bautizarse y convertirse orientando toda la vida según el modelo de Jesús.
Los pueblos godos recibieron la predicación cristiana en el siglo IV, pero se trataba de una versión rebajada del Cristianismo: el Arrianismo. [Grandes rebajas del cristianismo y Los arrianos antiguos y los actuales]. Arrio (260?-336), sacerdote de Alejandría, predicaba que el Hijo tiene principio y ha sido creado por el Padre, colocándole por tanto en el lugar de las criaturas. Aunque haya sido “divinizado”, el Hijo no es verdadero Dios, y está subordinado al Padre1. De este modo se subrayaba el monoteísmo.

¿Ocurrió así en el reino visigodo de Toledo? ¿Podemos hablar de una cultura cristiana visigoda? Siendo un período histórico relativamente breve y algo olvidado hoy en día, no solo tuvo gran importancia, sino que alcanzó elevadas cotas culturales y ejerció una importante influencia en épocas posteriores, tanto en el arte como en la teología, la liturgia y la espiritualidad.









