¿Conversión de Telecinco?
Un amigo, tras largo tiempo en el paro laboral, alcanzó un contrato temporal en una empresa de recogida de basuras. Nunca había estado en este sector. La noche antes de comenzar su nueva misión me decía, por teléfono, que tenía miedo a los malos olores de los residuos sólidos urbanos. Cuando pasó una semana, lo encontré y estaba habituado a la pestilente basura. Su pituitaria se había acostumbrado.
Terminó el contrato laboral. Volvió a la situación de parado paseante permanente. Un día lo veo hurgando en los contenedores de una calle del barrio. Me informa que ha optado por buscar elementos vendibles en las traperías y llevar algún dinero a la casa. ¡Total, antes manipulaba la basura, ahora la vendo¡ acabó su conversación.
Conozco que en Telecinco están muy preocupados porque la telebasura se les está acabando. Los anunciantes de La Noria han dejado la publicidad del programa en cueros vivos. Los directivos, que no son tontos, han vivido con la basura y entre la basura. Ahora tendrán que reciclar su trabajo en este canal de televisión.




