La bufonada política y clerical de Orense
He compartido una conversación con dos sacerdotes mayores. Hemos comentado la situación del cura orensano, que primero se mete a político socialista; sale elegido concejal; toma posesión de su cargo democrático; el administrador apostólico le aparta del ejercicio público del ministerio sacerdotal; el partido socialista monta en cólera contra la decisión eclesiástica anunciando llevar el asunto ante el apretado Tribunal Constitucional. Y el cura se arrepiente y recula.
Vuelve este señor cura llamado don Antonio Fernández Blanco a tomar las riendas pastorales de su ministerio, pero ayer los feligreses constituyen una plataforma de apoyo a la persona del sacerdote, y enfadados con el obispado de Orense deciden no ir a Misa, como si el sacramento de la Eucaristía fuera el culpable de toda esta bufonada.




