¿Sacerdotes jóvenes con los jóvenes?
Es una cuestión que me planteaba hace unos días un sacerdote amigo. Me decía que suele ser bastante normal que encomendemos a sacerdotes jóvenes la pastoral de los mismos jóvenes con el peligro, según él de que al final sean los jóvenes y no el sacerdote quienes marquen la misma pastoral.
Puede ser un error hacerlo. Si el sacerdote que los acompaña no es alguien con madurez, sentido eclesial, firmeza en la fe y criterios sólidos, puede suceder que en lugar de un guía se convierta en un adolescente más, y eso sería terrible.
No es cierto que la gente de edad sea incapaz de conectar con los jóvenes y dirigirles como cristianos, Nos acordábamos de esa facilidad especial con que el beato Juan Pablo II sabía conectar con ellos y como hoy podemos ver en algunos lugares a sacerdotes ya maduritos llevando los grupos de jóvenes con gran éxito pastoral.
Pues ahí queda la pregunta: ¿es un acierto encomendar la pastoral de jóvenes al curita recién ordenado con la cosa de que se entenderá mejor con ellos? ¿Qué experiencia tenemos?

A uno le puede gustar una cosa más o menos. A otro menos o más. Hay gente “pa tó”
Sabía que fue por ahora. El caso es que he echado un vistazo al blog y veo que hoy hace un año y una semana que comencé a escribir en Infocatólica. No está nada mal.
Una mañana de primavera en el pueblo. Falta más me media hora para la misa y estoy por el templo preparando cosas. Por la puerta de la iglesia, al fondo, veo cómo llega una pareja casi arrastrando un enorme bulto que parece de un peso más que considerable. Sin decir palabra, se acercan a mí, y veo cómo desenvuelven el misterioso paquete, del que emerge en todo su esplendor una impresionante imagen de santa Gema Galgani de aproximadamente un metro y medio de altura. “Es para que la ponga en la parroquia, ¿le gusta? Lo tenemos ofrecido…”