Ser bueno, una gracia de Dios. Buenista, una plaga de Egipto
Antes de nada me voy a permitir recordarles que llevo colaborando treinta y cinco años en Cáritas, que en la parroquia de un servidor funciona un servicio de empleo que lleva atendidas a más de mil personas de las cuales ha conseguido reinsertar en el mundo laboral a más de un 35 %, y que también llevamos el primer economato de Cáritas en Madrid que está dando servicio en la actualidad a cien familias.


Pues ya ven, es un capricho de un servidor como sacerdote y religioso agustino que fue. Yo creía que eso era un imposible, pero acabo de leer unas declaraciones del defensor del pueblo andaluz en las que se refiere a la catedral de Córdoba, como un monumento con dos templos que tienen dos historias y eso hay que regularlo conforme a su propia idiosincrasia.
Un completo escándalo, o al menos es lo que piensa gente otrora tan imprescindible como José María Castillo. Bueno, José María Castillo y bastante gente más.