Vuelve la cabra al monte. O los obsesos Vidal y Bastante a sus fijaciones
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, o el Arlanzón por Burgos, parece que todo vale, aunque no tenga el menor sentido, para alimentar una tesis mentirosa que un día sí y otro también se quiere colar de matute no en la opinión pública, pues a esa ni llegan ni está interesada por el tema, sino a determinado sector eclesial con la intención evidentísima de que venga en apoyo de sus pretensiones. Manifiestas desde hace ya unos diez años.
Que son simplemente intentar cargarse a determinados obispos españoles por la gonadal razón de que no son de su gusto. Más bien de su mal gusto. Y en el empeño todo sirve. Por absurdo que sea.

Que me perdone, que yo sé que lo hará de corazón, D. Luis Fernando por aprovecharme de una frase suya en Facebook: “Cuando tus grandes estrellas tienen 85 (Faus), 89 (Castillo) y 91 (Aradillas) años y pretendes ser el referente para el futuro de la iglesia, es normal que antes o después quedes “algo” rezagado en el mundillo de la información religiosa”.
Es que hay días realmente así, gloriosos y maravillosos.
Desde ahora y hasta finales de verano no sé cuántas parroquias, colegios, instituciones confesionales, grupos del movimiento scout católico van a llevar a cabo diversos campamentos con niños y jóvenes.





