Tomaduras de pelo desde Roma y desde la red
Uno puede discutir, discrepar, pelear, debatir… lo que sea. Cada cual tenemos nuestras ideas que, equivocadas o no, son nuestras y punto final. Lo que a un servidor le molesta no son las discrepancias, sino la sensación de que alguien te está tomando el pelo. Esta sensación, por partida doble, la tengo en este momento.
La primera tomadura de pelo tiene origen romano, y tiene como origen la declaración “Fiducia supplicans”, que está siendo el producto estrella de estas navidades. Ya me pareció una falta de respeto al personal que dos años después de decir no, ahora tocara sí, pero en realidad es no, porque sí se bendice, pero no se bendice, con lo cual la pareja no queda bendecida, sino cada uno de los parejeados, y en cualquier caso con una bendición de segunda o pseudo bendición. Una tomadura de pelo.


Desde que el pasado martes se hizo pública por el Dicasterio para la Doctrina de la fe la declaración
Uno siempre agradece que recen por él, pero hay oraciones que ciertamente te sorprenden. Hace unos días una buena mujer me ha dicho que está rezando para que me convierta al papa, porque dice que me ve muy crítico con el papa Francisco. El papa es el papa, servidor cree y acepta la figura y el ministerio del sucesor de Pedro y punto y final.





