Reunionitis. Si nos estamos volviendo locos, la gente no tiene la culpa
En pocos días se me han dado de baja en algunas actividades parroquiales dos personas. Mejor dicho, Han querido clarificar su presencia en las actividades de la parroquia.
El primero, un joven padre de familia. Casado, dos hijos pequeños. Me cuenta su vida. Trabajan los dos y tienen que sacar adelante a sus dos hijos. Llegan a casa cuando pueden. Los días laborables es llegar a casa y empezar con baños, cenas y acostar a los peques. Aprovechan los sábados para compra, limpieza a fondo, llevar a los niños a alguna actividad y estar con abuelos, primos y tíos, amén de cumpleaños de amiguitos. La mañana de domingo se va en la misa (levanta a los dos, arréglalos, desayuno, vete a misa, compra chuches…). Comida y la tarde se te va sin enterarte porque el lunes es día de colegio.



Servidor del yunque lo más que sabía era lo de un huesecillo del oído, el de la fragua de mi pueblo, y que el yunque de un platero se llama tas. Posteriormente comencé a leer que había una sociedad secreta, súper secreta, sectaria y no sé cuántas cosas más, desde luego mala y muy mala, que tiene su conexión con la gente de HazteOir, y que algunos obispados, Getafe entre ellos, le habían prohibido cualquier tipo de actividad en su diócesis.