Hoy les escribe un jubilado
Sí. Jubilado por lo civil, que no por lo canónico, porque un servidor cumple hoy 65 años y tras más de cuarenta y uno cotizados, he solicitado mi jubilación y mi paso a la categoría de pensionista desde el día de hoy.
¿Y cuál es la diferencia? Por lo civil, servidor es un trabajador más, que lleva cotizando más de cuarenta años y que a partir del día de hoy tiene derecho a jubilación y pensión correspondiente. Como todo el mundo. Otra cosa, aquí viene lo canónico, es que, sintiéndome de salud como un roble, siga al frente de las parroquias hasta que las fuerzas puedan y el obispo demande. No es tan complicado.

No se crean que es fácil mantener un blog abierto y con una cierta repercusión, aunque no sea mucha. Un blog que a la vez sea interesante, curioso, fácil de leer, fiel a la doctrina, crítico en algunos momentos, capaz de suscitar reflexiones, de orientar y animar. Y miren que lo intento. Pero es que escribas lo que escribas la respuesta siempre acaba siendo múltiple.
Hace ahora un año del cambio de párroco en la parroquia de Conchita y Fede, un matrimonio conocido de hace años y muy colaboradores en su comunidad, hasta el punto de estar los dos metidos en los consejos parroquiales. Recuerdo que les pregunté por el nuevo cura y no me gustó su cara.
Es que se ríen de nosotros, nos hacen pipí en la boca y se lo agradecemos como si fuera champán francés.
Ocurrencias de un servidor en tiempos de coronavirus. La verdad es que han sido semanas terroríficas. Ahora ya vamos asomando la patita fuera de casa y cualquier pequeña libertad que se nos concede es un alivio enorme.





