Alabadle con platillos volantes
Me van a permitir que me tome esta mañana de relajo y que me ría un poco. Me hace falta, porque ayer fue uno de esos días en que parace que todo sale al revés.
Cuatro parroquias, así que entre domingo y lunes ocho misas, que no está nada mal. Lo que pasa es que surgen cosas, qué le vamos a hacer.
El domingo se loquearon las campanas de La Serna. El programador automático decidió optar por la libertad y hacer sonar las campanas exactamente cuando le daba la gana. No estuvo mal el día: misas, inauguración de alumbrado en La Serna y movida campanera.
