Reuniones. Cómo hacerlas con éxito

Me contaba no hace mucho un buen amigo, creyente, practicante y militante, cómo habían cambiado las reuniones del grupo de vida y reflexión del que lleva tiempo formando parte. Me decía que llevaban tiempo con pequeñas tensiones que hacían que a veces fuera difícil hasta la toma de decisiones aparentemente más simples. Normal. Todos somos buena gente, nadie quiere conflictos, pero cada cual tiene su pequeño ego que a la mínima busca su protagonismo.

Pues me dice que llevan una temporada en que todo ha cambiado. Hay cordialidad, mayor espíritu de colaboración, se han acabado los protagonismos y de nuevo encuentran en el grupo ese oasis de fe y comunidad que es lo que les ha ido atrayendo desde el principio.

¿La razón? Parece ser que comenzaban las reuniones con una pequeña oración casi a carreras para lazarse vertiginosamente a la reflexión y la acción. Y cuando se acababa la cosa, otro rezo de urgencia medio enfurruñados porque siempre pasaba algo. El cambio ha sido que antes de nada, se van a la capilla, al oratorio, y dedican a la oración ante el Señor un buen rato. Hay ocasiones que comienzan rezando juntos el santo rosario. Me dice que todo es diferente.

Pues lo mismo nos lo teníamos que apuntar. Porque da igual una reunión, una reflexión, comentar una noticia, o leer cualquier declaración, que rápido perdemos los nervios. Nos dejamos llevar más por nuestras vísceras, lo que nos sale del ego más perdido, que de una escucha atenta de Dios y de su voluntad sobre nosotros.

Pobres creyentes. Pobres de nosotros de buena voluntad que nos olvidamos con tanta facilidad de Dios para enzarzarnos en personalísimas discusiones como si se tratara de sacar adelante nuestros planes en vez de estar atentos a los planes de Dios. Pobres de nosotros que caemos con tanta facilidad en pensar que somos infalibles, certeros e indispensables mientras nos olvidamos de escuchar a Dios en la Palabra y los signos de los tiempos.

Me ha gustado mucho eso de un rato de oración sin prisas o el rosario antes de iniciar cualquier proyecto o debate. Habrá que apuntárselo.

8 comentarios

  
MIGUEL25
Decía un obispo, que la oración, engendra APOSTOLES, y la acción, ACTIVISTAS.

Una reunión, sin oración, sin pedir la GRACIA, es pelagianismo, es la sóla voluntad humana, cuyos frutos, son celos, envidias, discordias, orgullo y vanidad intelectual, ..etc.

La petición de la gracia trae el AMOR O CARIDAD, cuyos frutos son:



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Jorge:
Discúlpeme, pero me parece que me estoy haciendo un lio con sus comentarios y he borrado tal vez lo que no debía.
29/11/13 10:59 AM
  
Haddock.
Muy cierto.

Ante una decisión o proyecto importantes,un rato de oración intensa y especialmente el rezo del rosario,son tan necesarios como el protocolo de esterilización de un cirujano cuando va a operar.

Tenemos tantos virus y bacterias encima...

29/11/13 4:34 PM
  
Luiscar
Dentro de nosotros llevamos un lobo y un cordero.Si alimentamos a la fiera cada vez que nos lo pide,se va a comer al cordero.Pero si alimentamos al cordero cada vez que nos lo pide,el lobo se va a quedar en los huesos y cada vez que se acerque al cordero,con un simple balido,se lo va a llevar el viento.
"Asi pues,hermanos,no somos deudores de los bajos instintos para tener que vivir de acuerdo con ellos.Porque si vivis segun los bajos instintos morireis,pero si,confrome al Espiritu,dais muerte a las acciones carnales,vivireis"(Romanos;8;12-13).

Si Dios esta de continuo en nuestra mente,se nota hasta en la suavidad del tono.

"Desde el momento que hay envidias y discordias entre vosotros,¿no es porque aun sois canales y vivis a lo humano?"(1ª de Crointios;3;3)

"Porque somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas"(Efesios;2;10).
Pues si Dios nos las ha preparado,roguemosle antes para que andemos en ellas como conviene,porque es voluntad y gracia Suya.
La Paz de Cristo.
29/11/13 5:26 PM
  
Roque
Es así. Cuando tenemos una reunión para coordinar catequesis o lo que sea en mi parroquia, siempre echo de menos, cuando se olvidan, que no recemos un poco, al menos, antes de cada reunión. Eso nos hace sentirnos hermanos en Cristo, unidos, y el Espíritu Santo nos ayuda a razonar mejor, en paz y armonía. Saludos.
29/11/13 6:26 PM
  
Maria-Ar
Lo experimenté, cuando daba catequesis de confirmación a jóvenes. Primero, pasábamos por el sagrario, hacíamos un rato de oración y luego rumbeábamos a las aulas. El que llegaba tarde, lo hacía pasar a saludar al Dueño de casa, y regresaba al grupo.
Realmente las clases eran diferentes.
Tuve la dicha que el Señor eligiera de ellos,catequistas.

Muy buen artículo, Padre!

Bendiciones!
29/11/13 6:41 PM
  
Miguel
Por experiencia propia, P.Jorge, es esto así, casi un calco de como lo narra en el artículo. Un abrazo
29/11/13 7:17 PM
  
Gregory
Hace tiempo le escuche a un Obispo decir: " Comenzemos la reunión como empiezan todas las actividades de la Iglesia con una oración" me parece que no es solo la mejor forma sino la manera como se debe comenzar toda activiadad de la Iglesia.
29/11/13 7:20 PM
  
gonzalo
al ir al. trabajo rezo el rosario. La parter que toca en ese día lo de siempre, y la segunda parte, lo dedico para los enfermos de mi consulta y que sepamos dar la talla. Va muy bien, notas menos ansiedades y más colaboración de profesionales y comprensión de los pacientes.

salut
30/11/13 11:01 AM

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