Matrimonios de plata

Hoy día que se intenta, a toda costa, sustituir la palabra “matrimonio” por la de “pareja”, y que las estadísticas dicen que cada cinco minutos se produce un divorcio en España, tengo que decir que vivo rodeado de matrimonios que, como lo más natural, celebran sus Bodas de plata y de oro.

De hecho, escribo este post porque mañana uno de estos matrimonios amigos, Vicente y Lidia, celebran sus bodas de plata. Y en breve será otro, el de Carlos José e Inma, los que le sigan.

Alguno pensará que soy un tipo con suerte o una rara avis en proceso de extinción y, seguramente, no les falte razón, pero yo prefiero decir que lo que soy es un tipo con amigos que son cristianos auténticos.

«¿Cristianos auténticos?; querrás decir… practicantes», pensará más de uno.
Pues no. No digo practicantes. Lo que digo es «auténticos».

Y justifico lo de añadir este adjetivo al de cristianos (debería ser innecesario) porque lo contrapongo a otra categoría que desgraciadamente abunda hoy entre los bautizados: el de semicristiano.

Algunos achacarán como causa de las rupturas matrimoniales aspectos como la secularización de la sociedad, la crisis de valores, la pérdida del sentido del pecado o la influencia nefasta y el bombardeo continuo de los medios, y no les falta razón. Pero yo, insisto, viendo estos casos de éxito, y repasando sus vidas, prefiero afirmar que estos matrimonios que conozco tienen algo que hoy no abunda: un cristianismo auténtico.

En alguna ocasión, alguien me explicó muy gráficamente la diferencia entre un «auténtico» y un «semi». Puedes tener en tu copa ―me dijo― un rioja, un ribera, un valdepeñas o un vino peleón y en todos estos casos tendrás vino. Pero si le echas agua, sea el tipo de vino que sea, ya lo que tendrás no será vino en tu copa, sino una mezcla…  un «semivino».

No es el objeto de este post describir ahora los rasgos de ese semicristianismo imperante, pero sí destacar que lo que yo he visto en esos matrimonios durante estos veinticinco años, y que estoy convencido que es la clave de su éxito, ha sido una cosa: la ilusión y el esfuerzo perseverante por alcanzar JUNTOS los dos deseos que Dios tiene para el ser humano:

  • Que le amemos con toda el alma y logremos ser santos
  • Que amemos al prójimo por Él y, por ello, construyamos un mundo (matrimonio, familia, entorno, sociedad…) ideal  

En realidad, no son más que los dos «viejos» mandamientos fundamentales.
Esos, que (siguiendo con el símil), son nuestra auténtica denominación de origen: la de cristianos.

Esto es lo que yo he visto en ellos estos veinticinco años, y por eso, lo cuento.

Feliz aniversario, amigos, por vuestras bodas de plata. 
¡Y a por el oro!   

6 comentarios

  
Pablo
Artículo estupendo que no por decir cosas evidentes, dejan de ser verdad. Y por cierto me encanta el símil del "cristianismo aguado". Muy clarificador.
05/01/23 9:39 AM
  
Juan Manuel
¿Qué suerte e inteligencia tienen tus amigos Vicente y Lidia de vivir en un entorno cristiano, donde se ayudan unos a otros a ser cristianos, cristianos... y ya mismo vemos como recogen sus frutos?
Estupendo articulo sacado de la vida "real".
11/01/23 9:40 PM
  
Fran
Efectivamente, providence, como sugiero en el post a la palabra "cristiano" o "católico" no habría que añadirle ningun apellido: ni practicante, ni auténtico, ni comprometido, etc.
Solo en el contexto de lo desvirtuado que, desgraciadamente, está el nombre, se hace necesario añadirselo para remarcar, en este caso, la condición de "auténtico", frente a la versión "semi" tan dominante.
En otro contexto, se hará necesario, lamentablemente, utilizar otros.
12/01/23 1:03 PM
  
Gus
No sabia que el capitan Kirk escribia en Infocatolica.
13/01/23 6:02 AM
  
José Antonio
Desgraciadamente, y para gran sorpresa, estoy asistiendo a separaciones de amigos de la parroquia/movimiento que llevan ya una pilita de años casados.
Lo que mas tristeza me produce es ver como se echan en los brazos de apps de citas y deciden que, mientras les llega la buena, se lo quieren pasar bien.
Cierto es que también me rodea gente que lleva muchos años casada, y no todos ellos son cristianos, pero más cierto es que el mayor número de ellos son gente de parroquia.
Yo cumplo 32 años de casado...y no cambio mi vida por nada del mundo.
17/01/23 11:40 AM
  
Josep
Mis padres 57 años casados
24/01/23 12:38 PM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.