De rodillas
Presento hoy y recupero de la anterior web una pregunta que me formularon sobre la posición de rodillas en el momento de la Consagración. La persona que me hizo llegar la consulta había regresado de un viaje de EEUU y quedó impresionada al constatar que allí se arrodillaban casi todos los asistentes a la Misa. En nuestro país, la “artrosis espiritual” ha hecho estragos. Arrodillarse ante Jesucristo presente en la Eucaristía no es una cuestión secundaria. Es adoración y profesión de fe. Muy necesario a recuperar. No deja de ser la forma correcta y preceptiva para este momento de la Santa Misa.
Pregunta:
Dr. Mateo, hace poco que he regresado de Estados Unidos donde he estado unos meses por razones de trabajo. Me han sorprendido mucho algunas cosas del catolicismo de allí, particularmente, de las celebraciones de la Misa. Recuerdo en concreto la impresión que me produjo el primer día que asistí a una parroquia ver como en el momento de la consagración todos se arrodillaban, mayores y pequeños, el respeto con que se recibe la sagrada Comunión, la cantidad de fieles, inclusive jóvenes, en los templos… ¡Qué contraste con algunas cosas que se ven por aquí! Ya sé que esto no es propiamente una consulta pero me gustaría que se hiciera eco en su Consultorio que leo asiduamente….
Respuesta:
No me resisto a comentar su impresión, aunque en cierto modo sí que hace usted una consulta. Implícitamente usted está preguntando: ¿por qué allí se arrodillan y aquí no? ¿Por qué allí veo más respeto a la Eucaristía que aquí? ¿Por qué allí hay más vitalidad eclesial? Y también está usted preguntando en algunos asuntos concretos: ¿Quién hace lo correcto? Supuesta la innegable dosis de subjetividad que presenta toda impresión personal, yo coincido con algunas de sus apreciaciones. También le diría que en el catolicismo de EEUU se han dado problemas gravísimos que todos conocemos y que sin duda conducirán a una proceso de purificación y autenticidad por parte de la Iglesia Católica en aquel país. Pero creo que, efectivamente, allí se respiran aires nuevos y saludables que aquí nos convendrían muchísimo. Hace poco tiempo puede ver en la página web de la Conferencia Episcopal Estadounidense un documental de pastoral vocacional que me impresionó vivamente y que he recomendado a muchos jóvenes. Se trata en definitiva de un catolicismo más dinámico, menos acomplejado y problematizante que el nuestro, un catolicismo acostumbrado a convivir con otras muchas opciones religiosas y, por tanto, más fiel a su identidad católica. Yo creo que ellos están de vuelta en muchas cosas y que también todo este clima más sereno y equilibrado llegará a nosotros y a otros países de Europa. Volviendo ahora a sus preguntas más concretas le diría que allí se arrodillan con naturalidad porque a los fieles no se les ha confundido como en otros muchos lugares. Incluso sacando los reclinatorios de los bancos…Yo mismo recuerdo, de pequeño, en mi parroquia, como todos nos arrodillábamos con respeto y reverencia a la hora de la Consagración con toda la naturalidad y sin problematizarnos en lo más mínimo. Vinieron luego embaucadores que decían que arrodillarse era para hacer penitencia, que era un gesto de siervos y otras memeces por el estilo. Yo siempre he creído, con Saint Exupery, que el hombre nunca es tan grande como cuando se arrodilla ante Dios. Tiempo al tiempo, cuando los fieles estén más informados, recuperaremos este hermoso y noble gesto de arrodillarnos y otras sanas costumbres católicas que en otros lugares no se han perdido o ya se han recuperado. Personalmente no dejo de inculcarlo a mis feligreses. Incluso, cuando yo me arrodillo después de consagrar ante el Cuerpo y la Sangre de Cristo, prolongo unos segundos más la genuflexión. Algunos, que se dan cuenta, me preguntan porque tardo tanto en levantarme, tal vez pensando que no me encuentro bien o me cuesta. Yo les digo: Me arrodillo un poco más por los que no lo hacen. Veo que algunos ya lo van entendiendo y se arrodillan. Destrozar buenas costumbres y tradiciones cuesta poco, recomponerlas ya cuesta más…
