El enemigo ha entrado en la ciudadela

Quisiera compartir dos vivencias diferentes que acontecieron en dos misas en España, el 15 de Agosto, festividad de la Asunción de la Virgen María. El fin de dar a conocer estos problemas es que cuidemos más aquello que más merece ser cuidado.

El primer hecho ocurrió en Barcelona. Es el estribillo de una antigua cantinela que huele a naftalina y que, por desgracia, muchos ya conocemos bien. Una joven fiel acude a misa a una parroquia cercana a su barrio, que no es la habitual suya. Al acercarse a comulgar, sorprendida, recibe la negativa por parte del párroco a darle la comunión. La negativa se produce porque la feligrés pretendía (tremenda osadía) recibir la Sagrada Comunión de un modo muy particular: de rodillas y en la boca. Imagino que en su mente el sacerdote indignado pensó «¡Qué extremista ultracatólica! ¿Acaso cree que está recibiendo el Cuerpo de Cristo?» Qué ironía. «¿Qué será lo siguiente? ¿Arrodillarse en la consagración?» En fin. A ningún católico mínimamente formado (pero con mucha más razón si se trata de un sacerdote) se le debería escapar que el gold standard de cómo recibir físicamente la comunión es, en efecto, de rodillas y en la boca. Ante la pertinaz negativa del párroco, la joven, dolida, no recibió la comunión y realizó una comunión espiritual ofreciendo su dolor como acto de desagravio y en reparación por los pecados contra la Sagrada Comunión.

Pasemos a la segunda historia. Ocurrió en Valladolid en esa misma festividad. Un feligrés de unos 60 años, con aspecto aparentemente normal (vestido con camisa de cuadros y pantalón) recibe la comunión. Pero al recibirla, y sin que el cura se percate, se la guarda en el bolsillo del pantalón. Finalizada la misa el señor pretende marcharse de rositas, tan tranquilo. No fue así. Le detuve y le ordené que entregase al sacerdote la sagrada forma que se había escondido. Trató de huir y hubo un brevísimo forcejeo tras el cual, el señor, de muy mala gana aceptó ser acompañado a entregar la forma al sacerdote. Así lo hizo. La excusa que ofreció al sacerdote de porque se llevaba la Sagrada forma en el bolsillo fue incoherente con respecto a su reacción de intentar huir y forcejear conmigo. Tras reflexionar sobre ello, mi sospecha principal es que un satanista le había ofrecido dinero a cambio de que le consiguiese una forma consagrada para luego utilizarla en misas negras. En efecto, para evitar levantar sospechas o exponerse a ser descubiertos, los satanistas prefieren pagar dinero a personas de apariencia física normal para que ejerzan como mulas en esta acción nefaria.

Son dos situaciones distintas, es verdad. Quizá, pueden parecernos dos vivencias absolutamente desconectadas y que no tienen demasiado en común. Prefiero en este caso dejar la pelota en el tejado del lector y que sea él con su inteligencia quien juzgue si hay algún tipo de vínculo o interconexión entre los dos fenómenos. Oremos por el párroco de Barcelona que negó la comunión a la joven fiel y estemos muy despiertos y atentos ante cualquier cosa rara o sospechosa que veamos durante la comunión.

 

Teófilo Hispano

10 comentarios

  
Pablo
Está claro. La fe de los demonios.
Éstos reconocían claramente quien era Jesús. Los fariseos no.
26/09/26 10:57 AM
  
Lector
Yo no llego a arrodillarme al llegar de la fila si no hay reclinatorio (tampoco hay por qué alterar el recogimiento de esos momentos, cuando uno no tiene la culpa del desamor de los eclesiásticos). Pero lo que tengo claro es que si me niegan la comunión por pedirla en la boca o de rodillas, me daré media vuelta sin rechistar y sin numeritos. Y el que tenga cuentas con Dios, que las arregle, si puede, en sus postrimerías.
26/09/26 12:11 PM
  
Fulgencio
En los dos casos se cree en la presenciacia real y verdadera de Cristo en la Eucaristía. La chica de Barcelona lo ama y lo adora; el señor de Valladolid lo desprecia y lo aborrece. Pero el sacerdote de Barcelona le hace el juego al demonio de Valladolid, pues con su actitud, rechazando la comunión de rodillas y en la boca, trata con desdén y falta de aprecio al Santísimo y a la chica. Dos pecados: falta de amor a Dios y falta de amor al prójimo.
26/09/26 12:28 PM
  
pipo
Si yo tuviera la mente retorcida, aunque en efecto sí la tengo solamente que no estoy alli, si fuera la mujer aquella de Barcelona habría enredado al enajenado ese que le negó la Comunión y lo habría expuesto en medios o en redes sociales, me habría quejado en la Curia, pero no por negarme la Comunión, porque eso a los obispos les importa un comino, sino que me quejaría en base a motivos de género o algo así, que es lo que está de moda y alo que sí le prestan atención. Entonces diría que me la negaron porque yo me percibo un aeroplano o qué sé yo, y me discriminaron con base en ello; que exijo una ejemplar disciplina para el sujeto que me negó la Comunión, un acto de desagravio en público o algo de eso que ahora estilan. Y como en realidad todo es una mentira, salvo el hecho objetivo de la negación de la Comunión, aprovecharía la atención lograda para relatar y poner en claro la situación, que nadie, por muy clérigo que sea y tenga los títulos que tenga, puede negar la Comunión por el simple hecho de querer recibirla de rodillas y en la boca.
26/09/26 7:03 PM
  
Luis I. Amorós
El fiel tiene derecho a recibir la comunión en las formas prescritas por la Iglesia salvo que el sacerdote sepa fehacientemente que no está en gracia. En esta última circunstancia (que apostaría no es el caso de esta señorita), el sacerdote le señalará discretamente al fiel que se aparte y que hable con él al terminar la misa.
Repito, el fiel TIENE DERECHO. El sacerdote no es tiene la plena posesión de la eucaristía, sino que esta es de Nuestro Señor, que quiere darse a cuantos bautizados estén en la debida disposición.
Por supuesto, la forma en que la fiel quería recibir la Sagrada Comunión no solo es válida, sino que es la indicada.

El sacerdote cuando administra la comunión tiene la OBLIGACIÓN de asegurarse que el fiel introduce la sagrada forma en su boca. El cansancio, la cantidad de gente o cualquier otra no es excusa cuando estamos hablando del Cuerpo y la Sangre de Nuestro Divino Salvador. El sacerdote puede hacer una homilía de 3 minutos o leer el canon de forma desmayada (no es aconsejable, claro está) pero no puede descuidar el Sagrado Cuerpo de Cristo.

En pocas palabras, dos ejemplos que dejan mal al clero.
26/09/26 7:32 PM
  
Seletotsira
El satanista cree; a el sacerdote creo le ciega ideología.
Siendo la Eucaristía quien Es, deberíamos hacer todo lo posible para recibirLe conforme, y dar la posibilidad de que se Le trate mal.

Perdón Jesús! Ten piedad de nosotros, tan poca cosa
26/09/26 8:07 PM
  
María de África
Lo que observo, porque se trata de la misma diócesis, es que el párroco que pone reclinatorios los sigue poniendo y el que no los pone es porque no quiere porque si no el obispo habría obligado ya al párroco de la parroquia a dónde voy, que no es la mía sino la de un pueblo de al lado, a quitarlos. Lo que implica que aquí todo sacerdote, por lo visto, hace lo que le da la gana, pero resulta que el párroco de los reclinatorios tiene tres seminaristas del pueblo, cuyos nombres retengo para rezar por ellos, y el otro no tiene ninguno que yo sepa. Por sus frutos los conoceréis.
26/09/26 10:20 PM
  
Lina Veracruz
Muchas gracias, Teófilo Hispano, por haber defendido al Señor en aquella ocasión de Valladolid y haber evitado el robo y la profanación de la Santísimo Eucaristía. Dios se lo pague.

Respecto a la chica de la anécdota de Barcelona, lamento la reacción del sacerdote, quien, injustamente, no respetó su deseo de comulgar de rodillas y en la boca. Ahora bien, yo, en tal caso, hubiera comulgado de pie y en la boca, pues no es pecado hacerlo así y creo que el Señor hubiera querido ser recibido por la chica (aunque respeto su decisión de no comulgar). Al menos, yo lo veo así.
27/09/26 1:46 AM
  
anawim
Yo también hubiera comulgado de pie y en la boca, porque efectivamente no es pecado, y tiene aprobación eclesiástica. Debemos evitar siempre el escándalo. No pasa nada. Se comulga de pie, el Señor lo sabe. Tampoco me hubiera metido en líos con el sacerdote o la diócesis. No tenemos que defendernos de nada, dejemos que nos defienda Dios, y que lo haga cuando crea conveniente. Si nosotros nos defendemos haremos una mala defensa, Si nos defiende Dios será una defensa óptima.

Pero no hagamos un guerra con esto, a ver... seamos agradecidos, tenemos la comunión, y si queremos diaria, esto debería de ser un agradecimiento a Dios y a sus sacerdotes. Agradecerlo siempre. Cuidado con las ultranza, en la ultranza siempre se mete la pata. ¿Cuántos santos conocemos que hayan vivido su fe a ultranza? Humildad, esa es la respuesta.
27/09/26 3:02 PM
  
Néstor
Corresponde la denuncia al Obispo, independientemente de lo que pase después.

Saludos cordiales.
27/09/26 4:47 PM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.