Si la Cuaresma ha sido mediocre, intentemos ser más fervorosos el Triduo Pascual
En esta Semana Santa, justo en las puertas del Triduo Pascual, deseo hacer una pequeña meditación sobre el momento fuerte del año litúrgico que empezamos por si estas pobres palabras pueden ayudar a alguien, aunque sea un poco, a tener más fervor y caer en la cuenta de la grandeza de los misterios que vamos a vivir en estos días y tener una actitud acorde a lo que celebramos.
Debemos preguntarnos si hemos vivido bien la Cuaresma, con fervor y si hemos estado fuertes espiritualmente o más bien tibios y disipados.Cuenta un familiar muy virtuoso que antiguamente la Cuaresma en España se vivía con mucha más intensidad que ahora. Era un tiempo marcadamente penitencial y se palpaba en el ambiente, en las costumbres, en el día a día. La religiosidad era algo ambiental y se vivía con mucha seriedad todo lo relativo a la fe. Hoy en día, esto no sucede y el que quiere ser fiel al Señor tiene que hacer un agere contra al ambiente imperante.

Muchos católicos, probablemente de buena fe, tienen una idea sincretista del ecumenismo, algo que no es recto, pues en el sincretismo hay un claro y grave menoscabo para la religión verdadera. De manera sutil se sitúa al mismo nivel a la Iglesia Católica y a las falsas creencias, un grandísimo agravio para la verdadera Iglesia de Cristo. En la práctica es bajar penosamente el listón, claudicar miserablemente ante la mentira, convivir con la falsedad, callar cobardemente aquellos puntos de la doctrina verdadera que puedan escandalizar a los que están en el error. Pareciera incluso que la Iglesia Católica se avergüenza de ser la única verdadera e incluso parece pedir perdón por existir.
Hace años mi director espiritual me aconsejó probar una temporada en el Seminario para discernir si el Señor me llamaba a la vida religiosa. Tras la prueba, los Superiores me aseguraron que no era esa la voluntad de Dios y lo acepté con paz y conformidad. Además fue una experiencia maravillosa que marcó mi vida y quiero compartir con ustedes.





