21.01.11

La Misa (Antonio Pérez Villahoz)

La Misa (Antonio Pérez Villahoz)


Título: Preparar, vivir y agradecer la Misa
Autor: Antonio Pérez Villahoz
Editorial: Cobel Ediciones
Páginas: 124
Precio aprox.: 4,95€
ISBN: 978-84-15024-27-9
Año edición: 2010
Lo puedes adquirir en Cobel Ediciones.

Para muchas personas asistir a la Santa Misa no deja de ser un acto que, si bien tiene carácter religioso, no incide mucho en sus vidas porque lo tienen como un cumplimiento pero como poco más.

De vez en cuando conviene que se nos diga que la Eucaristía es fundamental para nuestras vidas de creyentes y que conviene estar aleccionados sobre tal importancia. Y nos conviene porque no es poca cosa comprender qué se celebra en la Misa y, sobre todo, qué recibimos de ella.

El libro, editado por Cobel, dice, desde el mismo título “Preparar, vivir y agradecer la Misa” lo que en el texto puede leerse. Y es bien cierto que nos ayuda, primero, a preparar tal momento espiritual; luego a saber lo que celebramos y, por último, como hijos agradecidos, a manifestar gozo por lo recibido.

Así, el autor, Antonio Pérez Villahoz, pretende ayudarnos “a tratar mejor a Dios en la Eucaristía y en esos ratos de conversación que tienes con él al comenzar el día” (p 5). Además, a “tratar mejor a Jesús” (p 5) a quien, en determinadas ocasiones, maltratamos al hacer de menos la Santa Misa.

Y, en efecto, así lo hace porque resulta más necesario de lo que pueda parecernos.

Preparar

La preparación de la Santa Misa, espiritualmente hablando, ha de ser momento muy especial para quien se siente hijo de Dios y quiere gozar de la misma.

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2.01.11

El fin del mundo y los misterios de la vida futura (Charles Arminjon)

El fin del mundo y los misterios de la vida futura


Título: El fin del mundo y los misterios de la vida futura
Autor: Charles Arminjon
Editorial: Gaudete
Páginas: 284
Precio aprox.: 15€
ISBN: 978-84-936787-39
Año edición: 2010 (Noviembre)
Lo puedes adquirir en Editorial Gaudete.El fin del Mundo y los misterios de la vida futura (Charles Arminjon)

Novísimos o lo que es lo mismo, escatología, cielo, infierno, muerte, juicio final, purgatorio, etc. son conceptos que, a lo mejor, han caído un poco en desuso en el mismo seno de la Iglesia católica. Se dice, no sin acierto, que en las homilías no se habla, precisamente, de lo más importante para un cristiano y que no es otra cosa que acercarnos a las estancias que Cristo dijo que nos estaba preparando (“En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar” recoge san Juan en 14, 2 según lo dicho por Jesús).

Sin embargo, no siempre ha sido tema tabú el hablar de estos temas sino que, en efecto, hubo quien mucho gozó con tales temas en la seguridad de que era de nuestro interés conocer acerca de ello. Si, además, el libro produjo en Santa Teresa del Niño Jesús (doctora de la Iglesia) una influencia tal que le hiciera decir que “La lectura de este libro fue una de las mayores gracias de mi vida” no cabe duda que lo dicho y escrito por Charles Arminjon en “El fin del mundo y los misterios de la vida futura” tenía que ser importante y, además, decisivo para comprender lo que tan misterioso nos parece y queda, tras la lectura de este libro, bastante desvelado y, para nuestra alma, consolidado como cierto y real.

El autor del libro el que se pregunta, al respecto ”¿Quién será el que se digne conceder un poco de atención a estas pocas cosas que me he esforzado en balbucir?” (p. 133) para continuar “¿Cuándo dejareis de recordar a la muerte como un espantajo y de mirarla como el abismo de las tinieblas y de la destrucción?” (p. 134)

Se pregunta esto porque, ya en su tiempo (no es sólo cosa de ahora mismo) tales temas no eran del gusto de sus contemporáneos. Por eso entiende que Hoy intentamos comprender que ella no es el obstáculo sino el medio; ella es la transición y la pascua que conduce del reino de las sombras al de las realidades, de la vida transitoria a la vida inmutable e indefectible” (p. 134)

Por eso el libro de Arminjon “El fin del mundo y los misterios de la vida futura” es, sobre todo, un texto esperanzado y sembrador de esperanza, unas palabras dichas por quien estaba en la seguridad de proporcionarnos una manera cierta de sentirse bien con el destino que Dios nos tiene preparado.

Así, todo el texto rezuma alegría ante lo inevitable y no hay conferencia, de las nueve que contiene el mismo, de la que no se pueda extraer un beneficio para nuestra atribulada alma, siempre buscadora de las seguridades de nuestro tiempo y nuestro ahora.

Ejemplos hay a decenas y, estando seguro de dejar muchos por el camino (lo cual abre las puertas a su lectura y aprovechamiento vital) algo de lo aquí apuntado es lo siguiente:

Sobre la llegada del Anticristo No se podría concluir de estos testimonios que no quedarán elegidos sobre la tierra, sin que el Hijo de Dios faltará a la promesa hecha a su Iglesia, cuando le dijo ‘a causa de los elegidos estos días se abreviarán’” (p. 71) pues es bien cierto, que el Anticristo ha de dominar la tierra con espanto y pavor.

Por ejemplo, cuando escribe queLa muerte no es una ruina sino una restauración. Si Dios ha decretado que nuestra morada terrestre sea disuelta un día, no es para quitárnosla, sino para devolvérnosla sutil, inmortal, impasible, de forma semejante, dice San Juan Crisóstomo, a un arquitecto que obliga a dejar la casa durante un tiempo, para volver con más satisfacción una vez rehabilitada, más luminosa y más bella” (p. 90).

O cuando escribe que, en efecto, “Habrá un fin del mundo, en el verdadero sentido de esta palabra. Al transformar el cielo y la tierra, este fin hará del universo el lugar de la inmortalidad” (p. 115).

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27.11.10

Luz del Mundo (Benedicto XVI - Peter Seewald)

 Luz del Mundo. El papa, la Iglesia y los signos de los tiempos


Título: Luz del Mundo. El papa, la Iglesia y los signos de los tiempos. Una conversación con Peter Seewald
Autor: RATZINGER, Joseph / BENEDICTO XVI - SEEWALD, Peter
Editorial: Herder
Páginas: 227
Precio aprox.: 15 €
ISBN: 9788425427565
Año edición: 2010

1. Nos encontramos ante un libro que recoge una “entrevista”, una conferencia entre dos personas. Quien formula las preguntas es el periodista alemán Peter Seewald (1954), buen conocedor del pensamiento de Joseph Ratzinger, ya que en libros anteriores (“La sal de la Tierra” y “Dios y el mundo”) había puesto por escrito sendos diálogos mantenidos con el entonces cardenal Ratzinger.

El entrevistado sigue siendo el mismo: Joseph Ratzinger (1927); es decir, la misma persona, pero ya no con el mismo oficio. Joseph Ratzinger es, desde el 19 de abril de 2005, el Papa Benedicto XVI. En este libro habla el Papa, aunque no parece que lo haga “formalmente” como Papa, sino como Joseph Ratzinger. Los Papas, cuando ejercen su función estrictamente magisterial, se comunican mediante documentos de diverso tipo: Además de las definiciones “ex cathedra”, emplean las constituciones apostólicas, las encíclicas, las exhortaciones apostólicas, las cartas apostólicas, las declaraciones papales, los discursos papales, los mensajes, las homilías, las catequesis, etc. El tipo de documento empleado tiene una gran importancia a la hora de analizar, desde la perspectiva de la epistemología teológica, el valor doctrinal de cada enseñanza. No todo es, en este sentido, lo mismo ni tiene, en consecuencia, idéntico peso doctrinal.

En el prólogo a su libro “Jesús de Nazaret”, Benedicto XVI explicaba: “Sin duda no necesito decir expresamente que este libro no es en modo alguno un acto magisterial” (J. Ratzinger-Benedicto XVI, “Jesús de Nazaret”, Madrid 2007, p. 20). Una explicación que repite en la obra que ahora es objeto de recensión: “Justamente, no es un libro del magisterio [se refiere a “Jesús de Nazaret”], un libro que yo haya escrito en mi potestad papal” (p. 177). Es razonable pensar que esa advertencia sigue siendo pertinente a la hora de leer “Luz del mundo”.

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18.11.10

Cinco panes y dos peces (Card . F. X. Nguyen van Thuan)

Cinco panes y dos peces


Título: Cinco panes y dos peces
Autor: Card. F.X. Nguyen van Thuan
Editorial: Ciudad Nueva
Páginas: 88
Precio aprox.: 16€
ISBN: 978-84-89651-88-3
Año edición: 2009 (10ª edición)
Lo puedes adquirir en Editorial Ciudad Nueva .

Cuando el que esto escribe tuvo que escoger una cita para empezar la comunicación que, en su día, presentara al Congreso Católicos y Vida Pública no tuvo más remedio, dado el tema del Congreso y la misma comunicación (“Relativismo y sustitución de Dios”) que echar mano de una que se encontraba en un libro titulado “Mil y un pasos en el Camino de la Esperanza” y que había sido escrito por el Cardenal Francisco Xavier Nguyen van Thuan.

Decía la misma lo siguiente: “Dices que todo es más o menos lo mismo y que estás listo para cualquier compromiso/ Entonces ¿por qué ruta vas a caminar?/ ¿Te vas a unir a varias Iglesias?/ ¿Te vas a acomodar a todas las morales y vas a ajustarte a todas las conciencias?” y expresa, a la perfección, el sentido verdaderamente desnortado que muchas personas, que se dicen creyentes, pueden estar recorriendo.

El cardenal Van Thuan retornó a la Casa del Padre el 16 de septiembre de 2002 pero nos dejó, para los que creemos en la esperanza y en la no pérdida de la fe, textos como el que hoy traigo aquí.

El título del mismo es, exactamente, lo que dice: el efecto de una forma milagrosa de vivir y de sentir la fidelidad a Dios y a una misión que, con gozo, llevó a cabo.

A lo largo de los años, 13, que pasó en la cárcel tuvo que mantener la fe contra muchos de los obstáculos que se le ponían como, por ejemplo, tener que celebrar la Santa Misa sirviéndose de unas cuantas gotas de vino puestas en la palma de la mano y hacerse una cruz, que pasó a ser pectoral que siempre llevaría colgada, a base de una madera que fue capaz de obtener de parte de un guardián.

Así, la experiencia de la fe acrecentó el sentido perenne de la fe que sostuvo al Cardenal van Thuan y como aquel joven que diera lo que tenía, cinco panes y dos peces, para que Jesucristo hiciera el tan conocido milagro de la multiplicación de tales alimentos, elabora una manifestación de fe relativa, por ejemplo, a estar preso por Cristo y vivir el momento presente, la distinción entre Dios y las obras de Dios, tener a la oración como punto firme en la vida del creyente, saber que la Eucaristía es la fuerza primordial del creyente, tener el amor hasta la unidad como el Testamento de Jesús, tener a María Inmaculada como su primer amor y, por último, la elección personal por Jesús.

En tales aspectos, pues, se resumen los cinco panes y dos peces.

Sin embargo, en el texto de Van Thuan hay algo que no me resisto a referir porque es la clave de una vida y de una fe. Son la experiencia de seguir a Jesús y lo concreta en 24 puntos:

  1. Tú quieres hacer una revolución: renovar el mundo.
  2. Comprométete en una campaña que tenga como fin hacer felices a todos.
  3. Permanece fiel la idea de un apóstol: “dar la vida por los hermanos”.
  4. Grita un solo eslogan: “Todos uno”.
  5. Cree en una sola fuerza: la Eucaristía.
  6. Viste un solo uniforme y habla un solo lenguaje: la caridad.
  7. Mantente en un solo principio-guía: la oración.
  8. Observa una sola regla: el Evangelio.
  9. Sigue lealmente a un solo jefe: Jesucristo y sus representantes: el Santo Padre y los obispos, sucesores de los apóstoles.
  10. Cultiva un amor especial por María.
  11. Tu única sabiduría será la ciencia de la cruz.
  12. Conserva un solo ideal: estar vuelto hacia Dios Padre, un Padre que es todo amor.
  13. Hay un solo mal que temer: el pecado.
  14. Cultiva un solo deseo: “Venga a nosotros tu
  15. Reino, hágase tu voluntad en la tierra como el en el cielo”.
  16. Una cosa te falta: “Anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme”.
  17. Usa para tu apostolado el único método eficaz: el contacto personal.
  18. Sólo hay una cosa verdaderamente importante: “María, ha elegido la mejor parte”.
  19. Tu único alimento: “La voluntad del Padre”.
  20. Para ti el momento presente es el más hermoso.
  21. Tienes una “carta magna”: las bienaventuranzas.
  22. Ten un sol objetivo importante, tu deber.
  23. Ten un solo modo de hacerte santo: la gracia de Dios y tu voluntad.
  24. Una sola recompensa: Dios mismo.
  25. Tienes una patria:

“El Señor te lo enseña.
La Iglesia te lo pide.
¡Qué el amor por tu país pueda ser un todo
con la sangre que corre por tus venas¡

El Cardenal van Thuan predicó en el año 2000 los Ejercicios Espirituales de Juan Pablo II Magno. Los tituló “Testimonio de Esperanza”, de los cuales, este libro es, posiblemente, un buen fruto y estos concretos puntos, un buen programa de vida para todo católico.

Y ya para terminar, cuando se lee un libro con intención de decir algo sobre el mismo, se debe hacer una recomendación de a qué tipo de personas puede ir dirigido. En este caso particular deberían ser las siguientes:

  • Para todas las personas que sientan una fe fría y no sepan cómo llevarla a buen puerto.
  • Para todos aquellos creyentes que, considerándose hijos de Dios, se sientan perdidos y las dudas sobre su fe les asalten.
  • Para los que quieren conocer cómo la fe puede pervivir en tiempos de tribulación.
  • Para los que necesiten razones para amar a Jesucristo.
  • Para todos aquellos creyentes que, en definitiva, quieran mantener una fe viva que supere todas las incomprensiones y todas las asechanzas del Maligno.

Eleuterio Fernández Guzmán

31.10.10

El Devoto del Ángel Custodio (San Juan Bosco)

Devoto del Ángel Custodio

Título: El Devoto del Ángel Custodio
Autor: San Juan Bosco
Editorial: Trifolium
Páginas: 85
Precio aprox.: 7€
ISBN: 978-2-35813-007-3
Año edición: 2010

Que los ángeles existen no es algo que pueda sostener una mente, digamos, alejada de la realidad ni fantasiosa. Es el mismo Catecismo de la Iglesia Católica el que así lo manifiesta. Y dice, al respecto, que es una verdad de fe (Cat. 328) y que son criaturas puramente espirituales, tienen inteligencia y voluntad y que, además, superan en perfección a todas las criaturas visibles (Cat. 330)

Pero, como es posible que se pueda argumentar que se trata de una verdad católica en exclusiva para católicos (propia, a lo mejor, de lo sucedido a partir de la venida del Hijo de Dios), quizá convenga recordar que, por ejemplo, que en Dan 7, 10 (“miles de millares”) o en Ap 5, 11 (“Y en la visión oí la voz de una multitud de ángeles alrededor del trono” se escribe en el último libro de las Sagradas Escrituras) se escribe sobre ellos; o en Ex 23, 20-22 (“He aquí que yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te conduzca al lugar que te tengo preparado. Pórtate bien en su presencia y escucha su voz; no le seas rebelde, que no perdonará vuestras transgresiones, pues en él está mi Nombre. Si escuchas atentamente su voz y haces todo lo que yo diga, tus enemigos serán mis enemigos y tus adversarios mis adversarios”); o, por terminar, en Job 33, 23 (“Si hay entonces junto a él un ángel, un Mediador escogido entre mil, que declare al hombre su deber“); o, por terminar, en Baruc 6, 6 (“Pues mi ángel está con vosotros: él tiene cuidado de vuestras vidas”), también se refiere la existencia de los ángeles.

Entre ellos se encuentra el que Dios destina para cada uno de nosotros y que se da en llamar Ángel Custodio.

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