Evangelizar desde la JMJ

Evangelizar desde la JMJ

El fin de la JMJ es dar a conocer a Jesús como luz y salvación del mundo, invitándonos a abrir las puertas de nuestro corazón a Cristo, por medio de nuestra conversión. Mons. Munilla resalta tres aspectos la potencia evangelizadora de esta JMJ de Lisboa.

Cerca de 1.400 jóvenes de nuestra Diócesis de Orihuela-Alicante han acudido a participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Lisboa, que tendrá su momento culminante y conclusivo el domingo 6 de agosto. A pesar de tratarse de un buen número, no nos resignamos a que el resto de los jóvenes alicantinos queden sin beneficiarse de esta gran fiesta de la fe que es la JMJ. Muy al contrario, nuestro propósito es que estos peregrinos sean, a modo de avanzadilla diocesana, testigos y misioneros que, a su retorno, ayuden a reactivar en sus propios ambientes la evangelización de la juventud.

Las Jornadas Mundiales de la Juventud son hijas de San Juan Pablo II, quien tuvo la intuición de poner en marcha de forma periódica este gran encuentro juvenil, integrando así la acción evangelizadora de los jóvenes en la cultura de la globalización. Con la presente, son ya 15 las convocatorias internacionales realizadas: en 1987, en Buenos Aires (Argentina); en 1989, en Santiago de Compostela (España); en 1991, en Czestochowa (Polonia); en 1993, en Denver (EEUU); en 1995, en Manila (Filipinas); en 1997, en París (Francia); en 2000, en Roma (Italia); en 2002, en Toronto (Canadá); en 2005, en Colonia (Alemania); en 2008, en Sydney (Australia), en 2011, en Madrid (España); en 2013, en Río de Janeiro (Brasil); en 2016, en Cracovia (Polonia); en 2019 en Panamá y, ahora, en 2023, en Lisboa.

Ante una ‘movida’ de estas proporciones, parece inevitable una pregunta: ¿Merece la pena el esfuerzo tan grande que requiere la organización de un encuentro de estas dimensiones? Los que ya ‘pintamos canas’, hemos sido testigos del inmenso bien que ha hecho a los jóvenes y a la propia Iglesia esta apuesta tan atractiva como exigente. ¡Cuántas conversiones, vocaciones, matrimonios, cuántas iniciativas han nacido de la JMJ!

Me atrevo a resumir en tres aspectos la potencia evangelizadora de esta JMJ de Lisboa:

  1. Frente a un laicismo que pretende la privatización del hecho religioso, la dinámica de la JMJ ayuda a los jóvenes a no acomplejarse de su fe y a compartirla en sociedad, en unos parámetros de encuentro entre fe y modernidad. Si bien es cierto que San Pablo dice aquello de «la fe viene del mensaje que se escucha» (Rom 10, 17), también es cierto que la fe no solo se alimenta de lo que nuestros oídos escuchan, sino de lo que nuestros ojos ven. El género testimonial es el lenguaje evangelizador prioritario de la JMJ.
  2. Frente a la desafección hacia la Iglesia, que se traduce en «Cristo sí, Iglesia no», o incluso en «espiritualidad sí, religión no», la JMJ es un verdadero baño de eclesialidad. En efecto, la JMJ tiene en su cumbre el encuentro con el Papa, el cual es el signo de la unidad de la Iglesia y recordatorio viviente de las palabras de Jesús de Nazaret dirigidas al primer Papa: «Tú eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi Iglesia; y las puertas del infierno no la derrotarán» (Mateo 16, 18). Por otra parte, la edad avanzada del Papa Francisco no disminuye su carisma en el encuentro con los jóvenes. Es encomiable el esfuerzo que realiza el Papa en pleno mes de agosto, a sus 86 años de edad, cuando se da la circunstancia de que a finales de agosto se dispone a emprender un viaje apostólico a Mongolia, ni más ni menos.
  3. Frente a la crisis de paternidad y de maternidad en el contexto de la crisis antropológica de nuestros días, la figura de la Virgen María brilla de una forma muy especial en esta edición de la JMJ en Lisboa. Lo destaco, por una parte, por la referencia al lema mariano de esta edición de la JMJ: «María se levantó y partió sin demora» (Lc 1,39). Pero lo subrayo, también, por el influjo tan benéfico e icónico del santuario de Fátima, tanto hacia Portugal como hacia el resto de la Iglesia Católica. Como no podía ser de otra forma, visitaremos Fátima con nuestros jóvenes peregrinos de Orihuela-Alicante y en la Capelinha de las Apariciones le pediremos por todas las familias, por nuestra Diócesis, por España en estos momentos tan difíciles, por los pobres y los enfermos que sufren… Una vez más, se demuestra que la figura de María es especialmente evangelizadora; y sin olvidar que «donde no hay madre, hay desmadre».

En definitiva, se trata de evangelizar desde la JMJ. No es cierto que la JMJ sea un mero lugar de encuentro intercultural y que su objetivo se reduzca a una convivencia pacífica entre culturas y sensibilidades diversas. Eso está muy bien, pero aspiramos a mucho más: La JMJ es, ante todo, un evento de evangelización especialmente pensado y diseñado para los jóvenes, tal y como lo dio a luz Juan Pablo II; tal y como Benedicto XVI lo continuó; y tal y como el Papa Francisco lo ha vuelto a convocar. El fin de la JMJ es dar a conocer a Jesús como luz y salvación del mundo, invitándonos a abrir las puertas de nuestro corazón a Cristo, por medio de nuestra conversión.

Las nuevas tecnologías nos permiten un seguimiento exhaustivo de los actos en los que nos disponemos a tomar parte. Estás invitado a convertirte en un peregrino virtual de la JMJ a través de www.enticonfio.org, donde te ofrecemos un amplio programa.

 

21 comentarios

Sacerdote
Un evento de gracia
28/07/23 10:06 PM
M.Angels
Dios llo quiera, monseñor. Oramos por ello.
29/07/23 5:23 PM
OCTAVIO V
Muy bien enfocado Monseñor Munilla ojalá todos los eclesiásticos Vaticanos pensaran así.
30/07/23 1:35 AM
J.
Pero si el Cardenal de Lisboa ha proclamado que no se trata de evangelizar. Y berg no anda lejos
30/07/23 6:55 PM
Anónimo Madrid.
Tengo a dos hijas allí. Ayer estaban en Fátima. Qué el Señor y la Virgen las protejan y las guarden de los malos pastores. Gracias Monseñor Munilla por su celo.
31/07/23 8:25 AM
Anonimo
El Espíritu Santo actuará sobre esos jóvenes con sus dones a pesar de que eclesiásticos mediocres o directamente pésimos andén por medio
31/07/23 9:31 AM
veritas liberabit
¿Y la potencia evangelizadora de "Lisboa" no es posible sin ir a Lisboa? Porque , si el fin no justifica los medios, sería planteable que , siendo bueno lo que plantea, no sea lo más adecuado el medio que se escoge.
Lo que allí va a haber es confusión doctrinal, modernismo predicado que hace una cristianismo más gustoso (tipo protestantización) pero no más fiel. Y, como se ha dicho y como ejemplo, indudablemente que Lutero dijo cosas positivas y buenas, pero a cualquier buen confesor u obispo de entonces no se le ocurría decir que había que seguir a Lutero. Y no me refiero a ninguna comparación de personas sino de doctrina.
Todo esto que apunta el post y que es positivo, se puede hacer sin tener que ir a Lisboa -ni a otras JMJs, por supuesto. Se puede hacer a nivel interdiocesano, internacional en naciones próximas, etc. etc.
Me preguntaba un jesuita hace años, porque Roma así se lo estaba plantenado y se lo planteaban a él por estar en esos niveles, qué opinaba de las jMjS. Si sirven para acercarse a Cristo, para recibir sacramentos especialmente la Confesión, para integrarse en grupos posteriormente que ayuden a llevar una vida católica real, podrían justificarse pero, mejor más pequeñas y cercanas y menos "turísticas" y clamorosas. Porque lo pequeño es hermoso, y la proporción es arte y en esto , en la proporción medios-fines y resultados, hay algo de la clave y el porqué
31/07/23 1:01 PM
Roberto Ibarra V
Yo tengo 5 de mis 11 hijos allí, espero que den testimonio de la Fe Católica y Apostólica al mundo. Cristo es el único Salvador de la humanidad, todos los demás son malas copias.,
31/07/23 5:04 PM
Anónimo Madrid.
Veritas: es que precisamente las JMJ's sirven para lo que dices, o al menos así la viven mis hijos y sus muchos compañeros: "para acercarse a Cristo, para recibir sacramentos especialmente la Confesión, para integrarse en grupos posteriormente que ayuden a llevar una vida católica real".
Qué hay cizaña al lado del trigo. Pues sí. Pero es eso, cizaña. No más que en Roma, Madrid o Barcelona. Mis hijos no van a oír al P. James Martin, ni a ninguno de su calaña, aún con solideo.Téngalo por seguro.
Dios, María, San Juan Pablo II, Santa Jacinta y San Francisco Marto, la Venerable Lucía de Fátima.... les protegen.

No sea hombre de poca fe.
31/07/23 5:41 PM
Marisol
Le preguntó con todo respeto
¿Usted también consensuo lo de dar el Cuerpo de Cristo en un cuenco de plástico de Ikea ?
1/08/23 5:32 PM
Gregory
Ante tantos oráculos de tragedias solo nos queda la fe y la esperanza y claro hombrea como Monseñor Munilla dispuestos a evangelizar
1/08/23 7:45 PM
sofía
Intentaremos mantener la esperanza en los frutos de conversión y de evangelización de la JMJ, pero hay detalles que nos lo ponen muy difícil.
2/08/23 9:49 AM
templario
¿Me puede explicar para que envia Francisco a James Martin a evangelizar a la JMJ, cuando previamente el organizador ya dijo que no iban a evangelizar a los jóvenes?
Génesis 19.
Despierte Sr. Munilla antes de que lleguemos al cisma, no sea que se vincule a la falsa iglesia que nacerá de dicho cisma. Quítese la venda de los ojos del alma.
Arzobispo Fulton Scheen: de la verdadera Iglesia surgirá la falsa iglesia del anti-cristo.
Non Nobis.
3/08/23 1:15 PM
Gregory
Estoy seguro que Fulton Sheen hubiera participado en mas de una JMJ, que interceda por los participantes y catequistas.
3/08/23 3:54 PM
Víctor
A pesar de tanto agorero, todos profundamente católicos como no existen en el mundo y ejemplo que Dios pone a nuestra disposición para vivir la fe como los católicos no saben, salvo está excepción.
Usted siga con su pastoreo, llevando a los corazones el nombre de Jesucristo, de su amantísima Madre la virgen María, de los santos y mártires; que deceso tienen sed la juventud. Hay que hablarles de Jesús Eucaristía y recordarles que un joven italiano dijo: "La Eucaristía es la autopista para el cielo" (Carlo Acutis, Beato). Así, como ese joven, se llega al cielo. Gracias monseñor
4/08/23 3:58 PM
templario
youtu.be/QG-7lgdS9Sw
4/08/23 8:10 PM
templario
Siendo aún Cardenal el Papa Juan Pablo II dijo en el congreso eucarístico en Filadelfia: “Estamos ante la confrontación histórica más grande que los siglos jamás han conocido. Ante la lucha final entre la iglesia y la anti-iglesia; entre evangelio y anti-evangelio… pero ahora hemos llegado al final de esta batalla que muy pocos realmente perciben en el mundo actual y que los hace incapaces de discernir los signos de los tiempos y entender lo que está pasando en el mundo de hoy en sus más profundas causas ontológicas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni tampoco entienden.” En efecto, en ellos se cumple la profecía de Isaías, que dice: Ustedes oirán una y otra vez y no entenderán; mirando, no verán. Porque el corazón de este pueblo se ha vuelto insensible, han cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos y no oír con los oídos, ni comprender con el corazón.
4/08/23 8:13 PM
CAROLUS
Monseñor,¿ya le ha dicho a su colega y hno,cardenal electo,auxiliar de Lisboa y al Papa,que HAY que Evangelizar,a tiempo y a destiempo?.Si es así, ¿qué le han contestado? porque lo que nos llega,NO es muy esperanzador....
Saludos.
6/08/23 12:08 PM
Sacerdote
Hemos evangelizado.
7/08/23 1:25 PM
Vicente
gracias.
10/08/23 10:46 AM
templario
Pues estas NO son formas de evangelizar.

gloria.tv/post/k1sYibxdxZmU4nJin1RXTHJw6
11/08/23 12:47 PM

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