El papel fundamental de la Iglesia en la lucha contra el sida

La Iglesia invita a parar la extensión de la enfermedad proponiendo la única regla infalible para lograr tal fin: castidad y fidelidad. La Iglesia se preocupa por atender a los que ya están enfermos. ¿Qué más se le puede pedir?

Cuando el Papa visitó África hace varias semanas se levantó una gran polvareda por sus declaraciones acerca de la prevención del sida. El Santo Padre no hizo otra cosa que reafirmar las tesis de la Iglesia Católica, que se fundan en una correcta concepción de la sexualidad humana, cuya puesta en práctica acabaría de forma radical con todas las enfermedades de transmisión sexual.

Sobre Benedicto XVI cayeron todo tipo de improperios e incluso un parlamento nacional, el belga, tuvo la desfachatez de condenar su discurso., provocando un incidente diplomático. En España está todavía pendiente que las cortes se pronuncien acerca de una propuesta de un diputado comunista en ese mismo sentido.

Sin embargo, la propia Unión Europea tiene que reconocer que la labor de la Iglesia Católica en la lucha contra el sida es vital. El gobierno de Zambia ha sido llamado a colaborar con la Iglesia para el desarrollo del país y muy especialmente para combatir esa grave enfermedad. Es ella quien reparte la gran mayoría de los medicamentos que sirven para que el sida deje de ser mortal, pasando a ser una enfermedad crónica.

La Iglesia invita a parar la extensión de la enfermedad proponiendo la única regla infalible para lograr tal fin: castidad y fidelidad. La Iglesia se preocupa por atender a los que ya están enfermos. ¿Qué más se le puede pedir? Quienes la critican y quienes han tenido la poca vergüenza de acusarla de ser la culpable de que el sida siga creciendo, debieran agachar la cabeza y reconocer que sin la labor de los católicos en África, el continente estaría a merced de esa plaga de nuestra era.

2 comentarios

Camino Iriarte
Completamente de acuerdo. La Iglesia da todo lo que tiene que dar, las palabras de verdad, los sacramentos de gracia, la caridad sobreabundante. En definitiva, ella quiere para todos que nos convirtamos, para amar a Dios y cumplir sus mandamientos, sabiendo que en ello nos va no sólo la vida temporal, sino, tremendo, la vida eterna.
10/06/09 7:52 AM
Dejo una referencia a un libro que se publicará próximamente:

Soon to be Available

Affirming Love, Avoiding AIDS: What Africa Can Teach the West. Matthew Hanley and Jokin de Irala.

Note: This will be the NCBC members’ complementary book for 2009 and will be shipped after January 15, 2010.

From the foreword by Edward C. Green, Harvard School of Public Health:

“Those Catholics who are agonizing over a perceived disconnect between Church teachings and its position on condoms and what works in AIDS prevention will benefit from reading Hanley and de Irala’s book. Firmly planted on solid epidemiological ground, their work stands in sharp relief to many others in the faith-based community who have curiously adopted a (politically correct and unsubstantiated) viewpoint virtually indistinguishable from that which one might expect to find at thoroughly secularized institutions. But if anything, we should have learned from the evidence alone that one does not need to jettison core beliefs related to sexual restraint, or imply that the epidemic stems primarily from outdated moral teachings which principally serve to foster stigma and discrimination, as some church affiliated entities have done, to make a constructive contribution to global AIDS control.”
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19/11/09 1:49 PM

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