Ayuda a la Iglesia Necesitada: Unidos en oración ante la epidemia del coronavirus
Virgen María ACN España

Carta del Asistente espiritual en España

Ayuda a la Iglesia Necesitada: Unidos en oración ante la epidemia del coronavirus

Mons. Jesús Rodríguez, Asistente espiritual de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España, ha enviado un mensaje a los miles de benefactores y voluntarios de la Fundación Pontificia en la que invita a recordar que Jesucristo «es la luz, nuestra heredad y refugio» e invita a la confianza en el Señor, la oración y la responsabilidad.

(ACN España) Mons. Rodríguez Torrente recuerda que la Cuaresma es tiempo de «volver al Señor con verdad y luchar contra tanto dolor provocado por nuestro egoísmo y bienestar, individualismo y ausencia de Dios».

Asegura que «ningún sacerdote dejaremos de celebrar la Santa Misa, y allí estaremos todos» e invita a «ser más orantes» y llevar «el Señor a todos con nuestras plegarias, nuestra comunión, aunque sea espiritual», a no dejar de rezar el Rosario, seguir las celebraciones litúrgicas y recibir la Eucaristía siempre que se pueda.

Carta completa

Tú eres Señor mi heredad, protégeme que me refugio en ti. (Salm, 16).

Estamos viviendo un momento precioso de vida. En medio del desconcierto, de la oscuridad y del miedo que puede invadirnos, el Señor nos recuerda que Él es la luz, nuestra heredad y refugio. Sólo tenemos que hacer lo que Dios mismo nos dijo ya en el Tabor: ESCUCHADLE.

Por eso, os invito, lleno de esperanza, a que sepamos ser más orantes, ser más de Dios, ser presencia encarnada de Jesús y llevemos el Señor a todos con nuestras plegarias, nuestra comunión, aunque sea espiritual, y nuestras sonrisas y responsabilidad con todos y para todos.

Ningún sacerdote dejaremos de celebrar la Santa Misa, y allí estaremos todos. En el caso de que no se pudiese asistir a la Eucaristía, como en nuestra hermana Italia, no debemos de dejar de saber que en cada sacerdote que celebre estamos todos. Todos somos uno en el Señor.

Os invito a seguir las celebraciones vía digital, la del santo Padre cada día, o las que puedan acceder. No dejen de rezar el rosario, nuestra Madre obra milagros y lo sabemos. No dejemos de rezar y de poner nuestros ojos en Quien deben estar. Siempre que puedan reciban la eucaristía y si no reciban la comunión espiritual, es nuestro alimento de inmortalidad y de vida.

Quizás debemos aprender que vivir la cuaresma exige de nosotros volver al Señor con verdad y luchar contra tanto dolor provocado por nuestro egoísmo y bienestar, individualismo y ausencia de Dios. Quizás debamos aprender a orar y vivir con más autenticidad al Señor en la intimidad más íntima de cada uno y poder ofrecer la fuerza del amor verdadero recibido y transmitir esperanza. Quizás, debemos aprender lo que le dijo Jesús a la Samaritana: habrá un tiempo que deberemos adorar en Espíritu y en Verdad.

Desde Ayuda a la Iglesia Necesitada debemos orar, como hacemos siempre, por las necesidades y hoy os pido que no olvidéis a nuestros hermanos de Italia, China y del mundo entero que sufren como nosotros el virus. Que recemos con intensidad para que científicos y personal investigador se pongan en manos de Dios y descubran los remedios necesarios y rezad para que seamos responsables, sepamos vivir más aislados, que no solos y no propaguemos el virus. Rezar para que abandonemos la soberbia y para que, unidos en solidaridad, seamos capaces de encontrar normas que ayuden a no expandir ni crear más dolor.

Somos fuertes porque el Señor es nuestra heredad y nuestro refugio, pero también debemos pensar que cuando estemos delante de él nos preguntará: ¿Hiciste todo por tu hermano? Y debemos responder abriendo las manos llenas de responsabilidad, de solidaridad y de intimidad con Él.

Os enviamos la oración a la Santísima Virgen que el Papa nos ha regalado para pedir intercesión en este momento. Ánimo y unidos en Cristo.

«Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza.

Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

Tú, Salvación del pueblo romano, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección. Amén.

Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios.

No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, o Virgen gloriosa y bendita».

3 comentarios

Fermin Moriones Zubillaga
La mejor arma para salir del problema,la oración.Dios sabe lo que hace y lo hace bien, las muertes de los no nacidos...los enfermos terminales y empujados... los del Mediterraneo,...etc.etc. Claman al cielo.
13/03/20 12:28 PM
Tulkas
Anime a los laicos, quien deba y tenga ese ministerio, a rezar la Liturgia de las Horas.

Hay páginas web donde su uso es sencillísimo, por ejemplo

el Testigo Fiel .org apartado "Liturgia".
13/03/20 1:53 PM
Generalife.
La oracion es poderosa y no solo rezan ,hay órdenes que hacen mascarillas y otros medios de protección
27/04/20 5:21 PM

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