Obispo Barron sobre «Los dos papas» de Netflix: una caricatura de Benedicto XVI

Una predecible y tediosa apología de la visión parcial del autor

Obispo Barron sobre «Los dos papas» de Netflix: una caricatura de Benedicto XVI

El obispo Robert Barron, auxiliar de Los Ángeles, ha criticado duramente la película de Netflix «Los dos Papas» en un artículo Word on Fire. Según el obispo se trata de una caricatura de Benedicto XVI y muy superficial en el trato

(InfoCatólica) El obispo Robert Barron, auxiliar de Los Ángeles, ha criticado duramente la película de Netflix «Los dos Papas» en un artículo Word on Fire titulado 'El único Papa'. Según el obispo se trata de una caricatura de Benedicto XVI y muy superficial en el trato, que tiene que hacer violencia a ambos papas, y convierte lo que podría haber sido un estudio de personajes sumamente interesante en una predecible y tediosa apología de la versión preferida del catolicismo por el cineasta.

El único Papa

Los dos papas, la nueva y muy aclamada película de Netflix, debería llamarse, por derecho, El único papa, ya que presenta un retrato bastante matizado, texturizado y simpático de Jorge Mario Bergoglio (Papa Francisco) y una caricatura completa de Joseph Ratzinger (Papa Benedicto XVI). Este desequilibrio socava fatalmente la película, cuyo propósito, al parecer, es mostrar que el viejo gruñón y legalista Benedicto encuentra su orientación espiritual a través de los ministerios de un amistoso y previsor Francisco. Pero tal trayectoria temática finalmente hace violencia a ambas figuras, y convierte lo que podría haber sido un estudio de personajes sumamente interesante en una predecible y tediosa apología de la versión preferida del catolicismo por el cineasta.

Que se trata de una caricatura de Ratzinger queda claro cuando, en los primeros minutos de la película, se presenta al cardenal bávaro como un ambicioso plan para asegurar su elección como Papa en 2005. Al menos en tres ocasiones, el verdadero cardenal Ratzinger le rogó a Juan Pablo II que le permitiera retirarse de su cargo como jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe y retomar una vida de estudio y oración. Se quedó solamente porque Juan Pablo rechazó categóricamente los pedidos. Y en 2005, a la muerte de Juan Pablo, incluso los oponentes ideológicos de Ratzinger admitieron que el cardenal, que tenía 78 años en ese momento, no quería nada más que regresar a Baviera y escribir su Cristología. La ambiciosa trama encaja, por supuesto, en la caricatura del hombre de iglesia «conservador», pero no tiene absolutamente nada que ver con el Joseph Ratzinger de carne y hueso. Además, en la escena que representa un encuentro imaginario entre el Papa Benedicto y el Cardenal Bergoglio en los jardines de Castel Gandolfo, el anciano Papa arremete con el ceño fruncido contra su colega argentino, criticando amargamente la teología del Cardenal. Una vez más, incluso los detractores de Joseph Ratzinger admiten que el «Rottweiler de Dios» es de hecho invariablemente amable, de voz suave y gentil en su trato con los demás. El ideólogo de los ladridos es, de nuevo, una caricatura conveniente, pero ni siquiera se acerca al verdadero Ratzinger.

Pero el error más grave se produce hacia el final de la película cuando un desanimado Benedicto, decidido a renunciar al papado, admite que había dejado de oír la voz de Dios y ¡que había empezado a oírla de nuevo sólo a través de su recién descubierta amistad con el cardenal Bergoglio! Al decir lo siguiente no quiero faltarle el respeto al verdadero Papa Francisco, pero que uno de los católicos más inteligentes y espiritualmente alerta de los últimos cien años requiera la intervención del Cardenal Bergoglio para poder escuchar la voz de Dios es más que absurdo. Desde el principio hasta el final de su carrera, Ratzinger/Benedicto ha producido una de las teologías más luminosas espiritualmente en la gran tradición. Que en el año 2012 estaba físicamente cansado y enfermo, y que se sentía incapaz de gobernar el gran aparato de la Iglesia Católica, sí, por supuesto. Pero que estaba espiritualmente perdido . . . de ninguna manera. Una vez más, puede ser una fantasía de algunos de la izquierda que los «conservadores» escondan su bancarrota espiritual detrás de un barniz de reglas y autoritarismo, pero uno se vería en la obligación de aplicar esta hermenéutica a Joseph Ratzinger.

Lo mejor de esta película son los flashbacks de etapas anteriores de la vida de Jorge Bergoglio, que arrojan una luz considerable sobre el desarrollo psicológico y espiritual del futuro Papa. La escena que muestra su poderoso encuentro con un confesor que se está muriendo de cáncer es particularmente conmovedora, y el tratamiento inflexible de su trato con dos sacerdotes jesuitas bajo su autoridad durante la «Guerra Sucia» en Argentina explica en gran medida su compromiso con los pobres y con un estilo de vida sencillo. Lo que habría mejorado infinitamente la película, a mi humilde juicio, es un tratamiento similar con respecto a Joseph Ratzinger. Si hubiéramos tenido un flashback del muchacho de dieciséis años de una familia ferozmente antinazi, presionado a hacer el servicio militar en los últimos días del Tercer Reich, entenderíamos mejor la profunda sospecha de Ratzinger de las utopías secularistas/totalitarias y de los cultos a la personalidad. Si hubiéramos tenido un flashback del joven sacerdote, peritus del Cardenal Frings, liderando la facción liberal en el Vaticano II y deseoso de apartarse del conservadurismo preconciliar, habríamos entendido que no era un simple guardián del status quo. Si hubiéramos tenido un flashback del profesor de Tubinga, escandalizado por un extremismo postconciliar que estaba tirando al bebé teológico con el agua del baño, podríamos haber entendido su reticencia respecto a los programas que abogaban el cambio por el cambio. Si hubiéramos tenido un flashback del prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe componiendo un documento matizado, a la vez reflexivamente crítico y profundamente apreciativo de la Teología de la Liberación, podríamos haber comprendido que el Papa Benedicto no era de ninguna manera indiferente a la difícil situación de los pobres.

Ahora, me doy cuenta de que tal tratamiento hubiera hecho una película mucho más larga, pero ¿a quién le importa? Yo estaba dispuesto a sentarme durante tres horas y media de El irlandés. Me hubiera gustado ver cuatro horas de una película tan honesta y perspicaz sobre Joseph Ratzinger como sobre Jorge Mario Bergoglio. Habría sido no sólo un estudio psicológico fascinante, sino también una mirada esclarecedora a dos perspectivas eclesiales diferentes, pero profundamente complementarias. En cambio, tuvimos más bien una película de dibujos animados.

 

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15 comentarios

Yolanda
Aguanté 10 minutos y los 8 últimos llevándome las manos a la cabeza. Finalmente, apagué. No se soporta una concentración tan densa de mentiras, calumnias y falacias por segundo.
6/01/20 2:35 PM
Raúl
"convierte lo que podría haber sido un estudio de personajes sumamente interesante en una predecible y tediosa apología de la versión preferida del catolicismo por el cineasta", porque tiene que vender, y vender a los católicos de hoy, que quieren que la Iglesia sea como el catolicismo "misericordioso" si saben a lo que me refiero
6/01/20 8:01 PM
Betsaida
Yolanda, tristemente mucha gente no conoce a BXVI, más que la caricatura hecha desde los medios de desinformación. Así que...
No pienso verla, pero la influencia que pueda tener en mentes incautas, está clara.
6/01/20 10:14 PM
Juan Pablo García
Es muy enriquecedor el ver la crítica de alguien que en realidad conoce a fondo la vida clerical y a los protagonistas reales, ya que la mayoría de los católicos desconocemos a fondo la historia personal de cada papa así como la de como llevan sus tareas papales, enriquecedor por abrirnos los ojos a la realidad y dejarnos permanecer confundidos ante la versión mostrada en el filme, muchas gracias y bendiciones Obispo Barrón
6/01/20 11:39 PM
Axel
Si, Raul, Sambemos a lo que te refieres. Que antes que un Jesus misericordioso, prefieres uno legalista, absolutista, doctrinario, amante del texto escrito y de la ley por encima del amor. O sea, un Jesus que no existió.
6/01/20 11:51 PM
Fred
Típico panfleto progre. Infumable y mentiroso de principio a fin.
7/01/20 12:36 AM
Daniel
En una película sobre Juan Pablo también lo dejan mal parado a Ratzinger. Algo bueno debe haber hecho este hombre para ser retratado así
7/01/20 2:02 AM
Nichan Eduardo Guiridlian Guarino
Estoy de acuerdo con lo que se señala aquí de Benedicto XVI: la película es muy injusta y mentirosa con respecto a él.
Sin embargo, y por si fuera poco, contiene varios errores históricos muy graves con respecto a la vida de Francisco.
Cuando se muestra sus gestiones ante el Almirante Massera para salvar a los jesuítas, acto seguido se muestran imágenes de los "vuelos de la muerte" y sin solución de continuidad se muestra el asesinato del Padre Mujica.
Los vuelos de la muerte, eran una práctica instaurada en la dictadura militar (1976-1983) pero el asesinato del Padre Mujica fue en el año 1974. Más aún, al Padre Mujica fue asesinado por Montoneros, y no por los militares.
Lo único bueno que tiene la película es la fotografía, lo demás, es un desastre.
7/01/20 1:08 PM
Abel Alva
Creo que debemos verlo como una película, sabiendo que parte de ella se basa en hechos posiblemente reales y parte de ellos es la imaginación del escritor. Particularmente comparto la opinión del Obispo Barrón en cuanto a la descripción de los cardenales en la vida real y por lo tanto ha sido como ver una película en donde se muestra la corrupción de autoridades en USA, sin embargo todo no es cierto pero sí entretenido.
7/01/20 2:07 PM
Alberto el retrogrado reaccionario y rígido
Todas estas películas que nos meten a rosca y todo lo que sale repetido una y otra vez en los medios tienen un valor de verdad inestimable: Cojan uno de esos vómitos que se hacen pasar por inspirados en la realidad, o cojan esas noticias tan machacadas en los telediarios. A continuación duelen la vuelta como si dijeran exactamente lo contrario. Pues esa es la verdad. Este mundo satánico está tan corrompido por la inversión de valores que eso se ha convertido en un criterio de certitud.
7/01/20 4:41 PM
Fabio
No estoy de acuerdo.
Mi opinion es que lo engrandece al mostrar un papa con una education traditionalists y dogmatica pasar y mostrar su infinita humildad de no ser digno de su posicion y aceptar que Dios por la hablare a travez del papa Francisco.
Engrandece a los 2 papas.
7/01/20 6:38 PM
Veronica
Vi el principio y no la aguanté. La actuación de Antony Hopkins no se acerca en nada a la expresión de Benedicto: la mirada y las actitudes,muy lejanos a la realidad, no se necesita ser un genio para darse cuenta. Me molesta mucho la clara mala intensión que tienen al hacer una película así.
7/01/20 7:09 PM
José Gabriel González Ortiz
Es Neflix, no hubiesen patrocinado una película que fuera fiel a la verdad, sólo una que deje la idea de una iglesia de escándalo y rígida. Pero el verdadero escándalo es 1ue denuncia y afecta los intereses de los abortistas, antifamilia natural, y los poderosos de Liberales, anticristianos.
8/01/20 12:53 PM
Federico
Axel, no suelte exabruptos hablando de lo que desconoce. El Jesús que no sólo "existió" sino que sigue existiendo es el Camino, Verdad y Vida. Es más que la ley escrita, es la fuente de la Ley que Vd, tanto detesta.
8/01/20 2:13 PM
SANDRA
ESTOY DE ACUERDO CON FAVIO, A MI SI ME ENCANTO ESTA PELICULA, PUES DESCONOCIA MUCHOS DETALLES DEL VATICANO, DE LA VIDA DE LOS PAPAS Y ESPECIALMENTE DE FRANCISCO. POR SUPUESTO QU PENSE QU SEGURO FUE MANIPULADA Y APROBADA POR LOS PERSONAJES REALES, PERO SI REALMENTE ME GUSTO
9/01/20 4:15 AM

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