Por qué la violación del secreto de confesión no ayudará a las víctimas de abuso

Explica el sacerdote y doctor en teología moral Alexander Lucie-Smith

Por qué la violación del secreto de confesión no ayudará a las víctimas de abuso

El editor de The Catholic Herald explica por qué la propuesta de la Comisión Real Australiana, más que ayudar a resolver el problema de los abusos sexuales, perjudicará a las víctimas.

(Catholic Herald/InfoCatólica) La Comisión Real que trata los asuntos de abuso infantil en Australia recomendó que se elimine el secreto de confesión y que los clérigos que se nieguen a denunciar el abuso sexual infantil en base a información recibida durante una confesión sean penalizados. De esta manera, la Comisión pretende, en caso de convertirse su recomendación en ley, que la falta de denuncia de abuso sexual infantil cuyo conocimiento se obtuvo confidencialmente bajo protección por el secreto de confesión sea un delito penal, extendiéndose a la ley a todas las confesiones religiosas.

El razonamiento de la Comisión

El razonamiento de la Comisión es el siguiente: «Conocemos la evidencia de que varios casos en los que la revelación de delitos de abuso sexual infantil fue hecha en una confesión religiosa, tanto por parte de las víctimas como por parte los perpetradores», dijo el informe. «Estamos satisfechos de que la confesión sea un espacio en donde los niños católicos puedan revelar que han sufrido abuso sexual y en el cual el clero haya revelado su comportamiento abusivo para poder lidiar con su propia culpa».

El problema

Lo anterior es factualmente cierto. Los niños mencionan que han sido abusados ​​en la confesión, y los abusadores confiesan este pecado. ¿Pero un sacerdote que se entera de esto bajo secreto de confesión debe ser obligado a denunciarlo, y en caso contrario debe ser considerado un delito?

Si el clero se viese obligado a informar lo que se les dicen en confesión a la policía, sin el consentimiento del penitente, entonces una cosa será segura: nadie volvería a querer confesar esos pecados en particular. Las reglas de la confesión existen por una muy buena razón: hacer más fáciles las cosas al penitente. Puedes confesarse sabiendo que todo lo que reveles nunca se le dirá a nadie. Una vez que esa garantía absoluta haya desaparecido, el penitente no tendría ninguna garantía real de confidencialidad, y sería, naturalmente, mucho más reservado a la hora de confesar sus pecados.

Pero, ¿qué debe hacer un sacerdote si alguien, ya sea una víctima o un perpetrador, menciona asuntos de abuso en el confesionario? Todos los sacerdotes deben exhortar a los perpetradores a entregarse a la policía y a buscar ayuda profesional. Todos los sacerdotes deben exhortar a las víctimas a hablar con alguien fuera del confesionario, y buscar la ayuda de la autoridad competente. Pero si se niegan a hacerlo - aunque no podamos entender por qué eligen hacerlo - entonces el sacerdote tiene que respetar esa decisión.

Problemas adicionales

Otra cosa que debemos recordar es que alguien también podría utilizar el confesionario para «fabricar pruebas» contra alguien más fuera del confesionario. Pueden negarse a hablar con alguien en autoridad o alguien de una agencia de ayuda, pero puede hacerlo en el futuro. Se necesita tiempo para reunir el valor necesario para hacer esto. El intento de obligar a los sacerdotes a violar el secreto de confesión puede hacer mucho daño, y hacer que la persona se cierre completamente: y esto afectará tanto para a las víctimas como a los perpetradores.

El secreto de confesión ha sido durante mucho tiempo una piedra de tropiezo para muchos. Los gobiernos totalitarios lo detestan, ya que es un espacio completamente privado donde el estado no puede entrar. Es ampliamente conocido que muchos gobiernos comunistas intentaban espiar los confesionarios. El gobierno australiano está lejos de ser totalitario, pero también debe respetar este espacio privado en el que la gente pueda hablar y saber que lo que diga no será revelado. Y en cuanto al confesionario, lo mismo ocurre con otros espacios privados;

El derecho humano a la privacidad y la idea de relaciones confidenciales no deben considerarse como una forma de encubrir el abuso. Solo en estos espacios respetados podemos descubrir la verdad sobre nosotros mismos, y eso es vital. También es vital para la salud de la sociedad que los espacios privados y públicos se mantengan separados. El abuso, después de todo, especialmente el abuso sexual, surge cuando la privacidad no se respeta.

Es comprensible lo que la Comisión Real Australiana desea hacer, pero violar el sello de confesión no es la manera de hacerlo. Por cierto, la protección del secreto de confesión es una cosa por la que todos los sacerdotes que conozco están dispuestos a ir a la cárcel. Esperemos que no lleguemos a eso.

Por otra parte ¿cómo en cualquier parte del mundo las cortes podrían probar que un sacerdote no divulgó algo que él escuchó en sagrada confesión? Solo se contaría con la palabra del penitente, porque el sacerdote nunca hablaría de ello, ni siquiera confirmaría o negaría que esa persona se acercó a él en el confesionario. 

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19 comentarios

Thomas Hennigan
" sin el consentimiento del penitente,". Incluso, con el consentimiento del penitente no debería de hacerlo, sino exhortar al penitente que busque la ayuda necesaria. Como sacerdote, he tenido personas que después de años de los hechos han confiado este hecho tan doloroso para ellos, también con lárgiimas y que no lo han dicho a nadie. ¿Por qué se atreven a decirlo solamente al sacerdote en la confesión? En parte porque sienten que es un espacio especial de confidencialidad, un espacio sagrado. . Como cualquier sacerdote, uno les invita a buscar ayuda profesional etc. además de manifestar compasión y comprensión que también les ayuda a sentir alivio. Además, muchas víctimas no quieren procesos judiciales y todo lo que significan, pues ya han sufrido demasiado sin tener que enfrentar todo ese proceso.
Estoy de acuerdo que tal medida sería totalmente inútil porque estoy seguro que la práctica totaliidad de los sacerdotes irían a la cárcel antes de hacer lo que proponen. ,
15/08/17 7:25 PM
Efraín Camacho González
Además, precisamente para garantizar no sólo la confidencialidad de lo dicho en confesión, sino, -también importante y necesario-, el anonimato del penitente, es que los confesionarios están acondicionados de tal manera, que ni el sacerdote que administra el Sacramento ni el fiel que se confiesa con él, puedan verse y reconocerse mutuamente. Claro que, lamentablemente, estos recintos, dispuestos de esa manera, están siendo cada vez menos utilizados, lo que, de cierto, es un error.

De otro lado, ¿por qué, si el Estado proclama el laicismo para impedir la participación de la Iglesia en sus asuntos, aún en los que son también de incumbencia de ella, como los atinentes a la moral y al respeto de los derechos fundamentales de la persona, tal la vida misma, sin embargo, ese mismo Estado, olvidándose del antes invocado laicismo, si pretende invadir el ámbito eclesial y disponer dentro de él como le parece más “conveniente” y hasta a sancionar penalmente a los miembros de la Iglesia que no se sometan a su irrupción?
15/08/17 9:16 PM
José Luis
La confesión sacramental es un asunto entre Dios y el alma, y el sacerdote confesor, obra en la persona de Cristo Jesús.

El demonio es astuto, con esa ley impía, quiere alejar a las almas de la confesión sacramental.

En el mundo, cuando una ley no está de acuerdo con la Ley de Dios lo que ofrece el mundo son leyes infames.
15/08/17 9:26 PM
Angel
Personalmente hay cosas que jamás contaría a un médico, o a un psiquiatra, o psicólogo e incluso un abogado, y contado y he callado lo que mejor pensaba que debía hacer. ¿Por qué? Porque si hace falta, se saltan el secreto profesional, y hay formas de hacerlo sin que puedas demostrar que ha salido de ellos. No me fio del ser humano, ni de las leyes humanas.

Yo mis pecados al sacerdote y en secreto de confesión, y si habla ....tiene problema serio con Dios, pero que muy serio. Y lo sabe. Es más, si se llega a salir del sacerdocio y se casa, sabe que como hable tiene un gordo problema con Dios, misericordioso pero también JUSTO, no se olvide nadie.
15/08/17 9:42 PM
Angel
Cuiado con los micros!! cuidado con los micros!! Que no hace falta que lo ponga un servicio de inteligencia, ya te lo pone un detective privado (aunque es ilegal), o unos jovenzuelos para hacer la gracieta y publiarlo en internet. Esa tecnología está al alcalce ya de todo el mundo y a precios asequibles a cualquiera.
¿Soy un paranoico? No, pero llevo más de 20 años trabajando con estas cosas y sé muy bien de lo que hablo. Vigilancia y contravigilancia es mi trabajo. Y un sacerdote no puede andar haciendo barridos para detectarlos antes de cada confesión porque aquí si entra la guerra tecnológica y de precios, e igual el detector sube mucho de precio para ser realmente efectivo.
¿Estoy dano ideas? Las ideas ya las dio la proìa Iglesia Católica hace mucho tiempo cuando un obispo le colocó micros ocultos al Santo Padre Pio en el confesionaro para espiarle a él, y de paso romper el secreto de confesión de miles de personas.
15/08/17 9:55 PM
David García
Un violador identificado y en la carcel es como mejor ayuda a sus victimas.
15/08/17 9:56 PM
Angel
Mi consejo tanto a sacerdotes como a penitentes:
-Si son pecados de poca importancia, o que si transcendiesen no le van a provocar mayor daño que ponérse un rato la cara colorada...no se preocupe demasiado. Yo lo denunciaría por supuesto, pero no me voy a ahorcar de la rama de un árbol si transciende que me salté tan día el 6º mandamiento. El que sea inocente que tire la primera piedra.

Pero....si el pecado es grave, o si se filtrara pudiera tener graves consecuencias, (pederastia, un homicidio..etc) jamás hacerlo en el confesionario. A mí a veces me gusta sentarme en con el sacerdote en banco más de la parroquia, cambiano de sitio cada vez, o lo mejor ahora con el buen tiempo, quedamos y paseando o sentándonos en la sombrita de un banco de un parque que elijo yo aletoriamente me confiesa. Matamos dos pájaros de un tiro. Me confies, y damos ejemplo a los demás: creyentes y no creyentes de la naturalidad de confesarse. Esto se ve mucho en Medjugorje.
15/08/17 10:01 PM
Angel
Y repito, aun siendo una prueba totalmente ilegal, y que jamás valdría en un juicio (aunque ya no lo tengo tan claro con las leyes que vienen anti- Iglesia Católica e igual hasta va un juez/a y admite esa prueba) no me extraña NADA en absoluto, que cualquier detective privado con tal de sacar adelante el trabajo para el que le han pagado un buen dinero decide arriesgarse a ser cogido, y mete un micro para saber si el señor o la señora x, está siendo infiel o no. Para rematar su trabajo o ahorrarse mucho más trabajo, tiempo y dinero.

Ya ni te cuento si vives en un país poco democrático donde la Iglesia Católica y creyentes son perseguidos a al menos atosigados, dónde los servicios secretos de ese país no tendrán ningún tipo de escrúpulo en averiguar lo que les interesa obteniendo información de esta manera. Venezuela, China...etc son algunos ejemplos.
Repito ¡¡OJO CON LOS MICROS!! Paseén más, cambien de sitio,...etc normas básicas de sentido común, no se vuelvan tampoco unos paranoicos, esto es sobre todo si es grave lo que van a confesar o pueda tener graves consecuencias para la vida propia o de terceros.

No faltarán simplmente los "graciosos" de internet viendo como entra cada uno, y qué es lo que confiesa para que la gente se ría después en las redes sociales. Yo me curo en salud. Porque pasar ... pasará.

Espero haber ayudado a evitar este problema contándolo en lugar de agudizarlo por dar ideas. Tras discernirlo he creido más importante poner en aviso.
15/08/17 10:13 PM
Pensador
Parte del arrepentimiento necesario para la confesión de los pecados es el propósito de enmienda y cumplir la penitencia, dice que los sacerdotes deben exhortar a buscar ayuda, pero se olvida de decir el excelente moralista que el sacerdote puede negar la absolución.

Porque en el caso de que el confesando sea otro sacerdote que cometió abuso, no se resuelve la cuestión con un "rece dos rosarios y en paz con Dios", en la antiguedad, en la edad media (lo trajo a colación el p. Javier en su blog) alguien con esas características y desviaciones no puede estar a cargo de la cura de almas.

Si el excelente moralista del artículo no nombra a favor del secreto de confesión las importantes disposiciones que marca la Iglesia, pues el artículo se queda manco.

Es terrible que se busque por medios judiciales violar el secreto de confesión, pero llegamos a este punto por razones muy concretas de pésimas costumbres eclesiales, falta de santidad y de formación graves en el clero y cualquier ambiente católico.
15/08/17 11:00 PM
Jordi
No tiene salida jurídica tal incriminación y no se va a cumplir.

Se viola el secreto de confesión que es de derecho canónico, y la Iglesia jamás dejará de castigar al sacerdote que lo rompa, aunque lo diga la ley penal.

Está en juego toda la confesión como derecho humano, hasta las dictaduras lo podrían vulnerar tomando ejemplo de las democracias.
16/08/17 12:30 AM
Jordi
Una vez abierto el secreto de confesión en caso de abuso infantil, sería abierto a todos los casos que la ley quisiera: el sacerdote ya no sería confesor, sino un delegado fe la Policía y la Fiscalía.

Con lo cual se pervierte la confesión, pues el confesor sería o bien un directo acusador criminal, testigo de auditu de un acto delictivo, o bien sería un funcionario de una oficina burocrática, en el que el sacerdote debería de pedir antecedentes penales y policiales al penitente.
16/08/17 12:38 AM
Luz
Un tesoro que tiene la IGLESIA, acuñado por los años, desde que la fundó Jesucristo, es el "secreto de la confesión".
Recuérdo haber escuchado a doctos y santos Teólogos comentar que en la IGLESIA siémpre se había vivido este "secreto". Es Cristo mismo quien escuha nuestra confesión y quien nos perdona y OLVIDA.
No podemos dejar que nadie nos confunda en esto.
La Comisión real Australiana puede y debe estudiar como atajar estas situaciones de otras mil maneras, que las hay!, para que este "cancer"que se ha metido en la sociedad lo sepamos atajar desde la infancia, a través de favorecer la confianza dentro de las familias,la educación, la Tutoría en los colegios y ciéntos de medios a nuestro alcance que ayuden a prevenir desordenes de este tipo.
Un saludo
16/08/17 12:44 AM
Jordi
Un futuro absurdo letrero en un confesionario:

AVISO

"Se recuerda a los penitentes que se denunciará ante la Policía todos aquellos actos que, presumiblemente, sean constitutivos de un delito punido en el Código Penal o por las leyes penales especiales nacionales o internacionales (genocidio, crimen contra la Humanidad).

Previamente a la confesión, como requisito obligatorio sin el cual no podrá iniciarse el sacramento de la confesión, todo penitente sin excepción deberá de exhibir el DNI, pasaporte, Tarjeta de extranjero o cualquier otro documento que acredite suficientemente su personalidad, nominación, filiación y domicilio, cuyos datos básicos quedarán debidamente registrados en el Libro de Registro público-canónico de penitentes presuntos delicuentes.

Muchas gracias."
16/08/17 1:01 AM
Falstaff
Una pregunta a quien sea experto en la materia: ¿no podría el confesor imponer como penitencia al penitente acudir a las autoridades, al menos en caso de que éste fuera reincidente y corrieran peligro más niños?

Si no recuerdo mal, el famoso "crimen del rol" se resolvió porque uno de los amigos de los asesinos acudió a Confesión y el sacerdote le impuso como penitencia desvelar a la policía todo lo que sabía del caso.
16/08/17 1:44 AM
Juan Caballero
A Falstaff:
Una cosa es la reconciliación sacramental con Dios que se realiza en la confesión, y otra es el proceso penal en los tribunales. La primera es de fuero interno y la segunda de fuero externo. No se deben de mezclar. El sacerdote ha de imponer una penitencia proporcianada a los pecados confesados, pero poner como condición de la absolución de los pecados la obligación de acudir a las autoridades no procede. Podría invitarle al penitente a buscar ayuda profesional y darse cuenta de las consecuencias penales de sus actos etc. Además, le corresponde al sistema penal llevar adelante ese proceso y medios tiene para hacerlo. Lo que sucede en una película no es critero para lo que se debe hacer en la realidad.
16/08/17 8:03 AM
David
Eso de que no procede poner como penitencia el inculparse ante la justicia civil, ¿en qué documento de la Iglesia aparece?

El confesor puede imponer la penitencia que considere adecuada.
16/08/17 8:47 AM
Ángeles Puche
Qué falta de lucidez! Por qué romper el secreto de confesión? Roto este a Dios los secretos profesionales. Y el mundo una jungla. Dejen en paz las leyes canónicas, Qué van por el camino de la de, de Dios y... dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, mirando siempre el bien de la persona
16/08/17 9:06 AM
Falstaff
A Juan Caballero, ¿qué quiere decir con lo de la película? Cuando mencionaba el crimen del rol hablaba del caso REAL.
16/08/17 1:28 PM
Pensador
Repito lo que dije en mi comentario anterior, a raíz de lo que afirma Juan Caballero: la doctrina católica debe exponerse en su totalidad en estas cuestiones, y para este particular implica dos cosas:

*el sacerdote puede negar la absolución ante la falta de arrepentimiento o propósito de enmienda

*el sacerdote puede imponer como penitencia o parte de ella el confesar el crimen cometido a la justicia civil

Lo realmente católico no es que la confesión, por su caracter secreto, sea un oasis para la verguenza, el escarnio público y la propia justicia, sino que sea el espacio íntimo donde el penitente (verdaderamente arrepentido) se reconcilia con Dios. Esto implica que si realmente estoy arrepentido pondré los medios (con ayuda de la gracia) para no volver a caer o remediar el mal cometido.

Un punto de moral básica que conoce todo sacerdote: cuando el pecado es de difamación la penitencia incluye hablar discretamente bien de la persona difamada. Cuando el pecado es de calumnia, se impone en la penitencia de alguna manera devolver la buena fama por la acusación realizada o retractarse de la misma.

Aplíquese la analogía con el caso de la pederastia, que encima implica desórdenes mentales graves.
16/08/17 1:29 PM

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