(InfoCatólica) «La Biblia no guarda silencio sobre el aborto. Están los Diez Mandamientos, "No matarás"». Con esa respuesta, la profesora de Teología de la Universidad de Dallas Jodi Hunt rebatió en directo al candidato demócrata al Senado de Estados Unidos por Texas, James Talarico, que acababa de asegurarle que las Escrituras no se pronuncian sobre la cuestión.
El intercambio tuvo lugar el 14 de octubre en Fort Worth (Texas), durante un town hall, un foro público con preguntas de los votantes, organizado por CNN y Jubilee. Hunt, que se presentó como una votante para quien la defensa de la vida es el criterio decisivo, arrancó el aplauso del público. Su intervención ha suscitado después la reacción del Obispo de Fort Worth, Michael Olson, y de varios académicos católicos.
Talarico, que según sus propias declaraciones estudia Teología en el Austin Presbyterian Theological Seminary, trató de convencer a la votante de que apoyar el aborto es compatible con la fe cristiana.
El episodio, menor en apariencia, condensa el argumento con el que muchos políticos que se declaran católicos o cristianos justifican su apoyo al aborto en buena parte del mundo. Según ese razonamiento, la Escritura no zanja la cuestión, el aborto es un asunto de política pública y no de moral, y basta con reducir su número mediante anticonceptivos y educación sexual, o a un «apostar por la vida» sin necesidad de prohibirlo. A ello se suma el «recurso» de presentarse como seguidor de los papas, en este caso Francisco y León XIV, poniendo en el mismo plano la pobreza, el clima, la guerra y el aborto. Frente a ese planteamiento, la respuesta de Hunt no necesitó más que recordar que la humanidad del no nacido es un dato de la biología y no una creencia religiosa.
Más infrecuente todavía es la reacción del Obispo de Fort Worth, que, lejos de diluir la cuestión entre otras causas sociales, afirmó que el derecho a la vida es la cuestión moral primordial porque de él dependen todos los demás derechos. Es una jerarquía que pocas veces se oye hoy formulada por un pastor, y que devuelve al centro del debate lo que el discurso de muchos políticos, y no pocos eclesiásticos, tiende a relegar. El intercambio dejó además otra cuestión de fondo, la del derecho de los padres a ser los primeros educadores de sus hijos frente a la intervención del Estado.
«La Biblia guarda silencio»
«Ambos somos cristianos y la Biblia guarda silencio sobre el tema del aborto», afirmó el candidato, según recoge The Washington Times. «Eso significa que usted y yo tenemos que acudir a distintos pasajes de la Escritura para intentar llegar a una conclusión, pero creo que lo que sí podemos hacer es ponernos de acuerdo en reducir el número de embarazos no planificados y el número de abortos», el típico falso «terreno intermedio de consenso»
Cuando el político añadió que las medidas de política pública reducen los abortos con más eficacia que las prohibiciones, Hunt le salió al paso. «Solo quiero añadir que la Biblia no guarda silencio sobre el aborto. Están los Diez Mandamientos, "No matarás"», respondió. Y añadió que los católicos se sienten ofendidos cuando la cuestión se plantea de ese modo.
Talarico mantuvo su posición durante el resto del diálogo. Presentó el aborto como «un problema de política pública» y no como una cuestión moral, y defendió que ambas partes comparten el objetivo de reducir los «embarazos no planificados o no deseados» mediante «educación sexual con validez científica» y acceso a los anticonceptivos, cuyo uso la Iglesia enseña que es intrínsecamente malo. «Si yo creyera que el aborto es un asesinato o que va en contra de los Diez Mandamientos, por supuesto que estaría en contra, pero simplemente podemos acordar estar en desacuerdo», expuso. El candidato criticó también la legislación provida vigente en Texas.
Los padres, primeros educadores
La propuesta de ampliar el acceso a los anticonceptivos y de una educación sexual dirigida por el Estado tampoco convenció a Hunt, que recordó el derecho de los padres en la educación de los hijos. «Creemos que los padres son los primeros educadores de nuestros hijos. Por eso nos resulta muy difícil que el Estado se inmiscuya en su educación», señaló.
En el foro, Talarico calificó al Papa Francisco y al Papa León XIV como «dos de mis héroes espirituales favoritos» por ser «coherentemente provida» tanto en la pobreza, el cambio climático y la guerra como en el aborto. «Aprecio que haya destacado algunas de las causas sociales que les importan a los católicos y que haya mencionado a los papas», comentó después la profesora. «Pero estaba esquivando el tema. Me pareció una actitud muy propia de un político».
Hunt cree que el candidato buscaba proyectar una imagen centrista ante los votantes indecisos o los republicanos descontentos con su partido, sin conseguirlo. Si hubiera podido continuar el diálogo, le habría preguntado cómo pueden los católicos confiar en él en asuntos como el clima o la pobreza. «Si no podemos confiar en que protegerá a los más inocentes entre nosotros, no podemos confiar en que hará nada de lo que dice», explicó. «Si bien es importante analizar el panorama completo de un candidato al discernir por quién votar, el respeto por la vida humana debe guiar todo lo demás».
El Obispo de Fort Worth: la cuestión moral primordial
El Obispo Olson reaccionó al intercambio en las redes sociales. «El derecho a la vida es la cuestión moral primordial porque todos los derechos humanos dependen de que la persona humana esté viva. El derecho a la vida es el terreno común para la moralidad de todos los asuntos considerados en las políticas que involucran la dignidad humana y el bien común», escribió.
The right to life is the premier moral issue because all human rights depend upon the human person being alive. The right to life is the common ground for the morality of all issues considered in policies involving human dignity and the common good. @FWdiocese @TXCatholic
— Bishop Michael Olson (@BpOlsonFW) October 15, 2026
Susan Hanssen, profesora de Historia en la Universidad de Dallas, se declaró «conmocionada por lo engañoso que es» el candidato. «Miente a los cristianos sobre sus propias creencias, y lo hace con mucha fluidez», afirmó. A su juicio, Talarico intentó situar la idea de que el aborto es un asesinato en la categoría de creencia discutible. «Nadie en su sano juicio piensa que el aborto mata otra cosa que no sea un bebé humano. No es una afirmación de fe religiosa, es simplemente una afirmación de la ciencia y la biología».
La propia Universidad de Dallas destacó que Hunt «demostró cómo mantenerse firme en la propia fe al tiempo que se interactúa respetuosamente con quienes tienen opiniones diferentes». La comentarista católica Kathryn Jean Lopez elogió también su intervención como ejemplo de compromiso católico en la vida política.







