(El Debate/InfoCatólica) «En una reunión de aficionados y escritores de ciencia ficción a mediados del siglo pasado, alguien afirmó que la forma más rápida de hacerse millonario no era escribiendo novelas a un centavo la palabra, sino inventando una religión. La frase se atribuye habitualmente a Lafayette Ronald Hubbard, aunque sus palabras exactas y las circunstancias en que las pronunció siguen siendo discutidas. Lo que sí sabemos es que, si alguien terminó convirtiendo aquella ocurrencia en algo asombrosamente parecido a un plan de negocio, fue él».
Con esas palabras arranca Javier Rubio Donzé, director del canal de YouTube «Academia Play», que cuenta con casi 3,8 millones de suscriptores, el último vídeo que ha dedicado a investigar la llamada Iglesia de la Cienciología.
El documental, de 24 minutos de duración, ha alcanzado cerca de 100.000 visitas en apenas 24 horas, una cifra que pone de manifiesto el interés que esta secta despierta en buena parte de la opinión pública. «Bueno, a los de la Iglesia de la Cienciología no les gusta nada que se diga que es una secta. Pero después de ver este vídeo, tú mismo me dirás si lo es o no», propone el autor, que es arquitecto e historiador.
De escritor de ciencia ficción a profeta
Lo cierto es que, tras repasar el itinerario de esta institución a medio camino entre lo religioso y lo empresarial, no parecen quedar muchas dudas. Hubbard nació en Nebraska, en los Estados Unidos, en 1911. Antes de convertirse «en profeta iluminado, fue un prolífico escritor de relatos pulp y ciencia ficción», detalla Rubio Donzé en su vídeo.
«Escribía a destajo sobre alienígenas y aventuras galácticas. Hablaba de misterios insondables. Su gran salto llegó fuera de las revistas y los fanzines, ya que en mayo de 1950 publicó Dianética: la ciencia moderna de la salud mental», añade el divulgador.
Persecuciones y amenazas
Pese a los esfuerzos de sus adeptos por dotar a esta secta de una apariencia «científica» y respetable, en los últimos setenta años se han sucedido los escándalos en torno a ella: las amenazas a los disidentes, la persecución de quienes abandonaban sus filas, las infiltraciones en organismos como el FBI, las supuestas irregularidades financieras e incluso algunas muertes de difícil explicación en su entorno.
El vídeo aborda también la obsesión de Hubbard por captar a celebridades de Hollywood y repasa algunos de los nombres más conocidos que han formado parte de la secta, como Tom Cruise, John Travolta, Juliette Lewis o Kirstie Alley, y de otros que acabaron dejándola, como Katie Holmes o Nicole Kidman.
De terapia revolucionaria a religión
En un principio, la Cienciología y su Dianética se presentaban como «una terapia revolucionaria capaz de solucionar buena parte de los problemas de la mente e incluso numerosos males físicos». Sin embargo, Hubbard fracasó en su intento de que sus ideas obtuvieran reconocimiento científico y médico, algo que nunca llegó a conseguir.
«Así que su sistema fue evolucionando hasta adquirir una dimensión religiosa», explica Rubio Donzé.







