Canadá suspende indefinidamente la eutanasia por enfermedad mental
© Pixabay/Jude Joshua

Un paso atrás y otro adelante

Canadá suspende indefinidamente la eutanasia por enfermedad mental

Ni siquiera Canadá se atreve a dar el paso… por ahora. El Gobierno suspende sin fecha la eutanasia para personas cuya única dolencia es una enfermedad mental, al admitir que no hay consenso médico sobre cuándo un trastorno psiquiátrico es incurable.

(Agencias/InfoCatólica) Canadá frena la ampliación de su ley de eutanasia a los enfermos mentales. El Gobierno federal ha anunciado que suspenderá de forma indefinida la extensión de la eutanasia y el suicidio asistido a las personas cuya única dolencia es una enfermedad mental, prevista para marzo de 2027, al constatar que no existe consenso médico sobre cuándo un trastorno psiquiátrico puede considerarse incurable.

El anuncio lo hizo este miércoles el ministro de Justicia, Sean Fraser, en el vestíbulo de la Cámara de los Comunes. «Canadá ha tomado la decisión de no seguir adelante con la ampliación de la asistencia médica para morir prevista en el Código Penal en los casos en que la enfermedad mental es el único fundamento», declaró, según recoge la CBC. El Gobierno presentará este otoño, en las próximas semanas según la BBC, una ley que prolongará sin fecha límite la exclusión hoy vigente.

«Aunque no existe un consenso perfecto sobre esta cuestión, creemos que es el enfoque correcto en este momento concreto», afirmó Fraser, que añadió poco después: «No son decisiones fáciles, pero creemos que serán las correctas».

Dos motivos para mantener la exclusión

El ministro expuso dos razones principales. La primera son las «preocupaciones muy reales sobre las personas que viven en comunidades con un acceso inadecuado a los servicios de salud mental». La segunda es la falta de acuerdo sobre cuándo una enfermedad mental puede considerarse incurable. «Cuando oigo que en la comunidad médica no hay consenso sobre el carácter irremediable de ciertas enfermedades mentales, eso me genera una preocupación real», señaló.

La decisión sigue la línea del informe que un comité parlamentario especial hizo público en junio. Tras escuchar a médicos, activistas y expertos de países que sí permiten la eutanasia por enfermedad mental, como Países Bajos y Bélgica, el comité recomendó «excluir indefinidamente a las personas cuya única condición médica subyacente sea una enfermedad mental» y subrayó la «necesidad apremiante de un acceso mayor y más equitativo a servicios adecuados de salud mental». No hubo unanimidad, y algunos de sus miembros firmaron un informe discrepante que tachaba el proceso de «fundamentalmente defectuoso» y «sesgado».

Vía libre a las solicitudes anticipadas

La futura ley incluirá también una novedad en sentido contrario, ya que permitirá dar consentimiento anticipado a la propia muerte asistida cuando la enfermedad que se padece vaya a privar al paciente de su capacidad de decidir. Según explicó Fraser, los detalles se concretarán en las comisiones de la Cámara de los Comunes, pero se exigirá que la enfermedad sea incurable y cause un sufrimiento intolerable. La BBC precisa que la decisión final quedará en manos de cada provincia. Estas solicitudes anticipadas no son legales hoy en el ámbito federal, aunque Quebec ya las admite para enfermedades graves e incurables.

Choque con los conservadores

Fraser reconoció que adelantaba el anuncio antes de tener lista la ley, en parte para explicar por qué su Gobierno no votaría a favor del proyecto de ley C-218, una iniciativa de la diputada conservadora Tamara Jansen que se votaba ese mismo día. El ministro agradeció la propuesta, pero le atribuyó dos carencias. Por un lado, el uso del término «trastornos mentales», que a su juicio podría abarcar enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer o el párkinson, que hoy sí dan acceso a la eutanasia. Por otro, que no aborda el consentimiento anticipado.

Jansen acusó al ministro de jugar a la política horas antes de la votación. «No tenemos ni idea de lo que va a decir su proyecto de ley. Nos cuenta todo tipo de cosas, y ni siquiera él ha visto el texto», declaró. «Me parece increíblemente negligente. Ha tenido todo el verano para prepararlo». La diputada pidió a los parlamentarios liberales que apoyaran su iniciativa «porque hay vidas en riesgo, canadienses muy vulnerables», denunció que Fraser intentaba hundirla con un «proyecto de ley fantasma» y recordó que su grupo está dispuesto a modificar la redacción para sacarla adelante.

Un pleito pendiente en los tribunales

Sigue abierto un recurso federal contra el aplazamiento decidido anteriormente por el Gobierno, y Fraser admitió que el Tribunal Supremo de Canadá podría pronunciarse en el futuro. Quienes defienden la ampliación sostienen que excluir a los enfermos mentales vulnera sus derechos constitucionales y su acceso a la atención sanitaria.

Entre los demandantes figura Claire Brosseau, que padece un trastorno bipolar de tipo 1 resistente al tratamiento y que este año dijo a la BBC que la muerte asistida le ofrecería «una muerte segura». Su abogado, Michael Fenrick, calificó la decisión de «profundamente decepcionante». «La gente seguirá sufriendo de forma intolerable mientras el caso se tramita en los tribunales», afirmó.

Diez años de ampliaciones

La eutanasia se legalizó en Canadá en 2016 para enfermos terminales, que siguen siendo la gran mayoría de los casos. En 2019, el Tribunal Superior de Quebec anuló la ley por limitarla a quienes tenían una muerte «razonablemente previsible», y en marzo de 2021 el Parlamento aprobó el proyecto de ley C-7, que suprimió ese requisito y la extendió a personas con dolencias incurables sin muerte inminente, la llamada «vía dos». Esa misma norma fijó para marzo de 2023 la inclusión de la enfermedad mental como causa única, plazo que se aplazó después a 2024 y, de nuevo, a marzo de 2027.

Algunos expertos advierten de que la eutanasia se ha convertido en Canadá en un instrumento para aliviar el sufrimiento de personas que estarían mejor atendidas con un acceso asequible a la vivienda y a la sanidad, en lugar de ser un último recurso. Las encuestas indican que la mayoría de los canadienses apoya la muerte asistida, pero ese respaldo cae cuando se trata de pacientes cuya única dolencia es una enfermedad mental.

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.