(InfoCatólica) Edward Feser es un filósofo tomista norteamericano, converso al catolicismo desde el ateísmo. Es conocido en particular por defender, contra viento y marea, la doctrina tradicional sobre la admisibilidad moral de la pena de muerte y de la guerra justa. Esta postura le ha acarreado innumerables descalificaciones y sinsabores. En ese sentido, es especialmente significativo que Feser haya defendido al Papa León XIV en relación con la guerra justa.
Varias afirmaciones del pontífice han cosechado múltiples críticas por lo que parecía un rechazo de la doctrina tradicional acerca de la guerra justa, tanto en su primera encíclica, Magnifica Humanitas, como en otras ocasiones. En particular, en los últimos días se han hecho virales en Internet varios memes que resaltan frases llamativas de León XIV: «Dios no escucha las oraciones de los que hacen la guerra» y también «hoy más que nunca es importante reiterar la superación de la teoría de la ‘guerra justa’».
En la red social X, los comentarios de muchos católicos escandalizados por ese aparente rechazo de la doctrina de la guerra justa han sido incendiarios, como suele suceder en redes sociales. Ante esas reacciones, Feser indicó que «algunos católicos se centran instantáneamente en la lectura menos caritativa posible de lo que dice un Papa para condenarlo con dureza, pero una y otra vez lo retuercen todo para excusar o justificar las barbaridades más evidentes que dice su político favorito. En todo esto hay algo que no está nada bien».
También recordó al respecto la enseñanza de Santo Tomás: «Cuando un súbdito corrige a su superior, debe hacerlo de la forma adecuada, no con impertinencia y dureza, sino con amabilidad y respeto. Por eso el Apóstol dice ‘no reprendas a un anciano, sino trátalo como a un padre’ (Summa Theologiae II-II.33.4)».
Aparte de la cuestión formal, Feser señaló que el Papa «no es un pacifista». A ese respecto, explicó que, en Magnifica Humanitas, León XIV dijo claramente que «recurrir a la fuerza armada debe ser un último recurso en caso de legítima defensa» y recordó (en una nota a pie de página) que «el Catecismo de la Iglesia Católica habla de la posibilidad de una legítima defensa mediante la fuerza militar, que supone demostrar que se den algunas «condiciones rigurosas de legitimidad moral» (MH 197 y nota 182).
Además, indicó que al menos una de las frases más criticadas del Papa ha sido recortada en redes sociales para cambiar su significado. La frase entera dice: «hoy más que nunca es importante reiterar la superación de la teoría de la ‘guerra justa’, invocada con demasiada frecuencia para justificar cualquier guerra, sin perjuicio del derecho a la legítima defensa, entendida en el sentido más estricto» (MH 192). Es decir, no niega la posibilidad de una guerra justa en algunas circunstancias, aunque abogue por ser lo más estricto posible al recurrir a ella y claramente no le guste utilizar esa «etiqueta» de guerra justa.
El Papa habla contra la normalización de la guerra como «prolongación natural de la política» (MH 193), algo que podría verse ilustrado en la historia reciente de los Estados Unidos. Para Feser, «lo que el Papa tiene en mente son aplicaciones simplistas de los criterios tradicionales de la guerra justa, como la suposición de que basta con que uno pueda identificar algún buen fin de la acción militar». Según la moral católica, es necesario tener en cuenta las circunstancias y, en particular, las consecuencias para la población civil, que en la guerra moderna pueden ser gravísimas y preocupan especialmente al Papa. Una guerra no puede ser justa si «daría lugar a males aún peores que los que se supone que esa guerra va a remediar».
Para Feser, las afirmaciones del Papa solo reflejan un desarrollo de larga data de la doctrina moral sobre la guerra justa, ya presente en Pío XII, el cardenal Joseph Ratzinger o el cardenal Ottaviani. «Piense uno lo que piense de su enseñanza, no está diciendo nada nuevo, ni progresista ni heterodoxo».








