(InfoCatólica) Seis días. Es lo que ha permanecido el Premio Hubert Walter a la Reconciliación y la Cooperación Interreligiosa en manos de Hafiz Muhammad Tahir Mehmood Ashrafi, el clérigo pakistaní que en 2007 distinguió a Osama bin Laden con el título honorífico de Saifullah, «espada de Dios». La oficina de la arzobispesa de Canterbury, Sarah Mullally, cabeza de la Iglesia de Inglaterra, anunció el jueves 17 de septiembre la retirada del galardón, después de que la difusión de aquellas declaraciones provocara una oleada de críticas en el Reino Unido.
La entrega tuvo lugar el viernes 11 de septiembre en el Gran Salón del Palacio de Lambeth, sede de la arzobispesa, en una ceremonia que coincidió con el 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre. Ashrafi preside el Consejo de Ulemas de Pakistán, un destacado organismo de estudiosos religiosos, y coordina el Comité Nacional Paigham-e-Aman. Según Anglican Ink, fue uno de los 27 galardonados en las cinco categorías de los Premios Lambeth, que Mullally entregaba por primera vez desde que sucedió a Justin Welby. El mismo medio asegura que el propio Welby se reunió con Ashrafi tras la ceremonia para felicitarle.
Ese mismo día, el Palacio de Lambeth publicó una fotografía de la entrega y explicó que se reconocía al imán por su destacada labor como embajador de la armonía interreligiosa en Pakistán y por su compromiso con la tolerancia religiosa.
Un título para Bin Laden en respuesta a Rushdie
Las declaraciones que han hecho caer el premio se remontan a 2007, cuando el Gobierno británico concedió el título de caballero al novelista Salman Rushdie, autor de Los versos satánicos, contra quien el Ayatolá Jomeini había dictado una fatwa de muerte en 1989. El Consejo de Ulemas de Pakistán respondió otorgando su máxima distinción al entonces jefe de Al Qaeda.
«Nos complace otorgar el título de Saifullah a Osama bin Laden después de que el Gobierno británico haya decidido conceder el título de "Sir" al blasfemo Rushdie. Es el título más alto para un guerrero musulmán», declaró entonces Ashrafi a la agencia AFP. En otra declaración de la época el clérigo añadió: «Si Occidente puede dar el título de "Sir" a un blasfemo, entonces a un muyahidín que ha estado luchando por el islam contra los rusos, los estadounidenses y los británicos hay que darle el elevado título islámico de Saifullah».
Bin Laden organizó los atentados del 11 de septiembre contra Estados Unidos y murió en 2011 a manos de fuerzas estadounidenses. Según varios medios Ashrafi ha calificado además de lícitos los atentados suicidas en Afganistán, ha respaldado las leyes pakistaníes contra la blasfemia, que contemplan la pena de muerte, y ha afirmado que judíos y cristianos estaban aprovechando una guerra contra Irán para atacar su programa nuclear.
Críticas desde la política y desde la propia Iglesia de Inglaterra
Nick Timothy, diputado del Partido Conservador y portavoz de Justicia en la oposición, fue de los primeros en denunciar el caso en la red social X. «La ingenuidad de nuestras instituciones públicas al tratar con gente así es asombrosa. Pero no sorprendente», escribió. Y añadió, según recoge Anglican Ink, que los dirigentes occidentales, políticos y religiosos, «deberían defender con vigor nuestros propios valores y logros, en lugar de pedir perdón por nuestra historia o de homenajear a quienes pretenden hacernos daño».
El reverendo Ian Paul, teólogo anglicano y miembro del Sínodo General, reconoció al Telegraph que Ashrafi ha contribuido a la reconciliación en Pakistán, pero advirtió que a los fieles de la Iglesia de Inglaterra les costará entender el premio a la luz de sus declaraciones sobre la blasfemia, la pena de muerte y los atentados suicidas. «Dañará tanto la confianza de los anglicanos en su propia Iglesia como la reputación de la Iglesia de Inglaterra ante sus críticos y ante quienes la apoyan», afirmó.
Más contundente se mostró Tim Dieppe, responsable de políticas públicas de Christian Concern. «¿Cómo puede un líder cristiano dar un premio a la reconciliación a alguien que ha honrado a Osama bin Laden? ¿A alguien que apoya las draconianas leyes de blasfemia de Pakistán, que son fuente de persecución contra los cristianos?», se preguntó. Dieppe reclamó una disculpa inmediata a los cristianos pakistaníes y un llamamiento público a derogar esas leyes.
Las leyes de blasfemia, en el centro de la polémica
Los artículos 295-B y 295-C del Código Penal de Pakistán castigan las ofensas contra el islam con la pena de muerte obligatoria o la cadena perpetua, y se han aplicado de forma extensa contra las minorías cristianas. El caso más conocido internacionalmente es el de Asia Bibi, mujer católica que pasó ocho años en el corredor de la muerte por una acusación de blasfemia antes de ser absuelta y abandonar el país. Anglican Ink subraya que el apoyo de Ashrafi a esas leyes choca con los compromisos declarados de la Iglesia de Inglaterra en defensa de las minorías religiosas y de la libertad de conciencia.
La historia saltó a la prensa británica de la mano del Daily Telegraph y el Daily Mail. Un portavoz de Lambeth se limitó entonces a decir que el palacio estaba al tanto de los comentarios atribuidos a Ashrafi que circulaban en internet y que revisaba el asunto con urgencia. Horas después llegó la rectificación.
El comunicado de Lambeth
«Es un principio asentado del diálogo y la cooperación interreligiosos que debemos relacionarnos unos con otros por encima de diferencias profundamente arraigadas, y eso sigue siendo así», señala el comunicado. «Sin embargo, han salido a la luz declaraciones anteriores del imán Ashrafi que han llevado al Palacio de Lambeth a reconsiderar este premio, y hoy podemos confirmar que el premio ha sido retirado. Nos hemos puesto en contacto con el imán Ashrafi para comunicarle esta decisión».
La nota recuerda que el galardón se concedió por «el prolongado apoyo del imán Ashrafi a las minorías religiosas de Pakistán, en particular a la comunidad cristiana, un apoyo que valoran muchos cristianos de Pakistán, incluida su Iglesia anglicana». Y concluye: «Seguimos rezando por la comunidad cristiana de Pakistán y por todos los que trabajan por el diálogo y la armonía interreligiosos en Pakistán y en todo el mundo».
Ashrafi, por su parte, aseguró a la BBC que sus palabras fueron «totalmente sacadas de contexto» y calificó las críticas de «campaña injusta». Un portavoz suyo explicó a AFP que aquel comentario no era «un respaldo a Bin Laden», sino que se hizo para explicar el dolor que sentían muchos musulmanes por el honor británico a Rushdie. Días antes, el clérigo había dedicado el premio a quienes trabajan por la paz y la armonía interreligiosa en todo el mundo, y lo había presentado como un reconocimiento al esfuerzo de los estudiosos musulmanes por «contrarrestar el extremismo y el terrorismo».








