«La necesidad me obliga», Bonny prepara candidatos casados al sacerdocio mientras espera la respuesta del Vaticano
©Screenshot/YouTube

Vincula el celibato a la «subcultura clerical» y avanza sin permiso de Roma

«La necesidad me obliga», Bonny prepara candidatos casados al sacerdocio mientras espera la respuesta del Vaticano

Lo anunció en marzo y ya lo ejecuta. Johan Bonny tiene candidatos casados en formación, invoca un Documento final sinodal que no recoge la propuesta y deja la última palabra al Papa. «Lo veremos en 2028».

(InfoCatólica) De entrevista a entrevista confirmado lo que ya anunció que haría. Que ordenará a sacerdotes casados. No hay pronunciamiento público de Roma. En un pulso similar en los años 70, la respuesta de Pablo VI llegó en días.

Mons Johan Bonny, dice que la diócesis de Amberes ya no queda ningún sacerdote asignado a un hospital, a una escuela o a un movimiento juvenil y ha decidido que la respuesta pasa por ordenar a hombres casados. Seis meses después de anunciar su propósito, el prelado confirma que varios candidatos reciben ya formación teológica y pastoral, mientras aguarda la autorización de la Santa Sede, sin la cual el proyecto no puede culminar.

Así lo ha explicado en una entrevista con el diario belga La Libre Belgique, en la que resume el sentido de su iniciativa en una frase, «La necesidad me obliga». El obispo insiste en que no se trata de una decisión ideológica, sino pragmática.

El proyecto se hizo público el 19 de marzo en la carta pastoral Implementatie van het synodaal proces in bisdom Antwerpen (Implementación del proceso sinodal en la diócesis de Amberes). «Pondré todos los medios para ordenar sacerdotes a hombres casados en nuestra diócesis de aquí a 2028», escribía entonces Bonny, que se comprometía a contactar personalmente con los candidatos y a asegurarles una formación «comparable a la de los demás candidatos al sacerdocio». Ese paso ya se ha dado.

Una diócesis sin reservas

Para el obispo, la escasez de clero no se reduce al número de misas dominicales que hay que atender, porque afecta a toda la presencia pastoral de la Iglesia. «Hoy la diócesis de Amberes solo cuenta con 70 sacerdotes menores de 70 años. Dos tercios de ellos son de origen extranjero. Tanto en la ciudad como en el campo, muchos sacerdotes corren de un campanario a otro», lamenta.

La carencia se nota también fuera de las parroquias. «En nuestra diócesis ya no hay ningún sacerdote vinculado a un hospital, a un movimiento juvenil o a una escuela. De los cinco centros penitenciarios de la provincia de Amberes, solo uno tiene todavía un capellán propio. Es claramente insuficiente», añade. Bonny considera que recurrir a sacerdotes extranjeros, que no siempre dominan el neerlandés, no es una solución duradera.

En una entrevista anterior con el portal alemán katholisch.de, el obispo ya había ofrecido la comparación con el pasado. Hasta los años sesenta, la diócesis contaba con cerca de 1.500 sacerdotes en activo, y hoy dispone de menos de un centenar, la mitad procedentes del extranjero.

Los argumentos de la carta

En su carta, Bonny sostiene que entre los fieles existe un consenso «casi total» y que «la cuestión ya no es si la Iglesia puede ordenar sacerdotes a hombres casados, sino cuándo lo hará y quién lo hará». A la falta de clero añade otras dos razones.

La primera es que en su diócesis ya ejercen sacerdotes casados, bien de Iglesias católicas orientales (de Rumanía, Ucrania, Bielorrusia u Oriente Medio), bien conversos de otras confesiones que fueron ordenados estando casados. «Nadie puede explicar ya por qué la ordenación de hombres casados es posible para los seminaristas católicos orientales o para los conversos católicos, pero no para las vocaciones católicas de origen», argumenta.

La segunda apela a «la salud psicosocial de los sacerdotes y la transparencia de su modo de vida». El obispo menciona el peso de los abusos sexuales y afirma que «las subculturas y los modos de vida clericales han pasado a la historia». Propone además aplicar el «discernimiento eclesial» que recoge el Documento final del Sínodo a la elección de candidatos, de modo que sea la comunidad la que señale a quién considera apto para el sacerdocio.

Dos cardenales y el Papa, al corriente

Bonny asegura que su propuesta no surge al margen del episcopado belga. «Hemos hablado de esta cuestión en la Conferencia Episcopal. También lo tratamos con el Papa Francisco durante nuestra última visita ad limina a Roma», afirma. Según su relato, sus hermanos en el episcopado comparten su parecer. El arzobispo de Malinas-Bruselas y presidente de la Conferencia Episcopal belga, Luc Terlinden, ha matizado, sin embargo, que el plan concreto de ordenar a hombres casados es una iniciativa del obispo de Amberes.

El paso por Roma es imprescindible, ya que un obispo no puede modificar por sí solo la norma vigente en la Iglesia latina. Bonny, que trabajó entre 1997 y 2008 en el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, viajó en junio a Roma por iniciativa propia. «Me reuní con el Cardenal surcoreano Lazarus You Heung-sik, responsable del Dicasterio para el Clero, y con el Cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo de los Obispos. Les expliqué, con cifras en la mano, que Flandes había agotado sus reservas. Me dijeron que hablarían de ello con el Papa León», relata.

En agosto, Terlinden, los obispos Patrick Hoogmartens (Hasselt) y Jean-Pierre Delville (Lieja) y el secretario general de la Conferencia Episcopal, Bruno Spriet, viajaron también a Roma para tratar con el Papa León XIV la situación de la Iglesia en Bélgica. Bonny supone que su iniciativa se abordó en ese encuentro, aunque el contenido de la conversación no se ha hecho público. Hasta el momento no consta ninguna autorización de la Santa Sede.

El Sínodo como aval

El obispo presenta su carta como la aplicación del Documento final del Sínodo sobre la sinodalidad, que a su juicio «viene del Vaticano». Sin embargo, como señaló en marzo CathoBel, portal de la Iglesia francófona belga, ese documento no recomienda la ordenación de hombres casados. La propuesta tampoco prosperó tras el Sínodo de la Amazonía de 2019, y el Papa Francisco no la recogió en la exhortación Querida Amazonia.

Candidatos en formación

Entretanto, los preparativos en Amberes siguen adelante. Los candidatos identificados reciben una formación comparable a la de los seminaristas, en un proceso que se lleva a cabo, subraya el obispo, «de manera transparente y discreta, lejos de la mirada de los medios».

«Los criterios para los candidatos son los mismos que para los diáconos permanentes», explica. Deben tener al menos 35 años, contar con el consentimiento de su esposa, llevar una vida familiar estable y no tener ya hijos pequeños.

Preguntado por katholisch.de sobre un posible veto romano, Bonny aseguró que no actuará contra la eclesiología de la Iglesia. «Hay un Papa y es él quien dice sí o no», afirmó, antes de dejar la respuesta abierta. «Lo veremos en 2028».

Esta vez el silencio de Roma

No es la primera vez que la Iglesia de ese ámbito geográfico plantea a Roma la ordenación de hombres casados como remedio a la falta de clero. En enero de 1970, el Concilio Pastoral holandés se pronunció a favor de que varones casados pudieran ser ordenados sacerdotes en la Iglesia latina, y los obispos del país no se limitaron a transmitir la propuesta a Roma, sino que la hicieron suya. La respuesta de Pablo VI fue inmediata y pública. El 1 de febrero, en la plaza de San Pedro, defendió el celibato sacerdotal como «la ley capital de nuestra Iglesia latina», y al día siguiente volvió sobre el asunto en una carta al cardenal Villot, secretario de Estado. La carta iba dirigida, en realidad, a los obispos holandeses, y en ella el Papa confesaba el «profundo dolor» que le habían causado aquellas declaraciones.

Luego llevó la cuestión a la instancia que consideraba adecuada: el Sínodo de los Obispos de 1971, que examinó la eventual ordenación de casados de edad madura, y la mayoría la rechazó, dejando a salvo la autoridad del Papa. Medio siglo después, el planteamiento de Amberes repite el de entonces: el mismo argumento de la escasez y el mismo ámbito lingüístico. Pablo VI respondió en cuestión de días; seis meses después de la carta pastoral de Mons. Bonny, no ha habido una sola palabra pública.

Los «argumentos» de Bonny ya fueron magisterialmente respondidos

Los argumentos de Mons. Bonny no son nuevos. Pablo VI los recogió uno por uno, casi seis décadas antes, en la encíclica Sacerdotalis caelibatus (1967), que se abre precisamente exponiendo las objeciones contra el celibato. La primera de las que hoy esgrime el obispo de Amberes es la escasez de clero. El Papa la formula en el n. 8: mantener el celibato causaría un daño gravísimo allí donde la falta de sacerdotes provoca situaciones dramáticas, y hay quien atribuye esa penuria al peso de la obligación. La respuesta llega en los nn. 47-49. Los obreros nunca han sido suficientes a juicio humano, y el Señor manda pedirlos al dueño de la mies. No cabe suponer que suprimir el celibato multiplicaría las vocaciones, porque la experiencia de las confesiones que permiten casarse a sus ministros apunta en sentido contrario. La causa del descenso está en otro lugar, sobre todo en la pérdida del sentido de Dios y de lo sagrado en las personas y las familias. La encíclica concluye con la esperanza de que «la calidad espiritual de los sagrados ministros engendrará también la cantidad» (n. 99).

El segundo argumento de Bonny es que «nadie puede explicar ya» por qué se ordena a casados orientales o conversos y no a las vocaciones autóctonas. Pablo VI ya lo había explicado. La disciplina oriental responde a una situación histórica propia, fijada en el Concilio Trullano del año 692 (n. 38). Aun así, en Oriente solo los célibes llegan al episcopado y ningún sacerdote puede casarse después de ordenado, lo que muestra que también aquellas Iglesias reconocen el vínculo entre celibato y sacerdocio (n. 40). La Iglesia latina, añade, no puede faltar a su propia tradición (n. 41). En cuanto a los ministros casados que se incorporan a la comunión católica, el Papa admite que se estudie su caso, pero en condiciones que no perjudiquen la disciplina del celibato (n. 42). Y advierte expresamente que estas excepciones no suponen relajar la ley ni deben leerse como un paso previo a su abolición (n. 43).

Tampoco el tercer argumento de la carta pastoral, la relación entre el modo de vida del clero, las «subculturas clericales» y los abusos, escapa a la encíclica. Pablo VI recoge en el n. 9 la tesis de que el sacerdocio casado evitaría infidelidades, desórdenes y defecciones. En el n. 83 responde que la responsabilidad de esos dramas no recae en el celibato en sí, sino en un discernimiento insuficiente de los candidatos o en el modo en que los ministros viven su consagración. Por último, frente a la propuesta de Bonny de que sea la comunidad la que «discierna» quién sería buen candidato al sacerdocio, la encíclica recuerda que la vocación, aunque divina, solo se hace operante con la aceptación de quien tiene en la Iglesia la autoridad y la responsabilidad del ministerio. Es a esa autoridad a quien corresponde fijar los requisitos de los candidatos según los tiempos y los lugares (n. 15).

22 comentarios

Fulgencio
Si se están preparando sin el visto bueno de la Santa Sede es porque dan por hecho que el papa aprobará estas ordenaciones.
18/09/26 10:18 AM
marcial
Según este argumento "dice que la diócesis de Amberes ya no queda ningún sacerdote asignado a un hospital, a una escuela o a un movimiento juvenil " cuando no haya hombres casados habrá que ordenar a niños y mujeres, solteros casados o divorciados, el caso es ordenar a alguien para hacer bulto. ¿No es mejor pedir al Señor de la Viña que envíe operarios?
18/09/26 10:31 AM
jandro
La "necesidad", "consenso total" en la feligresía y los casos de "abusos sexuales".

Pura subjetividad de este mandamás eclesial que se pasa el derecho canónico por la entrepierna y sin que nadie le afee la conducta, conducta que según parece, está cronificada.

Así, hablo del Vaticano, actúan los dictadores, aplicando la autoridad que da el derecho unas veces sí y otras no so capa de prudencia o lastimica
18/09/26 10:33 AM
Emiliano
El silencio de Roma ante estas manofestaciones de falta de caridad, es desesperante. Belgica, China, Alemania, Canada, Holanda…
18/09/26 10:37 AM
Ignacio María
En el norte de Europa la Iglesia está una crisis terminal. No más de 20 o 30 años la separan de la extinción.
18/09/26 10:39 AM
Ana Perez


¿Y por qué no prepara a esos hombres casados para el diaconado? Para eso no tendría que esperar ninguna respuesta de Roma ni habría motivo alguno para el escándalo… Pero me temo que ese no es su verdadero objetivo.
18/09/26 10:46 AM
Tannhäuser
Bonny & Clyde. Y ya, de paso, puede atracar al IOR. Que muchacho tan previsor, se prepara ara hacer lo que, normalmente, no le van a autorizar, por si se o autorizan... ¿Y si no se lo autorizan qué? ¿cisma gordo? ¡Ah, no que os progres nunca son cismáticos, esos son los otros!
18/09/26 10:53 AM
Sancho
A lo que le obliga la necesidad es a volver a la santa tradición, no ha seguir alejándose de ella, pensando que así va a poder arreglar algo, en vez de estropearlo cada vez más.

En cuanto a sus excusas; que si los sacerdotes extranjeros "no siempre dominan el neerlandés"; pues que se lo enseñen, que además es más rápido.

Que si "los modos de vida clericales han pasado a la historia"; no, lo que ha pasado a la historia, para este obispo y para otros, es la vida en santidad, porque esa solución solo es aceptable en caso de que esos casados se comprometan, de común acuerdo con su esposa, a no mantener relaciones sexuales, como ocurría al principio.

Y, para acabar de arreglarlo, requiere "una vida familiar estable y no tener ya hijos pequeños", igual que a los diáconos permanentes; ¿y cómo consiguen eso sin haberse comprometido a no mantener relaciones sexuales...?
18/09/26 12:20 PM
Giacomo Arlecchi
Que está esperando el Papa para destituir a este imbecil... esto me huele a especulación malsana.
18/09/26 12:22 PM
maru
En Amberes, tenía que ser. Otro que invoca el estado de necesidad, igual que la Fraternidad, ""estado " que va contra los mandaros de la Iglesia. Qué va a decir Roma ahora?
18/09/26 12:26 PM
anawim
¿Y los sacerdotes casados van a solucionar el problema?
¿Pretenden solucionar solucionar el problema con medidas humanas, como eliminación del celibato sacerdotal? Pero las sagradas órdenes no es una vocación, y si es una vocación, supone que Dios va a dar la vocación a hombres casados o con posibilidad matrimonial? ¿Y cuando empiecen a divorciarse y la gente diga: "mira, no es capaz de gobernar su casa, y pretende gobernar la parroquia". La dedicación a una y otra vocación es dedicación exclusiva. No se puede atender a una y otra vocación simultáneamente, porque atendiendo a una, descuidará la otra. La Iglesia nunca ha ordenado a hombres casados no viudos o con posibilidad de casarse.

No veo viable que los fieles queden desatendidos en hospitales, residencias, privados de la Eucaristía, sin posibilidad de sacramentos, sin unción de enfermos. Qué desastre!

A la Conferencia Episcopal Belga le va a tocar trabajar. Tiene que llevar sacerdotes a la diócesis de Amberes, o sacerdotes de las diócesis de Bélgica, o incluso de diócesis de Europa. Voluntarios en primer lugar, y forzosos si no se puede cubrir con voluntarios.

Quizá este sea un buen momento para hacer un profundo examen de conciencia y darnos cuenta de la suerte que tenemos en algunas ciudades europeas, donde dicho sea de paso, protestamos un montooón. Donde nos quejamos por todooo. Y sobre todo donde no aprovechamos todo lo que el Señor y su Iglesia pone a nuestra disposición. Sepamos qu
18/09/26 12:52 PM
Pedro de Valencia
Ya queda menos para ver esa cosa tan grotesca llamada: CURAS DIVORCIADOS.
18/09/26 12:54 PM
Manuel d
Pues que eche el cierre y deje la llave.
Y que no se olvide de pagar la luz.
18/09/26 1:20 PM
anawim
A ver, el centro de Madrid no puedes tener tantos sacerdotes. Hay parroquias que tienen 5 misas diarias en horario de invierno. Una por la mañana y una por la tarde. Un sacerdote o dos, no se pueden tener más. O se venden templos o aumentan las vocaciones. Hablo del centro de Madrid por que lo conozco, quizá con el centro de cualquier otra ciudad pase lo mismo y habría que hacerlo igualmente.

Sólo tenemos que tener dos cosas muy claras. Una es que la Iglesia sirve a Dios, no a la opinión pública ni a las leyes eclesiásticas anti populares. Y otra, las almas no se pueden desatender espiritualmente.

Somos una gran familia en la que tenemos que vivir espiritualmente todos. Como todas las familias a veces hay que quitar de un sitio para poner en otro. Porque todos los miembros necesitamos alimentarnos. No puede ser que unos comamos mucho espiritualmente y otros no coman. Ahora mismo el ejemplo que más se ajustaría sería ver la Iglesia como madre de una familia pobre numerosa, este ejemplo le gustaba mucho a San Josemaría para sus hijos e hijas. En grandes urbes europeas como Madrid no nos vamos a quedar sin comer espiritualmente espero, pero a lo mejor tenemos que coger el metro o el bús para confesar, ir a Misa, ... lo haremos para todos nuestros hermanos católicos puedan tener la asistencia sacramental.
18/09/26 1:32 PM
Sebasbel
Ya estamos otra vez aplicando un remedio desproporcionado al mal que padecemos. Si quiero que unos niños no jueguen al fútbol no les corto las piernas. Simplemente les quito el balón. No se trata de abolir el celibato porque este no es la causa de la falta de vocaciones. La falta de vocaciones sacerdotales es una consecuencia de la desaparicion progresiva de la fe en los últimos 50 años, que a su vez es consecuencia del apartamiento del hombre de Dios y del fomento en los centros de educacion de un laicismo radical y anticristiano que ha he cho mella en las familias y en general en toda la sociedad. Europa ha olvidado sus raíces cristianas, ha apartado a Dios de las Instituciones y de la voda social y eso lo estamos pagando.
18/09/26 2:12 PM
Abel
La falta de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada es debido a que faltan niños . Es mejor que los matrimonios prosperen y fructifiquen abiertos a la vida. De las familias salen las vocaciones. Nos conviene a los católicos hacer una defensa férrea de los "puntos innegociables" frente al poder político y la sociedad en general, entre los cuales está el matrimonio como unión del varón y la mujer, abiertos a la vida y la defensa de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.
18/09/26 2:22 PM
Francisco Javier
Los malos sacerdotes y obispos producen crisis vocacionales y estos mismos malos sacerdotes salen con mas barbaridades para supuestamente revertir esas crisis. Y 3l Vaticano: silencio.
18/09/26 3:15 PM
Yolanda
Mas distracciones del demonio. Qué va a ser mañana? Hostias multicolor inclusivas?

"La necesidad nos obliga" dijeron los lefevristas y fueron excomulgados ipsofacto.

Pensaba que los sacerdotes viajan a distintos países a atender todas las parroquias. Que pida más a Roma.
Los fieles no deciden quién es sacerdote, lo decide la iglesia.
El celibato fue instituido por Jesucristo con su modelo de vida sacerdotal y avalado por más de 2000 años de historia de la iglesia.
....
Pienso que desde la iglesia infiltrada están dirigiendo el foco de los fieles a dónde ellos quieren para que no veamos y no nos centremos en lo que deberíamos, para desarmarnos.
La virgen ya dejó claro en todos sus apariciones lo que la Iglesia militante debía hacer en estos tiempos, dejemos de pintar el gallinero y pongámonos a poner huevos, en nuestro caso a orar sin descanso y tratar de ser santos.
18/09/26 3:54 PM
Carsten
Yo lo que no entiendo es qué espera el Papa para deponerlo. Hemos visto con Francisco que eso es posible, y con la FSSPX, hemos visto que los rebeldes pueden ser excomulgados.
Entonces, qué esperamos?
18/09/26 5:16 PM
JDom
No se lo que pasará si este Obispo ordena a personas casadas....pero una aclaración para Yolanda, los lefevristas no fueron excomulgados cuando dijeron que la necesidad les obligaba a ordenar Obispos, si no cuando los ordenaron. La segunda aclaración, aún siendo personalmente firme defensor del celibato sacerdotal, por múltiples motivos que no tengo espacio para explocar, y que si este Obispo piensa, que ordenando personas casadas va a arreglar la falta de clero, apañado va; decir que durante unos cuantos siglos de la historia de la Iglesia, hubo también en la Iglesia latina, sacerdotes casados, legítimamente ordenados. El celibato no fue instituido por Jesucristo, aunque efectivamente El habla de la "superioridad" del celibato, dándole su sentido profundo precisamente en un pasaje en el que explica el sentido profundo del matrimonio, cuando le preguntan si es licito al hombre repudiar a su mujer.
18/09/26 5:31 PM
Gregorio
ROMA LOCUTA,
CAUSA FINITA.
Siempre mareando la perdiz
Lo que hagan las demás sectas, no le importa a la Iglesia Católica.
Tenemos el diaconado para cubrir bajas y momentos delicados
NI CASADOS NI MUJERES.
Los apóstoles elegidos por Jesucristo, fueron elegidos uno a uno por Él.
Sigamos pidiendo Dios que mande opersrioa su mies.
Su mies, nuestra sociedad, se ha deskligado de Dios y se extrella contra las piedras.
Mientras no volvamos al centro de salvación, no hsy nada que hacer.
Vocaciones, vocaciones.....
Eestas salen de familias cristianas dobde de reza y se vive la fe.
El mundo te desliga, y envicia, nos aboca al desastre.
El ROSARIO, es arma poderosa para volver a CRISTO.
Salve Maria.
18/09/26 6:08 PM
Markus
"Por Necesidad". Suena parecido a algo? Los Lefevristas también ordenaron "obispos" por "necesitad. Basta, ya es hora de que Roma pegue un puñetazo en la mesa.
18/09/26 8:35 PM

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.