(InfoCatólica) La Iglesia católica siria se ha convertido en la primera Iglesia oriental católica en poner en marcha el procedimiento que permite a un sínodo destituir a su propio patriarca. Los obispos buscan apartar del cargo al patriarca Ignace Youssif III Younan amparándose en Mutua Concordia, el motu proprio que el Papa León XIV publicó en agosto y que abre esa posibilidad por primera vez.
La iniciativa arrancó el 4 de septiembre, cuando el obispo decano del sínodo siro-católico por antigüedad de ordenación episcopal invocó las nuevas disposiciones para convocar a los obispos a una votación sobre la destitución del patriarca. Según informa Nico Spuntoni, vaticanista de Il Giornale, en La Nuova Bussola Quotidiana, se trata de la primera prueba práctica de las nuevas normas.
Un procedimiento inédito
La reforma modifica el Código de Cánones de las Iglesias Orientales, el cuerpo de derecho canónico que rige, junto con su derecho particular, las 23 Iglesias orientales católicas en comunión con Roma. El texto establece un cauce por el que los obispos de una de estas Iglesias pueden solicitar la remoción de su patriarca o arzobispo mayor si se considera que ha causado un «daño irreparable» a la comunión de la Iglesia.
Según las nuevas disposiciones, si el patriarca no cumple sus obligaciones, el sínodo debe ser convocado por el obispo decano favorable a la destitución. Para aprobarla se requiere una mayoría de dos tercios de los miembros con derecho a voto.
La decisión, sin embargo, no queda exclusivamente en manos de los obispos. Cualquier destitución acordada por el sínodo debe ser confirmada después por el Papa. La nueva ley no fija criterios jurídicos precisos para determinar en qué consiste el «daño irreparable» a la comunión interna, aunque sí exige que el patriarca afectado pueda defenderse ante el sínodo antes de la votación.
Tres años sin sínodo
El conflicto viene de lejos. Según los informes que cita Spuntoni, el malestar de los obispos se ha centrado sobre todo en que el patriarca no ha convocado las reuniones sinodales de gobierno pese a las reiteradas peticiones de los prelados durante los últimos tres años.
Youssif, de 81 años, está al frente de la Iglesia católica siria desde 2009. Su título formal es el de Patriarca de Antioquía y de todo el Oriente de los Sirios. La decisión de acogerse a Mutua Concordia llega tras años de solicitudes infructuosas para que reuniera el sínodo, poco después de que el motu proprio ofreciera a los obispos orientales un instrumento legal para afrontar una disputa excepcional con su patriarca.
Spuntoni informa de que la mayoría de los obispos pretende utilizar esta nueva facultad para destituir a Youssif. La votación será secreta, aunque el resultado parece seguro. El patriarca podrá presentar su defensa ante los obispos y, tras el voto, corresponderá al Papa confirmar o rechazar la destitución.
Dos convocatorias enfrentadas
La respuesta del patriarca no se hizo esperar. Según fuentes vaticanas citadas por Spuntoni, Youssif emitió su propia convocatoria de sínodo apenas unas horas después de la del obispo decano. Ambas difieren en la fecha: el decano ha citado a los obispos a finales de septiembre, mientras que el patriarca ha fijado su reunión para noviembre.
A juicio de Spuntoni, la convocatoria más tardía podría dar a Youssif un margen adicional en un conflicto en el que los obispos llevaban tres años reclamando la reunión del sínodo. Fuentes próximas a la Iglesia siria consultadas por The Pillar señalaron que la decisión del patriarca de convocar ahora probablemente se considerará «demasiado tarde», en un clima de frustración generalizada entre los obispos.
La situación abre la puerta a calendarios contrapuestos dentro de una misma Iglesia: los obispos buscan reunirse a finales de septiembre o principios de octubre, y el patriarca, en noviembre.
Siempre según Spuntoni, la reacción del patriarca sorprendió al Dicasterio para las Iglesias Orientales. El vaticanista describe a Youssif como «desanimado» y considera poco probable que su convocatoria impida a los obispos seguir adelante con el proceso de destitución.
Una Iglesia pequeña ante una decisión de Roma
La Iglesia católica siria cuenta con unos 160.000 fieles, la mayoría en Siria, Irak y Líbano. En Estados Unidos viven alrededor de 16.000 siro-católicos, atendidos por 11 parroquias de la Eparquía de Nuestra Señora de la Liberación.
La incógnita inmediata es si los obispos mantendrán su reunión de finales de septiembre o si la convocatoria patriarcal de noviembre alterará el rumbo de la disputa. Spuntoni plantea la posibilidad de que Youssif busque la reconciliación con los obispos antes de la cita de septiembre y aproveche el sínodo de noviembre para seguir negociando sobre el gobierno de la Iglesia, aunque se pregunta si los prelados confiarían en ese cambio de rumbo tras tres años de conflicto.
Si los obispos siguen adelante y alcanzan la mayoría de dos tercios, la decisión pasará al Papa León XIV. En caso de que Roma confirme la destitución, la Iglesia católica siria de Antioquía podría proceder a la elección de un nuevo patriarca conforme al marco canónico introducido por Mutua Concordia.








