¿Será el futuro la privatización de las iglesias?
Imagen: Parroquia de Santa Ana - Detroit

Basílica salvada al renunciar la diócesis a su titularidad

¿Será el futuro la privatización de las iglesias?

La histórica basílica de Santa Ana de Detroit se encontraba ante un futuro incierto y todo indicaba que tendría que cerrar. Una insólita alianza, aprobada por la Santa Sede, permitirá restaurarla y garantizar su mantenimiento durante generaciones. El templo dejará de pertenecer a la diócesis, pero la gestión seguirá siendo de la Iglesia.

(InfoCatólica) A veces, para salvar una iglesia, se hace necesario encontrar una solución que hasta hace pocos años habría parecido impensable.

Es lo que ha sucedido con la histórica basílica de Santa Ana de Detroit, uno de los templos católicos más antiguos de los Estados Unidos. La parroquia, fundada en 1701 (el mismo año en que los franceses fundaron la ciudad), se encontraba ante un problema aparentemente insoluble: el templo necesitaba una restauración de unos 26 millones de dólares, pero la parroquia apenas había conseguido reunir cinco millones.

Como explica el National Catholic Register, la situación era especialmente dolorosa porque no se trataba de una parroquia moribunda. Al contrario: en la última década había pasado de unas 500 familias a unas 800. El problema no era la falta de fe de sus feligreses, sino la enorme carga económica que suponía mantener un edificio de casi 140 años.

El templo actual, construido en 1886 en estilo neogótico, es el octavo que ha albergado esta parroquia histórica. Situado en el barrio de Mexicantown, ha servido durante décadas a sucesivas generaciones de católicos y, desde mediados del siglo XX, en particular a la comunidad hispana, en buena parte de origen mexicano.

Una oración y una respuesta inesperada

El P. Charles Kosanke, párroco de Santa Ana, había intentado prácticamente todo para conseguir los fondos necesarios. Pero los donantes potenciales comenzaban a mostrarse escépticos. Entonces, en la primavera de 2022, el sacerdote hizo algo mucho más sencillo: rezó.

Postrado ante el Santísimo, planteó su angustia al Señor y le pidió que hiciera algo si realmente quería que aquella basílica fuera restaurada. Unos diez minutos después, le vino a la mente Mark Pulte, miembro de una familia conocida por su actividad filantrópica.

Abandonar la propiedad para salvar el templo

 

Pulte escuchó con atención al P. Kosanke y se mostró favorable a ayudar. Su propuesta, sin embargo, incluía una condición insólita: aportaría incluso más dinero del que la parroquia había solicitado, pero la Iglesia tendría que dejar de ser propietaria del inmueble.

El arzobispo de Detroit, Mons. Allen Vigneron, se sorprendió mucho, pero la alternativa era cerrar la parroquia y venderla, así que, finalmente, aceptó la propuesta. En marzo de 2025, la Archidiócesis de Detroit y una nueva organización sin ánimo de lucro creada para este fin, The Catholic Initiative, anunciaron el acuerdo, previamente aprobado por el Vaticano. La propiedad de los edificios y terrenos pasó a la organización benéfica. A cambio, la Archidiócesis obtuvo un contrato de arrendamiento renovable por 200 años para continuar utilizando el complejo como parroquia católica, pagando simbólicamente un dólar al año.

La cantidad comprometida es considerable: 30 millones de dólares para la restauración y otros 20 millones para crear un fondo patrimonial destinado a garantizar las necesidades futuras del templo. La propiedad cambió oficialmente de manos en julio de 2025. Está previsto que la iglesia, que tuvo que cerrar temporalmente en enero de 2026 después de que fallara la caldera, se abra de nuevo al culto a finales de 2027, cuando terminen las obras.

¿Por qué la privatización del templo?

Esta insólita solución tiene detrás un factor muy importante: el fundado temor de los donantes a que la Iglesia termine vendiendo el templo y usando el dinero para otros fines. No es un capricho, sino la voz de la amarga experiencia. La gestión eclesial de los bienes a menudo deja mucho que desear.

Especialmente en los Estados Unidos, la crisis de los abusos ha tenido una gran influencia en las decisiones de los donantes. A fin de cuentas, cuarenta diócesis norteamericanas se han tenido que declarar en quiebra, lo que ha conllevado la venta de numerosos bienes inmuebles, que, de una manera u otra, habían sido pagados por los fieles, para así pagar indemnizaciones por las acciones de unos pocos clérigos. Es natural que los donantes no se fíen y quieran proteger sus donaciones.

Así sucedió en este caso. Comprensiblemente, la familia Pulte no quería que, después de invertir tanto en Santa Ana, llegara otro obispo y la cerrara para venderla, así que sugirió la privatización de la propiedad del templo, aunque su gestión siguiera en manos de la Iglesia. Este modelo podría ser una solución para muchos otros templos, tanto en los Estados Unidos como en otros países. The Catholic Initiative ya estudia aplicar un sistema semejante en otras diócesis estadounidenses y, según sus responsables, han recibido consultas de más de un centenar de parroquias.

El hecho de que el Vaticano aprobara la operación de Detroit con relativa rapidez y sin imponer condiciones adicionales podría indicar una buena disposición de Roma a estudiar soluciones jurídicas y económicas creativas destinadas a conservar determinados bienes eclesiales. A fin de cuentas, en su historia bimilenaria, la Iglesia ha visto de todo. En el pasado, era frecuente que nobles o personajes adinerados construyeran templos y conservaran una serie de derechos (y obligaciones) en relación con ellos. Incluso hoy en día, hay países, como Suiza, en los que las iglesias no son propiedad de las diócesis, sino de las mismas parroquias.

A fin de cuentas, lo importante no es de quién es la propiedad, sino que las iglesias sigan abiertas para dar culto a Dios y servicio a los fieles.

19 comentarios

Lector
El futuro es que no hay futuro. Con un Vaticano funcionando ya como otra mega-embajada de China en Occidente. Si no, que alguien me explique que hacen los papas terciando con encíclicas, ahora también en el debate de 'guerra fría' sobre la inteligencia artificial...
15/09/26 9:09 AM
Pablo
Me parece una solución inteligente por parte de todos.
Se les recorta a los obispos su sed de dinero, y hacer caja vendiendo patrimonio (que la Iglesia tiene y mucho), empujados porque sus diócesis son deficitarias, y más que lo van a ser.
Por parte de la familia donante, un alquiler a 200 años, que es simbólico, hacerse cargo de la restauración y dotar economicamente de un fondo millonario a la parroquia para sus necesidades creo que es irreprochable.
Aquí porque los grandes edificios se reforman con dinero público por ser espacios monumentales, que si no....
15/09/26 9:46 AM
jandro
No creo que funcione la privatización de Iglesias a no ser que queramos que se conviertan en discotecas, bares, salas de exposicion, salas musicales, centros de conferencias, etc... ¿ Es eso ?
La gestión: ¿ Es el modelo francés la solución ? La propiedad de otros, publico o privado, y la gestion de la Iglesia. Sólo hay que ver lo que ha ocurrido con Notre Dame.
El gran patrimonio y la poca implicacion economia de los seglares y la poca transparencia y la mucha funcivaguilación de nuestros obispos han generado la ola perfecta: Dinero para mantenimiento de patrimonio eclesial a cambio de silencio, es decir, una chinización de la Iglesia en España de manera sigilosa so capa de prudencia y solidaridad
15/09/26 10:17 AM
Humberto de la Stradata
Si melo permites Sr moderador de comentarios, te diría que ese lector peca de un pesimismo bastante poco católico. Predecir que «no hay futuro» para la Iglesia es olvidar el pequeño detalle de la indefectibilidad que el mismísimo Cristo prometió: las puertas del infierno no prevalecerán, y mucho menos lo va a hacer la diplomacia internacional ni las modas geopolíticas de turno. La Iglesia ha visto caer imperios enteros, pasajes históricos enteros y diplomacias infinitamente más complejas que la actual; darla por acabada a estas alturas es tener muy corta la memoria histórica.

Por otro lado, extrañarse de que un Papa publique encíclicas sobre la Guerra Fría o la Inteligencia Artificial revela no haber entendido qué es el Magisterio. La Iglesia no pontifica sobre microchips ni sobre el equilibrio armamentístico como si fuera un laboratorio técnico o un ministerio de exteriores, sino sobre el impacto moral y humano que esas realidades tienen en las personas. Todo aquello que afecte a la dignidad humana, a la justicia y a la moral es, por definición, objeto del Magisterio. Si la IA o la geopolítica van a modelar el futuro de la humanidad, ¿dónde pretende este lector que esté el Vicario de Cristo, mirando hacia otro lado?
15/09/26 10:24 AM
Juan Mariner
Los jerarcas traidores, aparte de destruir lo espiritual, destruyen lo físico. Ventas a bajo precio de ya ruinas y regalos a los Ayuntamientos. En el Sur de Cataluña es escandaloso, y con la unificación de las cuentas de las parroquias, se lo hemos puesto facilisimo: el jerarca hace lo que quiere y nos toma el pelo con la contabilidad ayudando a sus amigos politicastros.
15/09/26 10:38 AM
Catalán
Estoy seguro de que encontrarán maneras creativas de esquilmar la ONG.

15/09/26 11:02 AM
Lector
Es ya demasiado sospechoso que desde la mismísima "Cátedra de Pedro" se esté repartiendo argumentarios sobre 'crisis climática', 'fraternidad universal', la IA, la ONU, etc. Si a esto le sumas el 'pacto de acero' del Vaticano con la República Popular China, que tantos años lleva ya viento en popa a toda vela... Pues sí, hombre, que sí: como en el Cenáculo o en Getsemaní. Igualico.
15/09/26 11:16 AM
anawim
Yo tampoco creo que funcione la Iglesia con el Estado. Lo sacro con lo pagano. Seguramente a largo plazo habrá problemas. La Iglesia en el mundo, pero no negociando con el mundo. Esto nos tendría sacudir la conciencia a los católicos. Tenemos magníficas casas. Tenemos dinero para vestir un modelito diario cada día. Tenemos espléndida comida. Tenemos dinerito en el bolsillo para algún que otro capricho... Con más de 1.400 millones de católicos, gran parte occidentales con buen poder adquisitivo no se entiende que nuestros templos se hundan y pongamos un euro a la semana en la Misa dominical. Mientras no asumamos que la Iglesia la tenemos que sostener entre todos no avanzamos nada.
15/09/26 11:26 AM
anawim
Vamos a hacer algunos cálculos:

¿Qué Estado conocemos en el mundo occidental u oriental que tenga más de 1.400 millones de habitantes? Pues la Iglesia los tiene. Alguno puede pensar: pero los Estados cobran impuestos y la Iglesia no. Pues esto es exactamente lo que deberíamos de hacer: Si cualquiera de nosotros pagamos al Estado impuestos en forma de IVA; a los Ayuntamientos de nuestras ciudades el IBI y la recogida de basura. Al Ayuntamiento y Tráfico los impuestos de circulación de nuestros vehículos privados; seguros de coche, recibos de consumos de luz, agua, calefacción, etc. ¿Y a la Iglesia qué le damos? Ejemplo real: ingresos en el Banco de 300 €/ año y una moneda de 2 euros o algo más en el cepillo de la Misa dominical. ¿Nos imaginamos qué haría el Estado sólo con estos impuestos y además repartido con el Ayuntamiento, Tráfico, servicios... Estaríamos arruinados. Así que, yo la primera, vamos a tirar de lápiz y papel para empezar a hacer cálculos, pero bien hechos, donde todos recibamos, la Iglesia también. Incluso la Iglesia debería de recibir por lo menos igual que el Estado, servicios, Ayuntamiento, Tráfico, porque nos da la vida, nos da a comer el Cuerpo de Cristo. Y si no al menos no nos quejemos de que haga ventas.
15/09/26 11:46 AM
maru
A mí no me parece nada bueno esto de la privatización; se empieza por una cosa y acabas perdiendo todo. Sabemos que la Iglesia está mal, que hay muy pocas vocaciones, pero ésto no es la solución. Ya sabemos aquello de "te doy la mano y me coges el brazo entero", o algo más.
El tiempo lo dirá, pero cada vez veo más negro el futuro de la Iglesia, si Dios no lo remedia , claro.
15/09/26 12:09 PM
Juan Mariner
Maru, as iglesias estarán mejor en manos privadas (como pueden ser asociaciones, cofradías, hermandades...) que en manos de jerarcas traidores que las venden o arriendan para montar parlamentos, museos, grandes almacenes, bibliotecas, salas de actos o discotecas.
15/09/26 12:43 PM
Masivo
El problema es evidente, el comprador puede ser católico y destinar la iglesia al culto. Pero al final morirá y la iglesia será adquirida por sus herederos. Puede establecer un legado condicional para imponerles que siga dedicada al culto. O constituir una fundación privada para ello. Hay maneras, pero requieren previsión y buena fe y, a la larga, son más precarias que la titularidad de la Iglesia.

Y luego está el tema de las divisiones dentro de la misma Iglesia. Qué ocurriría si el dueño, por ejemplo, no quiere que las misas sean de X manera o en X lengua.
15/09/26 12:53 PM
Charo Burgos
Humberto, me ha gustado mucho su comentario, tanto en lo referido a la Iglesia como a la terrible influencia que puede llegar a tener la IA en la religión católica. Suscribo totalmente todo lo que dice.
15/09/26 1:06 PM
Raurell
Como en Francia ¿no?
15/09/26 1:18 PM
Yolanda
Vosotros teneis los templos....

Catastrófico, no es filantropia, es simonia.

Sí habia soluciones: campañas, colectas... Una parroquia con muchos fieles y en un país como usa consigue los fondos, vamos que no es Uganda, hay gente con dinero que hubiera colaborado.
El vaticano deberia ayudar y en vez de meterse en la politica migratoria de los gobiernos y reunirse con tantos politicuchos que les emplace a aportar su granito de arena, que su funcion es salvar almas y defender a la Iglesia de Cristo. En lugar de eso sigue colaborando con ellos para desmantelar la Iglesia, ahora vendiendo templos, no porque no tengan afluencia, templos bien surtidos de fieles a "filántropos". Qué va a pasar ahora en esa iglesia? Alguien externo va a controlar la liturgia, va a tener acceso al sagrario va a poder hacer lo que quiera dentro de ella desde un comicon hasta un ritual satanico, sera suya.
Y ya sabemos el desastroso golpe de estado que la masoneria ha dado al planeta entero bajo el paraguas de la "filantropía"y el "oenegeismo", entidades que nadie sabe a qué intereses responden ni quién se esconde realmente detrás de las mismas, aunque es facil adivinarlo.
Cada día más y más se ve la herencia de Bergoglio, si esto sigue asi el argentino pronto nos va a parecer una hermanita de la caridad.

Benedicto dónde estás
15/09/26 3:14 PM
Lector
Charo, yo suscribo que no podía llamarse de otra forma...
15/09/26 3:36 PM
pipo
Si yo fuera el mecenas de esta historia, obviamente no lo soy, habría hecho casi lo mismo con un giro, no solamente recibir el dolar mensual de alquiler sino que se celebre diariamente la Misa por las intenciones de mi familia y el descanso de las almas de mis familiares difuntos, que jamás y por ningún motivo se deje de celebrar la Misa Tridentina con una reiteración de al menos una vez por día, que quede explicitamente estipulado que en ese templo jamás habrá cenas benéficas dentro del templo, bazares, kermeses, proyección de películas, obras de teatro o representaciones artisticas, en general nigún uso profano que no se relaciones con el culto, que no habrá encuentros ecumenicos u oraciones interreligiosas y ;or supuesto ninguna Misa woke/proLGBT+. El dia que ello ocurra se entiende cancelado el acuerdo por parte de la diócesis en cabeza del responsable en turno, reservandome el derecho a emprender la busqueda de resarcimientos futuros.
15/09/26 5:17 PM
Dámaso
Acabaremos acudiendo a misa a casas particulares.
15/09/26 7:35 PM
Jordi
Detroit es una ciudad decadente que ha perdido su industria automotriz (Ford, GM, Chrysler) y la mitad de sus habitantes, aunque el barrio en que está es de los más vivos.

Estos templos centenarios, en una ciudad tan inclemente, sufren mucho, y necesitan muchas reparaciones muy caras.

Parece la mejor opción, visto el desastre de los abusos.
15/09/26 8:15 PM

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