(InfoCatólica) Nuevo capítulo del Caso Torreciudad que ya propiamente hablando debería llamarse Caso Pérez-Pueyo. En una nota difundida este jueves 3 de septiembre al mediodía la Oficina de Comunicación de la Prelatura en España rechaza que el traslado de la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles al nuevo templo pueda describirse «como una sustracción, una usurpación o una retención ilegal, como sugiere el obispo de Barbastro en el comunicado del 31 de agosto».
El pronunciamiento llega a pocos días de que la talla románica regrese temporalmente, por primera vez en cincuenta años, a la ermita situada a escasos metros del santuario y que el obispo amenazase con presentar su renuncia si no se hace lo que él quiere. El Comisario pontificio sigue guardando silencio generando indefensión en un proceso en el que tiene poderes plenipotenciarios.
Los hechos documentados frente a la acusación de expolio
El pasado 31 de agosto, con motivo de la 47.ª Romería de Vírgenes de Ribagorza y Sobrarbe, el obispo de Barbastro-Monzón, monseñor Ángel Javier Pérez Pueyo, hizo pública una carta en la que sostenía que la salida de la imagen de su ermita no puede considerarse «una renuncia voluntaria de este pueblo a su custodia y a su lugar originario», y añadía que esa salida «autorizada, acorde a derecho, no nos consta en los archivos ni del Cabildo ni de la Diócesis». El prelado llegó a afirmar que renunciaría al gobierno de su diócesis antes que firmar el «expolio» de ceder la Virgen al Opus Dei.
La Prelatura responde recordando los dos actos jurídicos que, a su juicio, dan sustento a la situación actual. En la escritura pública del 24 de septiembre de 1962, inscrita en el Registro de la Propiedad de Benabarre, «se cedió a perpetuidad el dominio útil, no la propiedad, que corresponde a la diócesis, de la antigua ermita y de la imagen», con la contrapartida de asumir su restauración y conservación, la promoción del culto y la garantía de acceso a los peregrinos. Después, el acuerdo del 8 de septiembre de 1966 estableció que el Patronato «construiría y financiaría el nuevo santuario con la condición expresa de que la imagen recibiera en él culto y veneración», y dispuso que la antigua ermita y el nuevo templo formasen «un único recinto convenientemente cercado».
Ambos documentos fueron suscritos por el entonces obispo de Barbastro, monseñor Jaime Flores. «La imagen no fue trasladada a otra población ni apartada de Torreciudad: fue colocada, con autorización documentada de la diócesis, en el nuevo templo construido a pocos metros de la ermita y dentro del mismo conjunto devocional», señala el comunicado. Y añade: «La talla en ningún momento fue apropiada clandestinamente. Siempre con autorización del obispo, fue restaurada en 1964 y nuevamente en torno a 1970, y desde 1975 preside el retablo de este nuevo templo, expuesta públicamente a la veneración de todos los fieles».
Una diferencia jurídica y una acusación ofensiva
El Opus Dei subraya que la titularidad de la talla nunca ha sido objeto de disputa: «Nunca ha estado en discusión que la propiedad de la imagen corresponda a la diócesis. La controversia se refiere al alcance y vigencia de los derechos de uso, custodia y ubicación establecidos mediante acuerdos entre las partes». De ahí que considere «legítimo que actualmente existan interpretaciones distintas acerca de los efectos jurídicos de los acuerdos», cuya resolución «corresponde a la autoridad competente». Lo que rechaza es el salto siguiente: «Una diferencia jurídica no puede convertirse en una acusación ofensiva sin fundamento».
El comisario pontificio, pedido por la propia diócesis
El punto que abre la nota es el origen de la intervención de la Santa Sede. El nombramiento por el Papa Francisco de monseñor Alejandro Arellano, decano del Tribunal de la Rota Romana, como comisario pontificio plenipotenciario para Torreciudad «se produjo a petición del obispo de Barbastro-Monzón». La Prelatura recuerda que la propia diócesis lo reconoció en su comunicado del 9 de octubre de 2024, en el que agradeció la respuesta a «su solicitud», manifestó su «absoluta confianza en las resoluciones de la Santa Sede» y se puso a disposición del comisario.
En su carta, sin embargo, el obispo afirma haber visto cómo el comisariado «se transformaba en una especie de mediación» entre las partes, y precisa que recae «sobre Torreciudad; no sobre la Diócesis de Barbastro Monzón». Hace aproximadamente un año, según informan algunos medios, se concluyó el dictamen sobre la cuestión en litigio, que fue comunicado a las partes y a las instancias superiores y que no se ha ejecutado.
El escrito episcopal incorpora además referencias a la relación personal del obispo con Francisco: la visita ad limina de diciembre de 2021, un manuscrito del 13 de julio de 2023 con la expresión «No cedás!», una pregunta directa en la plaza de San Pedro el 18 de septiembre de 2024 y otro manuscrito del 13 de octubre de 2024 en el que, según transcribe el propio prelado, el Pontífice le advertía de «las intrigas mafiosas que están en curso». La Prelatura no alude a esta documentación. Los escritos personales, que merecen ser tratados con sumo respeto, no equivalen a resoluciones jurídicas ni sustituyen los procedimientos establecidos.
Diez millones de peregrinos y disposición a acatar
La nota dedica su tramo final a la dimensión pastoral del santuario. Desde la inauguración del nuevo templo en 1975 la visita y el acceso son gratuitos y, según los datos publicados por el santuario, más de diez millones de peregrinos han pasado por Torreciudad, con unos 200.000 visitantes anuales. El conjunto dispone de rampas, ascensores, aseos adaptados y recursos específicos para personas con discapacidad visual o auditiva, en condiciones «considerablemente mejores que las que ofrecía la antigua ermita», que «lejos de haber sido abandonada, fue restaurada y se conserva dentro del mismo recinto y continúa abierta al culto y a las visitas».
El Opus Dei recuerda por último que desde 2020 ha promovido la actualización jurídica de Torreciudad y que llegó a proponer que el nuevo templo fuera reconocido como santuario diocesano. Reitera «su disposición al diálogo, su respeto al obispo, su voluntad de colaborar con el comisario pontificio y de aceptar lo que disponga la Santa Sede», y pide a la Virgen que Torreciudad siga siendo «un lugar de encuentro con Dios, de anuncio del Evangelio, de reconciliación y de unidad».
El calendario aprieta. El 5 de septiembre se celebra la romería, y el 12 el comisario pontificio presidirá por primera vez de forma pública en el santuario la Jornada Mariana de la Familia, que congrega cada año a miles de personas de toda España.








