(InfoCatólica) Hoy, 1 de septiembre, el Papa León XIV ha celebrado la Santa Misa por el Cuidado de la Creación, coincidiendo con la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación y con el comienzo del llamado Tiempo de la Creación.
La Misa es de elaboración recientísima. El formulario de una Misa específica por el Cuidado de la Creación (pro custodia creationis) fue añadido al Misal Romano en 2025 durante este mismo pontificado, aunque comenzó a elaborarse en tiempos del Papa Francisco.
El escenario elegido no es casual. La Eucaristía se ha celebrado en el Borgo Laudato si’, en Castel Gandolfo, un espacio que busca hacer visible la relación entre la fe cristiana y el cuidado de la creación. León XIV ya había celebrado allí, en julio del año pasado, la primera Misa papal con este nuevo formulario litúrgico.
El Papa ha querido situar la cuestión ecológica en un marco inequívocamente cristiano: la creación es un don de Dios y el cuidado de la casa común nace de la conversión del corazón. En su mensaje para esta Jornada, León XIV ha escogido como lema las palabras del profeta Isaías: «Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas» (Is 2,4).
Para el Papa, la destrucción de la naturaleza y los estragos de la guerra tienen una raíz común: una humanidad que pretende dominar sin límites y pone el beneficio inmediato por encima del bien de la persona y de la creación. Por eso León XIV reclama que las energías, los recursos y las capacidades actualmente empleadas para destruir sean puestos al servicio de la vida, de los pobres, de los hambrientos y de la paz.
León XIV ha insistido además en que la conversión ecológica comienza por una conversión interior. El problema no sería solamente el deterioro de bosques, aguas o ecosistemas, sino también la pérdida del sentido del límite, el afán de dominio y una cultura incapaz de reconocer que la creación ha sido recibida como don y no como propiedad absoluta del hombre.
La Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación tiene una dimensión marcadamente ecuménica. El 1 de septiembre inaugura el Tiempo de la Creación, que se prolongará hasta el 4 de octubre, fiesta de san Francisco de Asís. La iniciativa tiene sus raíces en una propuesta del Patriarcado Ecuménico ortodoxo y fue incorporada a la vida de la Iglesia católica universal por el Papa Francisco en 2015.







