(InfoCatólica/Kath.net) La única adoración eucarística perpetua durante las 24 horas del día de Maguncia (Alemania) está sujeta a una campaña de críticas, fomentada por un importante diario.
En la bella ciudad de Maguncia, a orillas del Rin, solo hay una iglesia en la que se realice la adoración eucarística perpetua del Santísimo Sacramento: el templo parroquial de San Acacio. Los fieles pueden adorar allí el Cuerpo de Cristo las 24 horas del día, algo que parece especialmente necesario teniendo en cuenta el desastroso estado de la Iglesia en Alemania.
La adoración perpetua comenzó en Maguncia hace siete años y se ha mantenido sin interrupciones hasta ahora. El párroco cuenta con el apoyo de la iniciativa Adoración Eucarística 24/7, formada por unos 180 voluntarios, que se turnan para asegurar que el Santísimo siempre esté acompañado. Aparte de los voluntarios, otros fieles acuden espontáneamente a la parroquia, sabiendo que siempre está abierta para la adoración.
Esta maravillosa iniciativa, sin embargo, ha sufrido diferentes problemas. La adoración se celebraba inicialmente en la capilla de la sede de la Caritas de la diócesis en Maguncia-Bretzenheim. Hace unos dos años, sin embargo, la adoración tuvo que trasladarse porque Caritas decidió que necesitaba la capilla para otros usos.
Desde entonces, la adoración se ha celebrado en una sala contigua a la sacristía de la iglesia parroquial de San Acacio. Los problemas no han terminado, sin embargo. El diario local de gran tirada Mainzer Allgemeine Zeitung ha recopilado y publicado quejas de los vecinos que viven cerca de la parroquia contra la adoración perpetua, lo que inevitablemente ha causado nuevas quejas y ha envalentonado a los críticos.
Las quejas de los residentes se refieren principalmente a la ida y venida de adoradores por la noche. Al parecer, les molesta el ruido de las puertas de los coches cerrándose, la llegada y salida de coches y la luz de los faros.
El párroco y los adoradores se han reunido con los vecinos para intentar llegar a un acuerdo con ellos y han aceptado poner en práctica varias medidas para atenuar las molestias: solo se accederá a la iglesia por la entrada principal, se ajustará la iluminación de la zona y los vehículos no entrarán a los terrenos de la iglesia por la noche. El acuerdo establece que las nuevas medidas deberán ponerse en práctica durante un periodo inicial de seis meses y, después, las partes volverán a reunirse para hacer una evaluación final. El Mainzer Allgemeine Zeitung ha publicado un nuevo artículo que deja abierta la cuestión, titulado “Buenos enfoques, pero aún hay margen de mejora”. En conclusión, quizá dentro de seis meses los adoradores tengan que buscar un nuevo lugar para la adoración.
Al parecer, la posición de fuerza de los vecinos se debe a que, en Maguncia y en todo el estado de Renania-Palatinado hay leyes muy estrictas de horarios comerciales (Ladenschlussgesetz): Según esas leyes, no puede haber establecimientos comerciales, supermercados ni tiendas de alimentación que abran las 24 horas del día.
Lo absurdo del caso es que se pueda considerar equivalente una iglesia a un establecimiento comercial. Infinidad de personas comunes y corrientes llegan a sus casas a altas horas de la noche y a todo el mundo le parece normal, pero unos adoradores no pueden acudir a la casa de su Padre. Estaciones de transporte, comisarías de policía, hospitales y muchas otras instituciones permanecen abiertas sin interrupción, pero si una iglesia hace lo mismo, lloverán las críticas.
Europa ha perdido la fe y ya no entiende que la adoración del Rey de reyes es infinitamente más importante para el bienestar de una ciudad que todos los servicios públicos y establecimientos comerciales juntos.








