(InfoCatólica) La Puerta Santa del Monasterio de Santa María de Guadalupe se abrió el sábado al empuje del báculo del arzobispo de Toledo y Primado de España, Francisco Cerro Chaves, que dejó así inaugurado el Año Santo Guadalupense 2026-2027. El prelado reivindicó en su homilía «un momento histórico singular» y pidió que «todas las diócesis españolas participen de esta gracia jubilar tan inmensa».
El periodo jubilar se prolongará hasta el 8 de septiembre de 2027. El Año Santo Guadalupense se celebra cada vez que el 6 de septiembre, fiesta litúrgica de Nuestra Señora de Guadalupe, coincide en domingo, conforme a lo establecido por el papa san Pío X.

Concelebración con los obispos extremeños
La ceremonia estuvo concelebrada por los prelados de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz: José Rodríguez Carballo, arzobispo de Mérida-Badajoz; Jesús Pulido Arriero, obispo de Coria-Cáceres, y Ernesto Brotóns Tena, obispo de Plasencia.
Se sumaron el obispo emérito de Segovia, Ángel Rubio, natural de la Puebla de Guadalupe, y los eméritos de Jaén y Albacete, Amadeo Rodríguez Magro y Ciriaco Benavente Mateos. Asistieron autoridades civiles de Extremadura y de Castilla-La Mancha, además de más de veinticinco sacerdotes, entre ellos los vicarios generales de la provincia eclesiástica extremeña y el provicario general de la Archidiócesis de Toledo. La comunidad franciscana estuvo representada, entre otros, por Fray Manuel Díaz Buiza y por el guardián del convento, Fray Vidal Rodríguez.
Statio, procesión y apertura de la Puerta Santa
Los actos litúrgicos comenzaron en la antigua iglesia de la Santísima Trinidad, hoy auditorio del monasterio, con la Statio y el inicio de la procesión hacia el templo jubilar. En el cortejo participaron los presbíteros concelebrantes, una delegación de scouts católicos de la parroquia cacereña de Santiago el Mayor y una representación de los caballeros y damas de Santa María de Guadalupe, mientras se entonaban las letanías de los santos.
Ante la Puerta Santa, el arzobispo primado pronunció la oración de apertura y empujó la entrada con su báculo. Tras un momento de oración silenciosa, la celebración prosiguió con la concelebración eucarística, en la que se dio lectura al decreto de concesión de la Santa Sede.
El recuerdo del jubileo de la pandemia
En su homilía, Cerro Chaves evocó el anterior Año Santo, que hubo de prolongarse entre 2020 y 2022 a causa de la pandemia y que congregó a cerca de 300.000 peregrinos. Calificó el jubileo guadalupense como el «segundo jubileo más importante de España, después del de Santiago de Compostela».
El arzobispo señaló que trasladó su apreciación sobre el «momento histórico singular» al papa León XIV durante la audiencia mantenida el pasado 24 de agosto en el Vaticano, con motivo del 45 aniversario de la asociación toledana Marsodeto.
Agradecimiento, humildad y confianza
El prelado desgranó los tres ejes de la carta pastoral conjunta Tu Madre te busca, firmada por las diócesis de Toledo, Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia.
El primero es «la palabra agradecimiento», con una invitación a ser agradecidos «por vivir un nuevo año jubilar» y a sumar a las diócesis españolas en torno a los encuentros previstos para niños, matrimonios, jóvenes y familias «en torno a la Virgen Morenita».
La segunda clave es «la palabra humildad»: «Necesitamos en este año jubilar la profunda humildad del corazón, la humildad que mueve nuestra vida a encontrarnos con el Señor». Añadió que «la persona que es capaz de dialogar es porque tiene en el corazón esa profunda humildad de saber escuchar y mirar a los ojos, a los demás».
El tercer eje es «la palabra confianza». Cerro Chaves exhortó a «pedir de todo corazón al Señor que nos ayude a vivir con confianza» y a «confiar sin límites porque cuando uno confía profundamente le crecen las alas del amor, de la libertad (...) sabiendo que la victoria está en Jesús, vivo y resucitado». La homilía concluyó con una llamada a caminar como «peregrinos de la fe, caminando hacia el amor de los amores, que es Jesucristo».







