(Agencia Fides/InfoCatólica) El asesinato del padre Samuel Opeyemi Oyetoro ha golpeado profundamente tanto a su comunidad de origen como a aquella en la que estaba prestando servicio de forma temporal. El cuerpo del sacerdote, con heridas de machete, fue encontrado en Church Road, en la localidad de Ajaokuta, en el estado de Kogi, en el centro de Nigeria.
El padre Oyetoro se hallaba de visita en la iglesia de San Pablo Apóstol de Ajaokuta. El mismo día de su asesinato había celebrado la Misa en lugar del párroco, el padre Clement Wesaku, que se encontraba ausente por un permiso de dos semanas.
«Confiamos a nuestro amado sacerdote a la misericordia infinita de Dios, dando gracias por su fiel ministerio, su amor desinteresado y su inquebrantable entrega al Pueblo de Dios», señaló la diócesis de Lokoja en un comunicado.
El padre Oyetoro era originario de Ayetoro, en el área de gobierno local de Ijumu Oeste, en el estado de Kogi, y había nacido en Egbe, en el área de gobierno local de Yagba Oeste.
El seminarista de Otukpo escapó de sus captores
Entretanto, Kelvin Ochai, el seminarista secuestrado el 29 de julio por hombres armados en la residencia del obispo de Otukpo, Mons. Michael Ekwoyi Apochi, en la zona de Asa III de Otukpo, en el estado de Benue, en el centro norte de Nigeria, ha sido liberado.
Según ha informado la diócesis de Otukpo, el seminarista consiguió escapar de sus secuestradores el 31 de julio y llegó hasta Aliade, en el área de gobierno local de Gwer Este, en el propio estado de Benue, donde pudo reunirse sano y salvo con su familia sin haber sufrido ninguna herida.
Dos cautivos más en manos de los secuestradores
Continúan en poder de sus captores el seminarista Lawrence Chidera Igbo y un fiel laico, secuestrados durante el ataque a la iglesia de San José de Inoyi, en Affa, en el área de gobierno local de Udi, en el estado de Enugu, en el sureste de Nigeria, mientras se celebraba la Misa dominical del 2 de agosto.








