(LifeSiteNews/InfoCatólica) Dos de las mejores tenistas del mundo han declarado esta semana ante los periodistas, en un torneo disputado en Toronto, que no tienen ningún problema con la nueva prueba de sexo que la Asociación de Tenis Femenino, conocida por sus siglas en inglés WTA, exige ya para impedir que los hombres biológicos sean admitidos en la competición femenina.
Jessica Pegula, número tres del mundo y primera raqueta estadounidense, y Aryna Sabalenka, número uno del circuito femenino, fueron preguntadas por la política que la WTA implantó en julio y que obliga a someterse una sola vez a un test del gen SRY, que revela el desarrollo sexual masculino. Ambas respondieron que la prueba les parece justa.
«Sí, mi opinión es que creo que la WTA solo quiso actualizar su política a partir de lo que ha visto en otras organizaciones deportivas», dijo Pegula tras ganar un partido del National Bank Open el miércoles. «Hasta ahora, al menos desde mi punto de vista, no tengo ninguna objeción al respecto».
El mismo test único del gen SRY fue adoptado a comienzos de este año por el Comité Olímpico Internacional para las pruebas femeninas de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 2028 y para los siguientes.
Los hombres son mucho más fuertes que las mujeres
«Creo que es muy importante mantener la justicia en nuestro circuito», afirmó Sabalenka. «Es evidente que, biológicamente, los hombres son mucho más fuertes que las mujeres, así que me parece que no sería justo para la mujer competir contra un hombre biológico».
Un resultado positivo dejaría a la jugadora en cuestión sin poder competir mientras se lleva a cabo una revisión médica posterior. La política anterior del circuito permitía que los varones que se declaran transexuales fueran elegibles para competir después de rebajar sus niveles de testosterona durante dos años.
La WTA ha explicado que introdujo el cambio para garantizar la equidad en la pista y preservar la integridad del juego.
«Creo que les llevó un tiempo tomar esta decisión y, sí, la apoyo», continuó Sabalenka. «Si quieren hacernos la prueba a todas, estoy encantada de hacerlo; es bastante justo, y sigamos así».
La estadounidense Coco Gauff, dos veces campeona de Grand Slam, también respaldó la prueba, aunque a continuación salió en defensa del transexualismo.
«Entiendo el razonamiento que hay detrás», dijo. «Sí creo que esta clase de conversación ha creado mucha animadversión hacia la comunidad trans, y eso no me gusta demasiado. Pero también entiendo la necesidad de, supongo, la diferencia biológica y la necesidad de proteger eso y preservarlo».
El precedente del baloncesto
El asunto de los varones con confusión de identidad sexual que compiten en categoría femenina ha recibido mucha atención en las dos últimas semanas, después de que la jugadora de la WNBA Sophie Cunningham, de las Indiana Fever, desatara una tormenta con declaraciones muy parecidas a las de las dos tenistas: que los hombres biológicos no deberían poder competir contra mujeres porque poseen ventajas físicas superiores.
«Dije lo que dije», declaró Cunningham. «Creo que es una cuestión de sentido común. Y creo que siempre lo creeré. Creo que es muy importante proteger a los niños, y ahí están también las niñas, que entran en esa misma categoría. Me mantengo en lo que dije».
La leyenda del tenis femenino Martina Navratilova, activista LGBT, ha sido no obstante una de las voces más constantes contra la admisión de varones biológicos en el deporte femenino, y ha defendido recientemente a Cunningham por sus palabras.
En un artículo publicado hace poco en el Sunday Times, Navratilova se refirió a los varones transexuales como hombres que «deciden ser mujeres», sostuvo que la competición de hombres contra mujeres es «hacer trampa e injusto» y añadió en la red social X que Cunningham está a favor de las mujeres.








